Category: Empresas

Juan Freire y un artículo más que interesante sobre la influencia de Internet en las elecciones de los EE.UU y porqué Barack Obama será el presidente -verdadero- de la era Internet

Al respecto, también reflexionan Adolfo Corujo, desde España; María Esperanza (La Barbarie), desde Buenos Aires; y Matías, desde Nueva York.

Fundación Vía Libre: Richard Stallman visitó la Cámara de Diputados argentina y como siempre, llevando su prédica con buen humor…

Microsiervos reseña el Atlas of Cyberspace, una colección de mapas que muestran la evolución de internet en los últimos 30 años.

José Luis Orihuela presenta el especial “Voces desde el Campus” con los testimonios de alumnos y docentes de la Universidad de Navarra tras el último atentado de ETA.

Se lanzó la Global Initiative Network, una coalición de telcos, empresas de software, organismos de derechos humanos y ONGs para monitorizar y trabajar por la libertad de expresión en los medios interactivos.

Finalmente, la FCC declaró la libertad de uso de las “bandas blancas” (espectro en desuso por la transición a la tv digital) para brindar banda ancha a través de ellas. Esta iniciativa, como hablamos antes, fue perseguida por Google.De acuerdo a lo planeado, Google podría ofrecer acceso libre a banda ancha móvil en los Estados Unidos.

Content (Selected Essays on Technology, Creativity, Copyright, and the Future of the Future) es como dice el título una selección de artículos cortos, posts y reflexiones del autor sobre temas que atraviesan el hacer y el decir en la red, cómo evolucionan nuestras relaciones sociales dentro de ella y fundamentalmente, cómo vislumbrar una ventana al futuro.

El libro, (con licencia CC) puede bajarse por completo desde aquí. A modo de recomendación, si pueden léanse estos artículos que son los que más me gustaron:

  • Microsoft Research DRM Talk
  • It’s the Information Economy, Stupid
  • How Copyright Broke
  • Ebooks: Neither E, Nor Books
  • Free(konomic) Ebooks
  • When the Singularity is More Than a Literary Device:
  • An Interview with Futurist-Inventor Ray Kurzweil
  • The Future of Ignoring Things
  • Facebook’s Faceplant
  • The Future of Internet Immune Systems
  • All Complex Ecosystems Have Parasites
  • World of Democracycraft
  • Snitchtown

Cory Doctorow es una de las personas detrás de BoingBoing, uno de los blogs más influyentes y leídos de la red, y ha publicado también varias novelas y obras de ficción.

¡Lectura para el fin de semana!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si bien el avance “estrella” de la telefonía móvil tuvo su explosión en los últimos años en América Latina (entre 2005 y 2008) sobrepasando los 300 millones de accesos y alcanzando niveles de penetración casi del 90% en los países más avanzados (como Chile, por ejemplo) viene comentándose la silenciosa expansión, en estos años, de las TICs y el servicio móvil en África.

A propósito del tema, Daniel Berninger relata para GigaOM una nota de viaje que explica este suceso en Ghana, país de 22 millones de habitantes y con una perspectiva de crecimiento muy prometedora. Tal es el punto que la big telco Vodafone entró al país adquiriendo la incumbente Ghana Telecom, y prometiendo altas inversiones para tendido de fibra y conexión móvil, como vemos en la fotografía.

A pesar de que la penetración de banda ancha aún es del 2%, la región tiene todo para prometer. Lo único que se necesita es un marco de estabilidad de “al menos” al mediano plazo, teniendo en cuenta los eternos (y lamentablemente sangrientos) vaivenes de la política africana.

Ya se acaba de publicar el último libro del archi-gurú Lawrence Lessig, “Remix, Making Art and Commerce Thrive in the Hybrid Economy”, que aborda una vez más la problemática del copyright, lobbistas y usos de bienes culturales en la economía híbrida emergente de la red.

Los libros de Lessig suelen ser bastante rupturistas y llenos de patadas hacia los “malos” de la red hoy, digamos, discográficas, Hollywood, telcos, entre otros. En esta caso, por lo que veo del índice, el foco está puesto en explicar el escenario, o más bien el campo de juego, de las relaciones culturales mediatizadas por flujos de bits de aquí al futuro, pensando en no dejar un marco legal restrictivo a las “futuras generaciones”, que nazcan enteramente en la red.

