Resolución del Consejo de Seguridad sobre Corea del Norte
Security Council condemns nuclear test by Democratic People’s Republic of Korea, unanimously adopting Resolution 1718 (2006)
Security Council condemns nuclear test by Democratic People’s Republic of Korea, unanimously adopting Resolution 1718 (2006)
Dice Aaron Friedberg:
Though the hour is late and the odds long, there is still a chance that North Korean dictator Kim Jong Il can be persuaded to give up his nuclear arsenal.
Despite what many have suggested, this cannot be achieved simply through face-to-face negotiations or by offering security guarantees and economic aid. Kim is a cynical realist and will not exchange his nuclear capabilities for empty acts of diplomatic deference or what he would doubtless regard as mere scraps of paper. The hope that he might be tempted to ease the suffering of his people is also sadly misplaced. Kim has been described by psychological profilers as a “malignant narcissist”; he cares only for himself and is indifferent to the pain of others.
Whatever his quirks, Kim is also a cunning and rational strategist with one overriding objective: ensuring his own survival by maintaining an absolute grip on power. The only way to move him is by confronting him with a stark choice — turn over existing nuclear weapons, dismantle production facilities and submit to rigorous international inspections, or face a steadily rising risk of overthrow and untimely death. This demand can be sweetened with promises of aid and peace pacts, but in the end Kim needs to be presented with an offer he cannot refuse.
Como diríamos aquí, muerto el perro se acabó la rabia.

A esta altura del día ya fue confirmada, por varias fuentes, la prueba nuclear subterránea de Corea del Norte. Ahora bien, ¿porqué debería preocupar al sistema internacional esta bargain tool de Kim Jong-Il?
¿Y qué es lo que dice el Consejo de Seguridad? dice esto.

