Archive for Julio 2008

Bandaancha.eu señala las diez principales razones de porqué es mejor para un consumidor no atarse a un operador móvil por tiempos mínimos de permanencia.

¿Señalarían alguno más?

 

De Ugarte (2007). El poder de las redes. Manual ilustrado para personas, colectivos y empresas abocados al ciberactivismo. El Cobre Ediciones. Disponible para el dominio público.

 

Llevaba leído en el escritorio ya más de dos meses, todo anotado y subrayado por mil partes pero sin terminar aún su reseña. A pesar de que había leído algunos tramos en la copia digital, tuve la suerte de adquirir la copia en papel en la Feria del Libro de Madrid y allí mismo conocer personalmente al autor y cambiar algunas palabras llenas de entusiasmo y muy enriquecedoras.

En primer lugar, David nos es presentado como el pescador de nombres de la red en español, y la verdad que tiene su acierto ese título que le otorgan. A lo largo del libro (unas 130 páginas, para nada extenso) el lector irá recorriendo, de la mano de los nombres asignados por el mismo autor, los distintos rincones de la red (su ecosistema, accidentes, procesos, protagonistas, etcétera) y resulta entretenido ver como cual naturalista el autor va otorgando nombres tales como «mumis», por ejemplo, a los grandes «facilitadores» de producción de abundancia de la red, entre otros tantos ejemplos que nos encontramos a lo largo del libro.

 

 

 

Pero bien, ¿de qué habla este libro?. Sobre todas las cosas nos habla de aquello que subyace a nuestro medio/ecosistema virtual que es internet hoy: la topología de su red. Esto es la misma «estructura» o la «urdimbre» sobre la cual se teje y se transmite la información día tras dia. Es algo así como analizar la estructura de los caminos por donde puede pasar la información de un nodo a otro de la red.

Para tal caso, y si hay una frase que recorre el libro de comienzo a fin es la dice:

Bajo toda estructura de la información existe una estructura de poder.

He aquí el punto de partida y de llegada al gran desafío del libro, explicar cómo los diferentes modelos o topologías de la estructura de la información concentran (o liberan) el poder tras de ella.

Antes que nada debemos aclarar que no es un libro técnico sobre estructuras de redes, el lenguaje y los contenidos están al alcance de todos. Utilizando ejemplos históricos y paralelismos con sucesos sociales recientes nos vamos introduciendo en el devenir de la transformación misma de un modelo hacia otro de estructuración de la información, o de cómo van influyendo, por ejemplo, los soportes (físicos, electrónicos) en este cambio.

Ahora mismo estamos transitando un cambio de topología, un cambio en la estructura misma de cómo la información es producida y compartida.

El primer tipo de red (la topología centralizada) es la que primó en los inicios y es en donde tenemos una información estructurada alrededor de un eje primordial (centro) y nodos pequeños (unidades satélites) conectados en torno a él. La información es unidireccionall y sujeta a un procedimiento. Si buscamos algún ejemplo histórico podemos citar la estructura política de los imperios, los partidos únicos, etcétera.

Según los mayores grados de libertad, siguen los modelos descentralizados (segunda tipología), en los que ya varios nodos ocupan el rol de eje y se comunican entre si, mas no están interconectados sus satélites. Aquí pueden citarse por ejemplo las unidades federales con las comunidades autónomas provincias, entre otros.

Por último, la red donde la información (o también el poder) fuye más libremente y a menores «costos» es la red descentralizada. En esta tipología todos están conectados con todos, y no hace falta el rol de eje o «filtro» para que la información llegue a su destino.

Atravesando estos tiempos es donde nos encontramos hoy, en  la  somos partes de una estructura cada vez más distribuida y en donde el poder ya no se concentra naturalmente en los filtros mayores, como en los modelos anteriores. Según el autor, estamos precisamente en un entorno cada vez más pluriárquico, donde somos cada vez más los que tenemos el poder de estructurar la información, y consecuentemente, el poder de distribuirla.

¿Y cuál es el sitio o entorno donde florecen estas oportunidades? Pues en la blogsfera. El autor le dedica gran parte de libro a los fenómenos que surgen desde este espacio, sean ya desde su aplicación política como catalizador y bomba de agite de las ciberturbas, o hasta como lanzaderas, como ágora en los entornos corporativos o como punto de encuentro para ciberactivistas. David se detiene en estos capítulos para darnos nutridos ejemplos y referencias sobre lo necesario en la caja de herramientas del ciberactivista de hoy, en la que no debe faltar la atención a los tres ejes básicos y naturales de las redes distribuidas: las herramientas, el discurso y la visibilidad de nuestra campaña.

