Category: Elecciones

Resulta que en el municipio de San Antonio Oeste (ubicado en Río Negro, en la patagonia Argentina) están dando marcha atrás con la experiencia de voto electrónico utilizada en las últimas elecciones.

Su consejo municipal ordenó hace muy poco derogar el sistema de voto electrónico en la comuna, estableciendo así que la totalidad de los comicios futuros se realizará de manera “tradicional”.

¿Pero por qué San Antonio Oeste le dice tajantemente NO al voto electrónico, supuestamente, más transparente, eficaz y seguro que el modelo tradicional de sufragio? 

Veamos los argumentos (según ordenanza del Consejo Municipal, las negritas son mías):

La implementación del voto electrónico en las últimas elecciones municipales, en el 50% de las mesas electorales del Balneario Las Grutas, no dieron el resultado esperado, muy por el contrario generaron demoras, trastornos e incertidumbre durante el acto eleccionario.

Los argumentos para la implementación del voto electrónico eran entre otros, la celeridad y facilidad en la emisión del voto. Pero que en la práctica nada de eso sucedió ya que en la carga de los padrones a las máquinas por parte de ALTEC, faltaron datos de personas que si figuraban en el soporte de papel. Dando origen a la realización de un acta con los representantes de la Junta Electoral Municipal atribuyendo las fallas a “un error de formato” del sistema.

Que un porcentaje muy alto de votantes pertenecientes a las mesa 1 y 2 femeninas, que figuraban en el padrón manual pero que no aparecían en el padrón digital y la máquina les impedía votar, debieron ser autorizadas a emitir su voto en las otras 2 mesas tradicionales. Generando demoras y trabajo extra ya que debían ser asentados los datos del votante manualmente en el padrón por parte de las autoridades de mesa.

Que sobre el final del acto eleccionario, cuando las autoridades de la mesa 2 masculina pretendieron retirar la memoria extraíble para guardarla en el sobre y apretar el botón para que tire el escrutinio, existió una falla técnica que borró la memoria y obligó al recuento en forma manual de los tickets que quedan en el interior de la urna electrónica. Hecho que pudo realizarse a altas horas de la noche, generando nerviosismo y dudas sobre el destino de los votos emitidos.

Que sólo votó el 40% de los votantes que se encontraban en el padrón de las urnas electrónicas, mientras que en las mesas de voto tradicional votó el 70% de los empadronados. Demostrando en la población una manifiesta desconfianza y desconocimiento del sistema, lo que generó la escasa participación en un acto imprescindible de la democracia. Generando un sentimiento de discriminación en aquellos que caprichosamente formaban parte del sistema digital.

Que por todo lo enunciado precedentemente, el sistema hoy no da garantías de mejorar la emisión tradicional del sufragio.

Sin dudas una experiencia fallida (por parte de la herramienta tecnológica, el uso humano, etcétera) que termina aseverando lo que muchos, infudadamente, muchas veces intuyen: el voto electrónico no sirve.

De todas maneras, que se borren los datos de la memoria extraíble del sistema ¬¬ Dios mío…

Fuente » Fundación Vía Libre

En línea con nuestro post anterior, ahora es la revista Foreign Policy la que detalla las 10 cosas que no cambiarán en los Estados Unidos, no importa quién resulte vencedor de las próximas elecciones presidenciales:

  1. La relación con China (teñida de un notable déficit comercial)
  2. La división partidaria
  3. La dependencia del petróleo extranjero
  4. El constante declive del empleo en manufacturas
  5. El flujo de las drogas ilegales
  6. El gasto militar
  7. La influencia de los lobbies (cubano, israelí, etc.)
  8. El apoyo a Israel
  9. Los subsidios al ethanol
  10. El sistema de primarias

¿Qué es lo que presumen ustedes que puede cambiar entonces?

De esa manera lo relata Juan Varela de Periodistas 21, donde todo lo que se esperaba del ciberdebate español (como hablábamos hace días) parece ser que ha quedado en una astuta jugada del marketing por los canales de TV.

Los candidatos sólo han respondido a un puñado de preguntas realizadas por los internautas, y no en el espacio donde fueron formuladas, sino en un espacio de aire televisado y sin réplica. Lamentablemente habrá que esperar para la próxima.

Parece que está levantando polvo el tema del ciberdebate en la red por las elecciones españolas. A raíz de la propuesta de RTVE y YouTube para lanzar un canal especial de preguntas a los candidatos, los demás canales ya están replicando la idea en sus sitios.

El canal general de RTVE y YouTube (medio al estilo americano de YouChoose, pero con menos detalle) cuenta a su vez con subcanales por cada uno de los partidos políticos, y una buena organización de pautas para las preguntas por parte de los ciudadanos. A pesar de haberlo notado, pero sin tener el tiempo de haberme tomado el trabajo (Víctor sí lo ha hecho), el canal del PP va en la delantera, no sólo a nivel de suscripciones sino también por cantidad de videos vistos.

Pasado el suceso quiero dejarles algunas líneas breves de mi opinión sobre la elección en el referendo por la reforma constitucional en Venezuela.