Pues bien, habrá que leer algunas reseñas y reservarle un espacio para la lectura.

En una entrevista para Página/12 de Buenos Aires, marca una frase que parece sencilla de comprender pero en el contexto latinoamericano muchas veces es casi críptica:

La empresa privada tiene que ser un aliado estratégico de la política pública. No es un tercero neutral, es su obligación como ciudadano ayudar a bajar los niveles de pobreza, de desigualdad, a mejorar la educación y la salud. Pero no para reemplazar a la política pública, que es la principal responsable. Ese es el juego de la democracia, pero la empresa privada puede ser un obstáculo o un aliado.

Con esto estoy plenamente de acuerdo. Es necesario que América Latina se alíe a los empresarios y no a los empresaurios (término del presidente de Paraguay, Fernando Lugo). El problema que observo, y a título personal, es que muchas veces en Latinoamérica hablar de “empresa privada y gobierno” suena a mala palabra, incluso en ámbitos universitarios o en grupos de intelectuales “progresistas”. Esto obedece, con justificación, al largo historial de corrupción, negligencia y prebendas que hubo entre gobiernos y empresas por largos períodos de nuestra historia, y a un falso estatismo y concepción de lo público.

Pero que el árbol no impida contemplar el bosque. Estamos en un punto histórico donde queda más claro que nunca que la falta de ética empresaria nos arroja a una crisis donde todos tocamos fondo, donde el afán de lucro desmedido y obsceno termina en el útero mismo del fundamentalismo del capital, Wall Street.

Trabajar en una empresa socialmente responsable es apostar al largo plazo, a la confianza, a las reglas claras, a la justicia y al desarrollo local. Por supuesto, también es observar y resguardar que una compañía obtenga beneficios por su trabajo, alentar la inversión sustentable y capacitar las fuerzas de trabajo. También es formar a consumidores responsables que presionen por una accountability permanente. 

Me llevé también una grata sorpresa porque Kliksberg menciona como una iniciativa ejemplar a “Proniño”, el Programa de lucha contra el trabajo infantil que la Fundación Telefónica mantiene en América Latina. En este proyecto se trabaja muy duro para sacar a chicos de la calle y poder mantenerlos en las escuelas y dando oportunidades de empleo a sus padres. 

Les recomiendo leer la entrevista completa.

(Vía Humanismo y Conectividad)

Tapscott, D. and A. Williams (2008) Wikinomics. How Mass Collaboration Changes Everything (Expanded Edition). Portfolio, New York.

 

Estuve leyendo hace algunas semanas este libro (en su edición extendida), muy en boga en los temas relacionados con la cibercultura, nueva economía e internet social. Muchos lo citan, juntamente con The Long Tail, de Chris Anderson, como los libros de referencia para entender el nuevo paradigma de empresa integrada a la red.

En mi opinión personal, no es un libro que nos da un marco teórico, riguroso y preciso sobre el fenómeno (no es un libro estrictamente académico) sino mas bien reseña en un manual descriptivo y con claros ejemplos el movimiento que, según los autores, sienta las bases de este nuevo «estadio» o «zeitgeist» social-cultural emergente de la red, la wikinomía.

La tesis central del trabajo está puesta en el advenimiento de un nuevo modo de producción y colaboración masiva, como dijimos, la wikinomía,  producto de lo que los autores llaman una “tormenta perfecta”, es decir, la confluencia de tres factores clave que han cambiado el mundo de los negocios y la manera de producir conocimiento en los últimos años.

El principal factor de esta tormenta es la tecnología, que ha abaratado sus costos de uso, acceso y conectividad a favor de la integración de comunicaciones y la formación de lo que hoy se conoce como “web 2.0”. La otra clave es la demográfica, emergente que los autores llaman la net generation, grupos que crecieron con la expansión de las tecnologías de la información y que las hacen parte de su vida, tanto en lo personal (redes sociales, comunidades virtuales, etc.) como en sus lugares de trabajo (apertura, innovación, mashabilidad, etc.), provocando un cambio cultural en las corporaciones. Son ellos los pioneros del prosumerismo. Por último, señalan un factor que ha calado en la economía real, la nueva economía colaborativa. La tendencia en las compañías globales a abrirse a sus pares, proveedores y clientes para construir más valor, o también los enfoques urbanos para construir polos tecnológicos o de innovación, imanes para la investigación y desarrollo.