Siguiendo con el tema, otro punto importante para resaltar es la mención que se realiza, ya al final del texto, sobre las oligarquías participativas y su relación con el dospuntocerismo: a mayor cantidad de usuarios de un servicio social, proporcionalmente son menos los que se dedican a producir información que a simplemente consumirla. A lo largo del tiempo, el resultado es que cada vez será menor la proporción (respecto al total) de los usuarios que filtren los contenidos para el resto. Esto forma naturalmente pequeños grupos que tienden a moldear, de acuerdo a sus elecciones o perspectivas, el conocimiento que el resto consume. Para este caso, uno de los ejemplos más ilustrativos (y más peligrosos) es la Wikipedia.

En definitiva, el libro se lee sumamente rápido por lo interesante del tema, lo ameno de su estructura y sobre todo el lenguaje con el que está escrito. En suma, El poder de las redes resulta totalmente recomendable para aquellos interesados en conocer y saber un poco más de aquello que subyace tras la superficie de la red y de la información que todos los días consumimos y producimos. Conocer un poco más el «cómo de…» nos brinda a su vez las herramientas para poder tomar partido y vivir la red como nueva experiencia de acción social.

Como nota adicional, algo que recomiendo es acompañar la lectura de El poder de las redes con vistazos a la Contextopedia, la wiki en línea que el mismo autor mantiene para brindar, precisamente,  el contexto de todo lo que escribe. Seguramente enriquecerán mucho más la lectura y la experiencia del libro.

Para los que lo lean y se queden con ganas de más, estamos a la espera del nuevo libro de la serie, del cual ya hay borrador y promete muchísimo.

El tema ahora resulta mucho más desafiante y seguramente traerá un mar de debates: De las naciones a las redes, o de cómo pasamos de pertenecer a formas políticas territoriales a nuevas redes sin distinción de fronteras.

En un paso más por abarcar todas las esferas de nuestras actividades en la red, nuestro gran mumi Google acaba de lanzar la competencia más próxima a la Wikipedia, el esperado Google Knol. Este proyecto es su mejor apuesta apuesta (junto a Google Health) en la gestión del conocimiento en la red.

El concepto de Google Knol se basa en incorporar a un reservorio común unidades de conocimiento (knols) escritos por «autoridades» competentes y calificadas en su temática, es decir, expertos con nombre, apellido y organización que abren la entrada de su tema y la comparten con el público. Los demás lectores pueden participar agregando o editando contenidos, pero sólo con la autorización del primer autor. Los autores pueden decidir incorporar Adsense a las entradas de Knol, lo que puede ser también un punto de motivación para escribir mejor las entradas y dedicarles más tiempo.

En el plano de la interfaz, sorprende la apuesta gráfica de Knol. Es muy buena y difiere sustancialmente del resto de apps o servicios de Google. Tiene un look mucho más académico y precisamente, enciclopédico. 

Luego de echar un vistazo y hacer un par de pruebas comparando las entradas de Knol y la Wikipedia, creo que a Knol todavía le falta ganar en algunos espacios. Las entradas de Knol me parecieron muy aburridas, tochos de texto sin clara identificación y con poco foco hacia el lector no especializado. Las entradas son muy específicas al lenguaje técnico y no agrega terminología contextual. Me da la sensación de leer un “escaneo” de algún artículo de un diccionario médico.

De acuerdo al vistazo rápido realizado, resumimos:

Lo bueno de Knol: Termina con el prejuicio con el que siempre carga la Wikipedia, el de no ofrecer entradas autorizadas por un experto que la firme con su nombre, donde Knol acierta. También es un acierto de Google el dar la posibilidad de incorporar Adsense a las entradas, para motivar a los autores a preparar mejor sus artículos para monetizarlos.

Lo malo de Knol: Me parece que da un paso atrás (o varios años) en la referencialidad del conocimiento expuesto. Hoy no se concibe un contenido que no sea hipertextual. Precisamente el concepto es unidades de conocimiento, aislados y separados, donde éstos no están señalados ni puestos en su entorno de comprensión. No hay contexto en las entradas. ¿Cómo puede ser posible que en una entrada, como por ejemplo, de eclipses no haya ni un sólo enlace?. ¿Será que aún a los expertos escriben en los años 1.0?

¿Qué opinan?

Otras reseñas y comentarios aquíaquí, aquí, aquí y aquí.

 

Resulta que en el municipio de San Antonio Oeste (ubicado en Río Negro, en la patagonia Argentina) están dando marcha atrás con la experiencia de voto electrónico utilizada en las últimas elecciones.

