Categoría : Derechos Humanos

El control y censura de Internet y los nuevos medios de expresión e información (1)

Escribí un artículo hace poco que habla sobre las implicancias del filtrado, censura y control por parte de muchos estados nacionales al uso de Internet y de los nuevos medios globales de información. Aunque no lo crean, lleva un gran tiempo adaptar el férreo lenguaje de un artículo académico a uno más versátil y directo como el de los blogs. Esto no hace más que evidenciar lo sencillo y mucho más usable que es ir leyendo algo en hipertexto que mediante aburridas citas al pie. Así que de esta manera, vamos a ir posteando en partes este artículo, que a medida que lo fui escribiendo me fue alertando cada vez más de lo peligroso, pero a la vez inútil, que es la censura de un medio tan impresionante como internet y las redes de información. Desde ya, el debate está abierto.

Al día de hoy, numerosos países están estableciendo políticas de control, filtrado y vigilancia en la red a sus ciudadanos, no sólo vulnerando su derecho a la expresión, sino también transitivamente al acceso a diversas fuentes de información independiente. En los últimos años se está experimentando una tendencia creciente a este tipo de censura, creciendo a la par del desarrollo de nuevos medios y canales de comunicación global.

El marco internacional de los derechos a la libre información y expresión

Varias son las fuentes del derecho internacional que se refieren a las garantías de la libre expresión e información. Más allá de que algunas constituciones progresistas anteriores a la segunda guerra mundial las hayan incluido, es en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, de 1948, donde aparece en la sociedad internacional el concepto. La Segunda Guerra deja un cúmulo de asignaturas pendientes en lo que respecta al resguardo y respeto de la dignidad humana, y a consecuencia de las atrocidades cometidas se avanza con el borrador de lo que luego será, definitivamente, el mayor avance a nivel global de garantías a los derechos humanos más elementales.

Con este objetivo en el horizonte, finalmente el 10 de diciembre de 1948 se expresa en la Asamblea General de las Naciones Unidas la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (DUDH), que en sus treinta artículos establecen las garantías y reservas a los derechos básicos inherentes a toda la humanidad.

A pesar de no tener un rol vinculante para los Estados, esta declaración es tratada y considerada como el primer hito en la defensa de los derechos humanos estableciendo así las bases para tratados posteriores y fuente legítima a futuro del derecho internacional. En lo que respecta a los derechos de libertad de expresión e información, la DUDH declara en su Artículo 19:

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

La Declaración inaugura el marco para la defensa de este derecho, que posibilita el libre acceso de un ciudadano a fuentes alternativas de expresión e información, nacionales, extranjeras y sin distinción de formatos o soportes. A su vez, también abre el juego al derecho de la información pública y de gestión gubernamental (derecho de petición), que sin embargo será largamente esperado hasta la consolidación de regímenes democráticos más sólidos.

Avanzando en el tiempo, y tomando como base de trabajo la DUDH, en 1966 las Naciones Unidas declaran el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), que entrará finalmente en vigor diez años después. En este pacto se avanza en el poder vinculante del tratado pero se establecen reservas hacia la compatibilidad del Artículo 19 con otros derechos individuales (derecho a la intimidad) y derechos públicos a salvaguarda del Estado (normas de seguridad interior).

En este sentido, en el PIDCP se deja abierta la posibilidad de sujetar a las políticas y legislaciones internas las garantías a la libre expresión e información, como puede verse en el inciso 3b:

1. Nadie podrá ser molestado a causa de sus opiniones.
2. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección.
3. El ejercicio del derecho previsto en el párrafo 2 de este artículo entraña deberes y responsabilidades especiales. Por consiguiente, puede estar sujeto a ciertas restricciones, que deberán, sin embargo, estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para:
a) Asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás;
b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.

Además de dejar abierta la posibilidad de vulneración de estas garantías, asume la necesidad de tratar este derecho en relación a la obediencia de otros, marcando claramente una noción de reciprocidad de obligaciones y compromisos. Debemos observar la mención de este inciso en su contexto histórico. En plena Guerra Fría occidente debía tomar sus reservas y precauciones para enfrentar la lucha contra el comunismo, agregando al tratado sus necesidades de política interior.