Al hablar de China es imposible no caer en los superlativos, y también es imposible huir al mar de cifras, índices y porcentajes. Obviando algunos de ellos nos resulta difícil poder de manera simple, mensurar el viraje de China en este último decenio. No obstante, quiero resaltar los principales factores que han incidido, y siguen incidiendo, en la conformación de una nueva geografía del comercio a raíz de la emergencia de China como actor principal de la arena económica.
De las Zonas Económicas Especiales a la OMC
El factor de despegue de la apertura exterior china lo establece, a partir de la primera mitad de la década del ochenta, el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), territorios y regiones donde la regulación estatal centralizada se hizo más flexible (otorgando incentivos fiscales, licencias para joint ventures, permisos para asentar empresas de capital totalmente extranjero, etc.) y se abrieron canales y espacios a la incursión de inversión extranjera directa (IED). En el plano político, las regiones cuentan con cierto nivel de autonomía legislativa y financiera de la administración central.
Actualmente, las zonas costeras, muchas de ellas comprendidas entre las ZEE configuran la zona más próspera y pujante de la economía china, concentrando la mayor parte de los flujos de inversión, fuertemente favorecidos por el clima y la confianza exterior.
Conjuntamente con la apertura de las ZEE, China comienza a tratar su acceso a la OMC, y tras cerca de 14 años de negociaciones (parcialmente interrumpidos por la condena de Occidente a la masacre de Tiananmen), en 2002 obtiene su pliego de acceso. De todas maneras, China aún tiene que negociar su estatus de economía de mercado bilateralmente, cuestión no menor que afecta sus posiciones de defensa por dumping.
El comercio chino a 2005 creció en relación a 2002 (acceso OMC) en términos netos (en dólares, a precios corrientes) un 43% en las exportaciones y un 45% en las importaciones, sólo en tres años.
Diversificación de exportaciones/importaciones por región
Los intercambios chinos post-OMC, además de crecer en volumen y en valor, evidencian una creciente diversificación de las exportaciones e importaciones según las regiones, producto de una afinada y estratégica política exterior. Para exponer el caso, el comercio con África, América Latina y Medio Oriente ha crecido en relación a 2002 en uno 51%, 50% y 56% respectivamente, demostrando que no sólo los flujos se orientan hacia mercados y regiones más corrientes, como el NAFTA, la UE o el mismo ASEAN. Esta tendencia es clave para América Latina, y las relaciones sur-sur ya que por un lado puede aumentar nuestras exportaciones de productos agrícolas, mineros y de energía y por otro recibir manufacturas, electrónicos a precios más bajos, favoreciendo los términos de intercambio en la región.
El rol de China en el comercio intra-asiático
Mas allá de la diversificación del comercio chino, la concentración y los flujos regionales siguen dominando la mayor proporción de sus intercambios. Si China ha contribuido a una nueva geografía del comercio a nivel global, los cambios en la geografía regional de Asia es mucho más marcada. Para citar algunos datos, en 2005 China sobrepasó en la región a Japón tanto en valor como en volumen, incrementando su share de exportaciones un 10% en los últimos años, y creciendo un 24% en el valor de las mismas en el período 2000-2004.
Sin lugar a dudas China se ha convertido en un gran motor de la economía asiática, que representa un 46% de sus exportaciones totales de manufacturas. A su vez, la región constituye el 60% de sus principales trade partners sumando un volumen de $588 billones en 2005, proporcionándole a su vez la mayor parte de insumos para sus exportaciones de alta tecnología, que superaron en volumen a las de Estados Unidos.
China y su agenda pendiente
Por último, creo que puede ser interesante señalar algunas reflexiones acerca del futuro de China como major player en el escenario global. Algunas de las líneas y perspectivas pueden situarse en torno a:
Estoy actualmente trabajando en un breve artículo que recoge las implicancias de China en la conformación de una nueva geografía en los flujos de comercio internacional. Y al hablar de China nos surge de manera inmediata sus altísimas tasas de crecimiento, de inversión extranjera directa, que su occidentalización, que su viraje de exportaciones de manufacturas simples hacia tecnología y software, etc.
Buscando algunos materiales y referencias encontré en Der Spiegel una nota que me llevó más allá de todo lo pensado. China como exportador de obras de arte. Sí, tal como lo leen. Según esta nota una sola aldea exporta 5 millones de copias de obras de arte al año. Francamente impresionante.
In just a few years, Dafen has become the leading production center for cheap oil paintings. An estimated 60 percent of the world’s cheap oil paintings are produced within Dafen’s four square kilometers (1.5 square miles). Last year, the local art factories exported paintings worth €28 million ($36 million). Foreign art dealers travel to the factory in the south of the communist country from as far away as Europe and the United States, ordering copies of famous paintings by the container.
Banda sonora: ‘Paint it black’ de The Rolling Stones
Hablando de Rusia, y para los que pensaban que la Argentina da para todo, nuestros amigos rusos de la Duma sí que son realmente creativos. Han impuesto la prohibición de que ningún funcionario público nombre la palabra dólar. Sí, lo que les digo. Todo tiene que ser nominado en rublos. O mejor dicho en no-rublos.

Muy buen comentario el de
Obviamente, hay algunos que están atentos al tema, porque Venezuela es firme candidato a ocupar el sillón temporario del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que próximamente en octubre dejará Argentina.
Muy incisivo el artículo que publica hoy el Times y que escribe el genial Garry Kasparov.
Porque no sólo del ajedrez vive el hombre (de hecho lamentablemente ya se ha retirado de los tableros), sino también de reflexionar sobre el futuro de su país, manifiesta que Occidente debe dejar de mirar y tratar a Rusia como un aliado, y por su parte terminar con el cinismo de exigir garantías y derechos humanos en otros países y no en Rusia, tomando una posición crítica con la Administración Bush y la Unión Europea.
Perhaps silence is the best option if the most Mr. Bush has to offer are weak expressions of concern and remarks about his personal relationship with Mr. Putin. President Ronald Reagan’s hard public line on the Soviet Union let us know that someone out there was aware of our predicament and was fighting for us. Now this American president seems to be saying that Iraqis and Afghans are deserving of democracy, but Russians are not.