The future, therefore, lies in collaboration across borders, cultures, companies and disciplines. Countries that focus narrowly on “national goals” will not succeed in the new era. Likewise, firms that fail to diversify their activities geographically and develop robust global innovation webs will find themselves unable to compete in a global world. Effectively, it’s globalize or die.

En suma, ¿qué corrientes forman esta tormenta perfecta?

La conflucencia de tecnología -> web 2.0 y conectividad masiva; demografía -> net generation y prosumers; y la nueva economía colaborativa -> redes de producción e innovación abiertas. Estas fuerzas son las que entonces configuran el nuevo ecosistema de negocios y producción en la era de la red.

Las siguientes preguntas entonces son del orden, ¿Cómo podemos tener éxito en este nuevo ambiente? ¿Cómo deben las compañías y personas tomar este nuevo cambio? ¿Con qué herramientas?

De esta manera, los autores marcan las cuatro “nuevas ideas”, o más bien, las cuatro “precondiciones” diríamos nosotros, para poder ganar y aprovechar este nuevo cambio:

  1. “Openness” o apertura, esto es abrir las fronteras de las compañías y negocios al medioambiente que las contiene (competencia, partners, clientes, usuarios, etc.) para formar redes de valor en ellas. Actitudes como la autoorganización, la transparencia y la confianza deben ser los pilares para los trabajadores de estas nuevas redes y emprendimientos. Sostienen los autores que abrirse es siempre la solución, mientras más se tarde, más lento es el desarrollo.
  2. “Peering” o producción distribuida, el nuevo modo de producción masivo de la economía-red. Aquí es donde se desdibujan y disrumpen las jerarquías y posiciones de liderazgo propios de la economía industrial del siglo XX. En este caso, capacidades como la autoorganización y actitudes como el altruismo, igualdad y confianza resultan la clave. Inteligentemente, los autores brindan ejemplos de que este modo de producción no sólo se acaba en bienes o productos basados en la información (como Wikipedia o Linux, por ejemplo) sino en bienes físicos, como una motocicleta en China.
  3. “Sharing”, compartir, lo describen como uno de los puntos cruciales. En la vieja economía el mandato era proteger y cerrar el producto al conocimiento externo, vía patentes, marcas o derechos de copia. En la wikinomía eso es un error. Compartir la fuente de nuestro producto o proyecto de I+D lo hará, según los autores, más flexible al desarrollo de mejoras, compatibilidad y modularidad con otros productos similares. Compartir también aplica a las materias primas de la red: ancho de banda y capacidad de procesamiento, fuente de lo que hoy llamamos cloud computing, de lo cual hemos hablado aquí.
  4. “Acting globally”, actuar globalmente, es finalmente el horizonte de pensamiento o paradigma para aplicar los otros tres. Emprender hoy un proyecto, negocio o producto no puede pensarse bajo entornos cerrados: hoy el campo de juego se ha ampliado a todo el mundo. Existen nuevas plataformas globales para la producción y un auténtico ecosistema planetario de relaciones y redes de trabajo.

Estas observaciones forman parte de los primeros dos capítulos del libro, que introducen como vimos los ejes estructurantes de la wikinomía. Le siguen capítulos específicos que aplican estos principios a casos particulares o que detallan las capacidades de la wikinomía en campos concretos.