Ubicándonos en el ámbito regional, la Conferencia Especializada Interamericana de Derechos Humanos suscribe en 1969 el llamado “Pacto de San José de Costa Rica”, pilar para la defensa de los derechos básicos en el ámbito continental. Con su entrada en vigor en 1978, constituye una responsabilidad para los estados nucleados en la OEA de establecer legislaciones internas favorables a la defensa de los derechos humanos, y establece dos órganos para entender en la materia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Respecto a las garantías establecidas para la libre expresión e información, nutriéndose del DUDH y el PIDCP el texto interamericano va más allá de lo planteado a nivel global explayándose sobre la aplicación y defensa del derecho, marcando a partir de su inciso 3 que,

No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.

En resumen, como podemos observar, en nuestro ámbito regional como en el marco global están resguardados los derechos a la libre expresión e información. No obstante estas importantes declaraciones y tratados de compromiso, muchas veces estos derechos son vulnerados.

Particularmente, los medios y canales electrónicos son los que están siendo controlados hoy con mayores fuerzas, obedeciendo a la inagotable expansión de internet en los últimos años.

Paremos las bombas de racimo

Hace un tiempo ya que quería escribir sobre esto, tras un video que había visto en el blog de Francisco. Hoy, vuelvo al tema y ya no debe ser pasado por alto.

Francisco Polo, blogger y activista por los derechos humanos, está impulsando una campaña de acción y concientización para acabar de una vez por todas con las llamadas “bombas de racimo(cluster bombs).

Para los que no las conocen, son bombas que mientras caen, a cierta altura comienzan a desprender cientos de explosivos a unos cuantos metros a la redonda, provocando grandes daños civiles. A su vez, muchas de estas bombas acaban sin explotar, haciéndolo mucho tiempo después ocasionando muertes a niños y personas que luego las manipulan.

Al día de hoy, Noruega está impulsando a nivel internacional un acuerdo para la reducción de los stocks de estas armas dentro de lo que se conoce como el Proceso de Oslo. Muchos países ya han sumado su apoyo, pero es necesario que los productores de estas bombas y los que aún las tienen (como el caso de Argentina, aunque las autoridades oficiales lo desmientan) las eliminen.

Hagamos fuerza para difundir este importante mensaje y apoyar la campaña. Es hora de terminar con este flagelo que está matando a miles de inocentes.

Turquía bloquea wordpress.com

A raíz de una demanda presentada por el líder creacionista turco Adnan Oktar (que entre otras cosas es multimillonario y sospechoso de varios ilícitos en su país), la justicia turca decidió impedir el acceso a blogs alojados en wordpress.com

La cuestión es que a Oktar no le gustaron ciertos posts escritos en blogs de wordpress.com y fue a la corte para hacer valer su derecho al resguardo de su persona, y la corte decidió que la mejor solución es bloquear el acceso en todo el país al popular servicio de blogs gratuitos.

Esta acción presenta, otra vez, el dilema entre los derechos a la intimidad y el de libre expresión e información y muestra cómo la cadena se corta por el eslabón más débil, vulnerando el derecho a la libre información a miles de ciudadanos turcos.

WordPress ya hizo sus aclaraciones al caso.

Vía | Wired

Poesía en la prisión de Guantánamo

Nunca mejor definida la poesía como expresión y grito de libertad: se está por publicar una selección de poemas escritos por los detenidos en la prisión norteamericana en la base naval de Guantánamo, en Cuba.

Aquí el testimonio de un poeta,

¿Es verdad?

Por Osama Abu Kadir

¿Es verdad que el pasto crece nuevamente tras la lluvia?
¿Es verdad que las flores salen en primavera?
¿Es verdad que los pájaros migran nuevamente a sus hogares?
¿Es verdad que el salmón nada contra la corriente?
Es verdad. Esos son todos milagros verdaderos.
¿Pero es verdad que un día dejaremos Guantánamo?
¿Es verdad que un día volveremos a nuestros hogares?
Navego en mis sueños, y sueño con mí casa
estar con mis hijos, cada uno es una parte mía;
estar con mi esposa, y mis seres queridos;
estar con mis padres, los corazones más tiernos de mi mundo.
Sueño con estar en casa, libre de esta jaula
pero, ¿me escuchas? Oh, Juez, ¿me escuchas todavía?
Somos inocentes aquí, no hemos cometido delitos.
Libérame, libéranos, si es que todavía estamos aquí
si en algún lugar de este mundo, aún existe justicia y compasión.

