Mes : abril 2007

Are We Losing Latin America?

Se pregunta Peter Smith si no es momento de que Europa y los Estados Unidos den más relevancia al momento que pasa América Latina hoy.

A new populism is rising across Latin America and Cuba faces what could be a tough transition period. After years of neglect, it’s time for Europe and the United States to reengage a trans-Atlantic dialogue on Latin America.

Are we losing Latin America? (Der Spiegel)

Caminos para la relación bilateral Argentina-Estados Unidos

Juan Tokatlian discute en La Nación las posibles redefiniciones de las relaciones bilaterales entre Argentina y los Estados Unidos, como así también cómo ser un aliado extra-OTAN (!) no tiene mucho peso cuando hay actitutes e imágenes mucho más fuertes de ambas posiciones.

 

Pretenderá Washington mostrar su relativo disgusto con el gobierno actual retirándole la designación de aliado? ¿Sería ésa la primera medida emblemática para establecer un nuevo tono bilateral? ¿Se buscará que una medida de tal tipo reverbere en otras capitales de América latina, en el sentido de indicar que, de ahora en más, Estados Unidos no aceptará más titubeos en el manejo del fenómeno Chávez?

O inversamente, ¿deseará el gobierno de Kirchner informarle a Washington que no le interesa más preservar aquella designación? ¿Aspira a dar por terminado el legado de Menem? ¿Pretende desarrollar una política más distante -jamás de confrontación- en relación a Washington? ¿Quiere usar ese tema electoralmente en medio de la campaña de 2007 por la presidencia?

Si lo planteado tiene alguna verosimilitud habrá que seguir con detenimiento a las respectivas cancillerías y, en especial, a los ministerios de Defensa. Si la conclusión a la que llegan en la Casa Blanca y en la Casa Rosada es no agitar las aguas, es posible que estemos ingresando a un particular modus vivendi entre Estados Unidos y la Argentina: ni relaciones íntimas ni relaciones ínfimas, sólo prudentemente prácticas.

Buenos Aires y Washington: un nuevo rumbo (La Nación)

El modelo TGV

TGV

Ayer una versión «experimental» del TGV (Train à Grande Vitesse) francés batió el récord de velocidad sobre rieles para trenes comerciales. Alcanzando la friolera de 574 kilómetros por hora (miren el video, francamente impresionante) se quedó con los laureles de la velocidad ferroviaria de hoy.

Más allá del dato anecdótico del récord, este hecho expone claramente una estrategia o al menos un modelo de organización ferroviaria y de transporte. El golpe de efecto de Alstom (compañía francesa que fabrica el TGV) es evidente: mostrar las capacidades técnicas y de seguridad de sus productos para mostrar su modelo y ofrecerlo al resto del mundo., especialmente en países emergentes y con alta dispersión geográfica.

Este hecho no es menor, porque Alstom es la que ganó la licitación para la construcción del nuevo ferrocarril Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Amigos, no se ilusionen, aunque no vaya a ser el que batió los récords, será de una velocidad nunca vista por estas pampas y algo más tangible de aquel futurista “tren bala” menemista.

Lo importante es cómo afecta, y cómo repaga un proyecto de este tipo. ¿Cuál es el criterio para el desarrollo de una línea ferroviaria de alta velocidad? Según opina el editorial de Le Monde, una transformación en la geografía productiva del país. ¿Se imaginan tener de compañera de trabajo a una rosarina, o a un cordobés? ¿Y que tarden dos horas en llegar a sus casas? Hoy por hoy, cualquier mortal tarda ese tiempo en llegar a alguna localidad del conurbano bonaerense, combinando tren y colectivo por no más de 30 kilómetros.

Por otro lado, reactivar el sistema ferroviario, ¿no sería una posible solución al drama de la inseguridad en las rutas argentinas? ¿Cuántos accidentes podrían evitarse si en vez de viajar en temibles buses de doble piso se viajara sobre rieles? De más está decir que esto no es la quimera, pero que puede colaborar al desarrollo y la integración de las regiones en el país, seguro.

Nuevo Journal: Brazilian Political Science Review

Muy buena iniciativa la de la ABCP (Associação Brasileira de Ciência Política). Lanzaron hace poco, con una periodicidad semestral, una nueva revista académica escrita íntegramente en inglés: la Brazilian Political Science Review. Según la ABCP, el espíritu de la publicación surge de…

We have decided to publish it because we are convinced that although Brazilian Political Science has an original contribution to make to our knowledge of politics, its international impact is limited and must be enhanced. We hope that BPSR will be a venue for the diffusion of high-quality work produced in Brazil, thus broadening the exchange of ideas with the international political science community. BPSR is also open to contributions by political scientists from different parts of the world and with different theoretical and methodological perspectives.

Pueden descargarse de manera gratuita los artículos del primer número desde aquí.

Juan López y John Ward

No podía dejar de postearlo.

“Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos.

Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras. López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward en la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer El Quijote.

El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en un aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.

Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.

El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.”

Jorge Luis Borges

 

Estados Unidos y Corea del Sur cierran Acuerdo de Libre Comercio

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The deal is the biggest of its kind for the United States since the North American Free Trade Agreement with Canada and Mexico, which was enacted in 1994. It is Washington’s first bilateral trade pact with a major Asian economy.

Studies have estimated that the accord would add $20 billion to bilateral trade, estimated last year at $78 billion. Potential gains to the U.S. economy range from $17 billion to $43 billion, according to Usha Haley, director of the Global Business Center at the University of New Haven. South Korean exports to the United States are expected to rise in the first year by 12 percent, or $5.4 billion.

U.S. and South Korea sign free-trade agreement