Su consejo municipal ordenó hace muy poco derogar el sistema de voto electrónico en la comuna, estableciendo así que la totalidad de los comicios futuros se realizará de manera “tradicional”.

¿Pero por qué San Antonio Oeste le dice tajantemente NO al voto electrónico, supuestamente, más transparente, eficaz y seguro que el modelo tradicional de sufragio? 

Veamos los argumentos (según ordenanza del Consejo Municipal, las negritas son mías):

La implementación del voto electrónico en las últimas elecciones municipales, en el 50% de las mesas electorales del Balneario Las Grutas, no dieron el resultado esperado, muy por el contrario generaron demoras, trastornos e incertidumbre durante el acto eleccionario.

Los argumentos para la implementación del voto electrónico eran entre otros, la celeridad y facilidad en la emisión del voto. Pero que en la práctica nada de eso sucedió ya que en la carga de los padrones a las máquinas por parte de ALTEC, faltaron datos de personas que si figuraban en el soporte de papel. Dando origen a la realización de un acta con los representantes de la Junta Electoral Municipal atribuyendo las fallas a “un error de formato” del sistema.

Que un porcentaje muy alto de votantes pertenecientes a las mesa 1 y 2 femeninas, que figuraban en el padrón manual pero que no aparecían en el padrón digital y la máquina les impedía votar, debieron ser autorizadas a emitir su voto en las otras 2 mesas tradicionales. Generando demoras y trabajo extra ya que debían ser asentados los datos del votante manualmente en el padrón por parte de las autoridades de mesa.

Que sobre el final del acto eleccionario, cuando las autoridades de la mesa 2 masculina pretendieron retirar la memoria extraíble para guardarla en el sobre y apretar el botón para que tire el escrutinio, existió una falla técnica que borró la memoria y obligó al recuento en forma manual de los tickets que quedan en el interior de la urna electrónica. Hecho que pudo realizarse a altas horas de la noche, generando nerviosismo y dudas sobre el destino de los votos emitidos.

Que sólo votó el 40% de los votantes que se encontraban en el padrón de las urnas electrónicas, mientras que en las mesas de voto tradicional votó el 70% de los empadronados. Demostrando en la población una manifiesta desconfianza y desconocimiento del sistema, lo que generó la escasa participación en un acto imprescindible de la democracia. Generando un sentimiento de discriminación en aquellos que caprichosamente formaban parte del sistema digital.

Que por todo lo enunciado precedentemente, el sistema hoy no da garantías de mejorar la emisión tradicional del sufragio.

Sin dudas una experiencia fallida (por parte de la herramienta tecnológica, el uso humano, etcétera) que termina aseverando lo que muchos, infudadamente, muchas veces intuyen: el voto electrónico no sirve.

De todas maneras, que se borren los datos de la memoria extraíble del sistema ¬¬ Dios mío…

Fuente » Fundación Vía Libre

Muy buena presentación de J.J. Merelo sobre redes complejas que aborda, en un lenguaje muy simple, sus principales tópicos y preguntas. ¿Qué son? ¿Para qué sirven? ¿Cómo se miden? ¿Cuál es su estructura?.

La vida del geek

No sé porqué pero me siento identificado…

Vía » Humor Geek

Como les comenté anteriormente, tuve la suerte de estar de viaje por Colombia en las últimas semanas, y gracias a mis colegas de Telefónica en Bogotá pude conseguir un pase a la Campus Party Colombia, organizada como es usual por Telefónica y Futura Networks. Si bien ya pasó un tiempito del evento y no pude postear antes la experiencia, no quería dejarla en el tintero.

El evento en sí superó todas las expectativas posibles. Tanto en número de participantes (”campuseros”) como en visitantes ocasionales, participación de empresas y organizaciones sociales, difusión en los medios tradicionales y por supuesto en la blogsfera hispana.

A pesar de que no estuve un día entero campuseando, pude hacer un recorrido bastante completo por las 3 zonas previstas para el evento y respirar esa sensación de estar en un pequeño paraíso geek.

Veamos el detalle de la visita:

La zona campusera

La zona viva y auténtico leit motiv del evento, donde ya saben, mesas a lo largo donde los participantes montan sus ordenadores, portátiles y demás gadgets que, más que constutir una red de ordenadores, forman una auténtica red de personas. La cifra exacta de campuseros presentes fue de 2043, superando la expectativa inicial de 1800 sitios.