Visto en Conexiones

Crítica: “Road to Guantanamo”

Road to Guantanamo

3stars.jpgUna de las razones por las cuales los Estados Unidos están pasando hoy, producto de los atentados del 9/11 por una crisis identitaria en su historia como nación y como sociedad,es justamente la existencia de una base militar y prisión clandestina como Guantánamo. Es algo que evidencia la presencia de este fuerte tironeo, casi intentendible, entre ser los promotores de la Justice & Liberty, los paladines del liberalismo y el progreso, y por otro lado, el oscuro accionar de torturar, crear campos de detención donde no existe ley, no existe identidad, derecho ni bandera. ¿Dónde quedó esa imagen de los pelotones americanos entrando a liberar Auschwitz, a sacar de aquel infierno a millones de personas casi convertidas en espectros? ¿Qué es lo que media entre eso y las torturas de Abu Ghraib? ¿Qué es lo que se perdió o sucedió en el medio? Este film en sí no busca respuestas a estos planteos, sino solamente mostrar, desde un punto de vista particular, porqué a veces el mundo no es un buen lugar para vivir.

El documental cuenta la historia de cuatro amigos (residentes en el Reino Unido) que viajan a Pakistán a participar del casamiento de uno de ellos. Posteriormente, y mostrando la realidad y aridez del Medio Oriente cruzan la frontera y emprenden camino hacia Kabul (Afganistán) para conocer más de cerca la situación y colabora con civiles a raíz de los bombardeos de los Estados Unidos sobre la capital afgana. La pesadilla comienza cuando son confundidos con milicianos talibanes y tomados prisioneros por militares de la Alianza del Norte.

Como eran de los pocos que hablaban inglés entre la muchedumbre, fueron utilizados para tomar información por parte de los servicios militares de inteligencia acerca de la situación y actividades de insurgencia afgana y posibles vínculos con la red terrorista Al-Qaeda. Obviamente, ninguno de ellos tenía algún vínculo con Osama Bin Laden y mucho menos con los atentados del 9/11, pero para interrogarlos en profundidad fueron llevados, de manera clandestina y en carácter de unlawful combatants, a la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, donde al día de hoy permanecen más de 400 detenidos por actividades terroristas no probadas ni juzgadas.

Mientras pueden sentirse los abusos y torturas sufridas durante la detención de los protagonistas, es inevitable trazar un paralelismo con lo que comentara, decenas de años atrás, Aleksandr Solzhenitsyn en su Archipiélago Gulag. Aplicación de tormentos físicos, psicológicos, tácticas y engaños para amedrentar y quebrar lo más profundo de la persona, todo esto al margen de cualquier norma internacional de trato humanitario a prisioneros, como por ejemplo las Convenciones de Ginebra. Según los protagonistas, incluso, no se pudieron representar en la película los tormentos tal como ellos lo sufrían porque los actores no resistían el guión.

Lo bueno que ofrece la película en su interacción con el espectador, casi transportándolo al lugar, el ida y vuelta con los testimonios de los protagonistas y los abusos y cínica utilización de la ilegalidad e impunidad con la que son sometidos es desperdiciado por una floja línea argumental y un cierre no muy bien logrado. De todos modos, es una buena realización que logra mostrarnos en qué estadio civilizatorio estamos, y porqué todavía no logramos crecer.

Más información:

 

“Cuanto más se extiende la mundialización, más crece la resistencia a conservar la identidad”

Realmente imperdible la entrevista al genial Edgar Morin que publicó el domingo pasado el diario El Mundo, de España. Haciendo un recorrido por los grandes interrogantes de la humanidad como especie, los problemas de la ciencia, la sociedad, la vida del espíritu, y hasta por los últimos sucesos de Francia, a sus 84 años nos sigue una vez más, regalando su brillante lucidez.

Tuve el placer de conocerlo personalmente este año en la III Bienal Internacional de la Complejidad, en la ciudad de La Habana y confieso que francamente, escuchar sus reflexiones es una experiencia impagable.

Una pequeña muestra de su pensamiento puede recogerse en esta cita:

Vivimos en un mundo interdependiente, necesitamos que la sociedad tome conciencia de su destino común para afrontar los peligros mortales y transformar la actual evolución, que se encamina al desastre. Existe un territorio comunicado y una economía global, es decir, una infraestructura de sociedad moderna, pero falta la conciencia del destino común, o sea, la estructura.

[Vía]