Dos elementos relativos a la política exterior pudieron haber impactado negativamente en el voto a Chávez en la elección, en primer lugar la mini tensión con Colombia y el presidente Uribe, y la otra por supuesto es la discusión con el Rey de España, Juan Carlos de Borbón. Estos dos factores pudieron hacer que la opinión pública haya percibido nuevamente un gesto de arrogancia y poder desmedido por parte del presidente.

En relación a esto último, se suma la amenaza de Chávez de expulsar a empresas españolas del país si gana un gobierno del PP en las próximas elecciones o el Rey no pide sus disculpas.

Otro elemento importante es la emergencia de la oposición civil y universitaria en la política venezolana. Con fuertes controles a los partidos y otros movimientos, el estudiantado y los jóvenes universitarios son la masa crítica de un sistema político que está comenzando a flaquear, aún cuando se reciben rentas petroleras altísimas.

El referendo, ¿tenía chances? Es muy discutible, pero si sumamos estos factores que menciono arriba, a que la propuesta de reforma tenía grandes cambios a la concentración y uso discrecional del poder por parte del presidente (sea Chávez o no), y a pesar de algunos cambios importantes en reforma social (jornada reducida, jubilaciones, etc.) no fueron suficientes para poder balancear la percepción negativa.

En suma, vendrán seguramente nuevos tiempos para Chávez y su reforma bolivariana. Con otros tiempos y otras expectativas, tendrá seguramente las opciones de profundizar de manera rápida sus intentos de cambio estructural, o dejarlos en cámara lenta previendo una fuerte oposición en los sectores sociales.

Como saben, el próximo domingo estaremos participando de las elecciones nacionales para elegir nuestro próximo presidente, vice, autoridades provinciales, diputados, senadores, comunales, etc. Una gran elección para el futuro del país, ya que los próximos años serán clave para nuestro desarrollo.

Más allá de eso, hoy reparé en un detalle que no había llegado a mi mente desde hace semanas. Logró atraer mi atención el mensaje de campaña de Cristina Fernández (así como le gusta) en uno de sus afiches, y asumo que debe ser el claim de su campaña. Dice algo así como

Sabemos lo que falta. Sabemos como hacerlo.

Fueron algunos microsegundos hasta que mi mente tomó dimensión del mensaje, que me refregaba en mi propia cara la total suficiencia y soberbia del enunciado. ¿Así que se la saben todas? ¿Qué saben lo que falta? ¿Quién les enseñó a “aprender” lo que falta y encima a saber cómo hacerlo?.

Señores candidatos: no saben nada. Sí, así lisa y llanamente. No están preparados para gobernar, porque fueron educados precisamente para eso, para decir y repetir de que están preparados (algunos con más suficiencia, al 100%), que saben cómo administrar una ciudad, semáforos, baches, atraer “inversiones” y conocer de planes sanitarios.

Señores candidatos: no saben que lo incierto es lo único cierto. Estamos, como dice un filósofo de cabezas y no de cabecera, navegando en un océano de incertidumbre donde sólo conocemos archipiélagos de certezas. Así que no me vengan con el “sabemos lo que falta, sabemos cómo hacerlo”.

Señores canditados: Sean sinceros. Por primera vez asuman que están para conducir un tiempo de país que será improbable, difuso, incierto. Digan las herramientas con las que cuentan, pero no actúen con el error de enunciados enlatados y vacíos.

Señores canditatos: Estamos inmersos en un proceso de cambio constante, con dificultades cada vez más grandes para predecir los comportamientos y sucesos políticos. El mundo hace 10 años era completamente diferente, hace cinco también. ¿Saben la señora Fernández cómo gobernará al país dentro de 3 años? La política es compleja, es reticular, imprecisa, no cartografiable.

Llenó mi furia esa diatriba de soberbia de la mala, al avanzar dos cuadras y ver otro afiche, más “pluralista” que dice que

A la Argentina que viene la hacemos entre todos.

¿No era que se las sabían todas? ¿Para qué hago falta en esta Argentina, si ya saben lo que falta y saben cómo hacerlo? ¿Para qué hago falta entonces? ¿Saben hasta la tarea que me toca hacer? Quizá tienen algún plan para mí, pensé irónicamente, y no me dí cuenta todavía.

Si antes no la iba a votar a la Sra. Fernández, menos ahora. No quiero ni puedo aceptar con complacencia esa consigna.

avatar Hola, bienvenido a mi pequeño barco en la red. Mi nombre es Yamil Salinas Martínez, y me interesa todo lo relacionado con esta revolución que estamos atravesando, la revolución digital de la información.

Un diploma dice que soy politólogo, cursé una Maestría en Relaciones Internacionales pero me atrae cruzar disciplinas, saberes y experiencias. Creo fervientemente en el poder de las redes para fortalecer las relaciones humanas, el desarrollo económico, la acción política y fundamentalemente la vida en democracia.

Mis inquietudes remiten al estudio de las TICs en América Latina, el desarrollo de la Sociedad de la Información, el impacto de las comunicaciones móviles, la cultura digital, los negocios basados en la desterritorialización y el trabajo corporativo en redes distribuidas. Puedes contactarte conmigo desde aquí o darte una vuelta por donde guardo mis contextos.