Estuvieron presentes muchos clanes con sus banderas e identificaciones (los clanes son agrupaciones de amigos o compañeros de universidad, clubes, etc. que se juntan en una zona común del recinto), grupos de juego RPG (mucho WoW y obviamente Counter Strike). Y por supuesto, en todo monitor que clavabas la mirada habia un torrenteo o descarga  de paquetes con velocidades impresionantes.

Mucho modding por ahí, gente con sus desktops totalmente tuneadas con aerosoles y alerones, gabinetes con neones y ventilación por agua (!) y hasta un desktop montado completamente en un auto a RC. También había un minitaller de modding donde podías llevar tu portátil para darle “ese toque personal”.

Más allá de las mesas del campusero y el circo de la fiesta, el plato fuerte de la Zona está en las conferencias, talleres y actividades temáticas que se organizan para aprender: desarrolladores, software libre, robótica, juegos, astronomía, blogs, entre otras. Mucha gente se congregaba alrededor de la conferencia y hacía networking, presentaba proyectos y nuevos productos y recibía un feedback muy valioso de la comunidad de pares.

Zona de Inclusión Digital

En un trabajo conjunto de la Fundación Telefónica, el Ministerio de Educación y la Alcaldía de Bogotá se montó una carpa en la que se proponía tomar un “bautizo digital”.

La iniciativa, que me pareció excelente y totalmente necesaria, ofreció a todos aquellos que no están familiarizados con las Tecnologías de la Información, asistir a ayuda personalizada (de parte de voluntarios de ONGs y propios campuseros) para bautizarse desde el inicio (por ejemplo, con el manejo del mouse o ratón) hasta temas más avanzados como banca electrónica y gestiones públicas del Ayuntamiento, pasando por abrir cuentas de correo en gmail o aprender a usar un buscador.

Dentro de la carpa había muchos conscriptos del ejército, personas con alguna discapacidad motriz, adolescentes y también personas mayores aprendiendo e iniciándose en el mundo de la red. Creo que esta experiencia fue pionera en la Campus, ya que en la edición anterior en San Pablo no fue realizada.

Zona Expo

Fuera del recinto, en otra nave del centro de exposiciones, la zona Expo reunió stands de entretenimiento e información de empresas de tecnología como Sony, Intel, Nokia, Microsoft, Sun, entre otras tantas. También en esta zona había conciertos, áreas de gaming, realidad virtual y simuladores, zona de comidas, etc.

Se hacía difícil pasar por algunos stands ya que estaban abarrotados de gente (en el de Terra por ejemplo, que transmitía en vivo streams de su stand).

Zona Telefónica

Telefónica, principal patrocinador de la Campus y proveedor del caño de acceso de 4.4gb estuvo presente con un gran stand, la Zona Telefónica, donde se podían probar los nuevos productos de la compañía y utilizar equipos y servicios como Ultravelocidad. Por su parte, Movistar instaló un módulo interactivo para mostrar los nuevos servicios de valor agregado de entretenimiento para móviles, y Terra.com.co trasladó su redacción a la Campus para desde allí trabajar en las ediciones del portal, haciendo cobertura en vivo con entrevistas, reportajes, fotos, etc.

Conclusiones

La verdad que la experiencia, aunque breve, fue excelente. Se respiraba un auténtico sentimiento de aprendizaje, colaboración, solidaridad y entretenimiento sano. Todos los que estábamos allí participábamos de la reunión con un espíritu muy abierto a las nuevas experiencias y al intercambio de opiniones. Si sumamos la iniciativa de inclusión digital, más que una reunión de nerds/frikis/geeks (tal es la fama que tiene) se convirtió en una cita que no refleja más que el avance de nuestra sociedad-red para todos por igual.

Si todo sale bien, me pegaré una vuelta por la Campus de Valencia a fin de mes. Ya les contaré.

Pueden ver algunas fotos más en el set de flickr.

avatar Hola, bienvenido a mi pequeño barco en la red. Mi nombre es Yamil Salinas Martínez, y me interesa todo lo relacionado con esta revolución que estamos atravesando, la revolución digital de la información.

Un diploma dice que soy politólogo, cursé una Maestría en Relaciones Internacionales pero me atrae cruzar disciplinas, saberes y experiencias. Creo fervientemente en el poder de las redes para fortalecer las relaciones humanas, el desarrollo económico, la acción política y fundamentalemente la vida en democracia.

Mis inquietudes remiten al estudio de las TICs en América Latina, el desarrollo de la Sociedad de la Información, el impacto de las comunicaciones móviles, la cultura digital, los negocios basados en la desterritorialización y el trabajo corporativo en redes distribuidas. Puedes contactarte conmigo desde aquí o darte una vuelta por donde guardo mis contextos.