En estos capítulos, por ejemplo, se analiza a los “Peer Pioneers”, ingenieros, técnicos, académicos y amantes de la tecnología, quienes en los albores de la informática comenzaron a poner “pinzas” en los dispositivos, aplicaciones y protocolos para tener la red que tenemos hoy. Luego a las “Ideagoras” o espacios dedicados al intercambio de conocimiento y tecnología aplicada para la innovación y desarrollo, en redes corporativas y académicas. Después continúan con los “Prosumers”, concepto trillado y pilar fundamental del dospuntocerismo, concebir al individuo como lector-productor de la red. La cumbre de esta nueva concepción del usuario de internet es la tapa de la revista Time del hombre del año: “You”. Le siguen los “New Alexandrians”, colectivos y organizaciones dedicados a aplicar el conocimiento y la producción distribuida a proyectos de mejora del desarrollo humano, como fármacos, semillas, avances científicos, entre otros, precuela de la hoy llamada “ciencia 2.0”.

Las tres últimas partes del libro se focalizan en reseñar la influencia de la wikinomía en los “espacios” de relacionamiento y socialización de hoy: tanto en la esfera profesional (“Platforms for participation”), en la producción fabril distribuida (“Global Plant Floor”) o en la nueva empresa (“Wiki Workplace”, “Collaborative Minds” y “Entrerprise 2.0”), que puede ser de interés para managers, ejecutivos y nuevos emprendedores.

En suma, “Wikinomics”, de Tapscott y Williams es un buen libro. Como veremos más adelante en otro post, se ubica entre las posiciones “optimistas” de Internet y las nuevas tecnologías para la producción y la información. A veces, el lector puede tener la sensación de estar leyendo “sólo el lado bueno” del cambio, y es un punto flojo del libro. Si bien es cierto que muchas compañías están abrazando el modelo wikinómico, lo cierto es que las más tradicionales siguen creciendo o generando ingresos sin aplicar estos principios, o también vemos el caso de otras que lo incorporan a su imagen pero no en sus comportamientos, cerrando sus productos y no dejando que se innove sobre ellos. Si hay una pega que marcarle la libro es ésa, centrarse únicamente en los casos positivos y no en los que fallan.

De todas maneras, esta obra constituye uno de los principales puntos de referencia para entender los principios de la economía red que está emergiendo. Tengamos presente, al leer el libro, que la mayor parte del mundo aún se maneja con otros parámetros económicos y aún no está integrada a la wikinomía.

No obstante, es bueno conocer de antemano las herramientas para poder integrarlos mejor.  

Otras reseñas publicadas:

 

(C) Judge Alek
(C) Judge Alek

 

Esto es lo que dicen las tres grandes telcos de Australia, en una curiosa nota que publica ZDNet. El problema en el debate de la “neutralidad de la red”, según comentan, no es un tema de infraestructura, sino el plan de negocio: la tarifa plana ilimitada.

Now everybody file shares and sends video all around the place,” says Milne, “and the problem for the telcos in the US is they are having to expand their networks as they go, but they are not getting paid any more money.

A lo que se agrega un razonamiento algo lógico: Si siempre en los servicios estuvimos acostumbrados a pagar por el volumen o consumo (luz, gas, combustible, móvil, etc.), ¿Porqué no con Internet?

Be it electricity, travel, petrol, we as humans have got used to the idea that the more you use the more you pay, albeit with a discount. The Net in the US just magically decided to avoid that, and now I think they’ll have to come back to reality. Yes, you can’t just keep on building these networks forever for free.

Por eso dicen que el problema de la neutralidad de la red es artificial, y se esconde, estrictamente detrás de un problema de negocio. No hace falta sacar conclusiones, en Australia todos los planes de acceso son medidos en volumen de tráfico.

avatar Hola, bienvenido a mi pequeño barco en la red. Mi nombre es Yamil Salinas Martínez, y me interesa todo lo relacionado con esta revolución que estamos atravesando, la revolución digital de la información.

Un diploma dice que soy politólogo, cursé una Maestría en Relaciones Internacionales pero me atrae cruzar disciplinas, saberes y experiencias. Creo fervientemente en el poder de las redes para fortalecer las relaciones humanas, el desarrollo económico, la acción política y fundamentalemente la vida en democracia.

Mis inquietudes remiten al estudio de las TICs en América Latina, el desarrollo de la Sociedad de la Información, el impacto de las comunicaciones móviles, la cultura digital, los negocios basados en la desterritorialización y el trabajo corporativo en redes distribuidas. Puedes contactarte conmigo desde aquí o darte una vuelta por donde guardo mis contextos.