The evolution of Search in six minutes
Visto en → Google Public Policy Blog
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Muy ilustrativa y contundente esta conferencia de Eli Pariser, autor de “The Filter Bubble” en la última TED Conference sobre los peligros de la curación automática de contenidos. Eli sostiene que, en afán de personalizar nuestra experiencia de consumo de información en la red, nos estamos perdiendo la diversidad que en realidad ésta nos ofrece.
El mayor peligro que esto nos trae es que la mano invisible de los algoritmos de filtrado y selección de información nos coloca en una “burbuja” que moldea Internet según nuestra actividad y relaciones, dejando fuera información divergente a nuestras “supuestas” preferencias. Estos nuevos gatekeepers, sostiene Pariser, están cercando nuestras posibilidades de desafiar nuestras ideas y supuestos.
Steven Levy, columnista senior de Wired y autor de excelentes libros como Hackers, Crypto o Insanely Great (sobre la historia de la Apple Macintosh) pasó más de dos años viviendo los pasillos del Google Plex, el mítico campus y sede de los cuarteles generales de Google en Mountain View.
Manteniendo conversaciones y entrevistas con empleados y directivos, reconstruye la historia de la compañía y se adentra en el manejo de su toma de decisiones, la construcción de su cultura corporativa, la relación con Apple, Microsoft y el resto de los competidores, su política exterior y sobre todo, en cómo impactará el futuro de Google en nuestras vidas.
Tanto, según Levy, que para muchos ya Google se ha convertido en sinónimo de Internet.
Volvemos a postear nuestras charlas TED favoritas en este espacio los días viernes. En este caso, compartimos la experiencia de Sebastian Thrun, que a raíz de perder a un ser querido en un accidente de tránsito, decidió enfocar su vida y esfuerzos a reducir los errores humanos en las rutas y hacer los viajes más seguros.
Realmente recomendable estos vídeos sobre la conferencia “Reimagining the Internet” que tuvieron internamente los Googlers con una de las mentes más brillantes y visionarias de la red: Vint Cerf (Chief Internet Evangelist) en esa compañía.
Mucho de Internet of Things (Internet de las Cosas) y cómo afectará nuestras vidas, Interfases Neuronales (Man-Machine) y lo mejor de todo, una Internet Inter-Planetaria (IpN)
Muy buena columna de Jeff Jarvis en The Guardian “Google is defending citizens of the net” sobre la decisión adoptada por Google respecto a su diferendo con el gobierno chino, del cual hicimos alguna mención.
Sin conocer, como se dice, el revés de la trama, creo que el razonamiento de Jarvis es coherente y la decisión no pasa por el negocio en China, sino como una difícil decisión que altera el equilbrio en el marco de actuación corporativo. Está más que claro que el ethos de la red es la apertura, el flujo abierto de un punto hacia el otro. Así creció, se expandió y nos ofrece hoy innumerables ventajas para aprovecharlas. Tal como dice la célebre frase de John Gilmore,
The internet interprets censorship as damage and routes around it.
Para hacer un paralelismo muy poco elegante pero ilustrativo, podríamos decir por ejemplo que el ethos de una compañía tabacalera es el placer, entregarlo a sus consumidores mediante el uso de su producto, el tabaco. Su experiencia es el placer. ¿Sería una decisión sabia, como compañía, estar en contra de los placeres (o al menos de algunos)? Por supuesto que no.
La sociedad de internautas está cada vez más comprometida, o con un nivel de awareness o conciencia cada vez más alta hacia la apertura, las posibilidades, el control de sus aplicaciones, datos, derechos, libertades digitales. ¿Sería entonces, acaso una decisión sabia de parte de Google, colocarse en contra de su propio ethos, ayudando a un régimen autoritario a cerrar o intervenir en parte la red? Por supuesto que no. Creo que allí se encuentra, utilizando de manera burda un término filosófico, la raíz de la cuestión.
No obstante, las críticas y los enfoques centrados en el negocio presentan también interesantes argumentos. También tienen sus aristas los argumentos sobre el desamparo de las capas medias e intelectuales chinos, que lamentarán la ausencia del soft-power de la compañía ante el gobierno.

Ya nos referimos en algún tiempo a las prácticas de censura, control y bloqueo de información en las redes electrónicas en China. No es en absoluto novedad y es fuente de preocupación en todo el mundo los sofisticados métodos de filtrado y control que operan constantemente para mantener el “Great Firewall of China”.
Ahora bien, la situación pasó ya a mayores porque se detectaron ataques hacia cuentas de correo electrónico de gmail de varios activistas de derechos humanos y de libertad de información desde China, presumiblemente vinculados al gobierno, para tareas de inteligencia y vigilancia.
Al respecto, hoy publica el Google Public Policy Blog una fuerte declaración de la compañía sobre el tema en la que se manifiesta que replanteará su situación y operación en el país, sujetándola a poder brindar información completa y sin censura en el buscador.
These attacks and the surveillance they have uncovered–combined with the attempts over the past year to further limit free speech on the web–have led us to conclude that we should review the feasibility of our business operations in China. We have decided we are no longer willing to continue censoring our results on Google.cn, and so over the next few weeks we will be discussing with the Chinese government the basis on which we could operate an unfiltered search engine within the law, if at all. We recognize that this may well mean having to shut down Google.cn, and potentially our offices in China.
Tal como lo señala Enrique Dans, esta decisión es una apuesta fuerte (imagínense que el mercado chino no es en absoluto menor) pero que está respaldada por los años de soft power que viene ejerciendo en el país, como empresa innovadora, abierta y transparente, sobre todo para los emprendedores, intelectuales y sectores liberales en China. Que una empresa del carisma y potencial de Google abandone China podría generar una imagen muy negativa para el gobierno, que venía desde los Juegos Olímpicos manteniendo una postura al menos discursivamente abierta hacia Occidente.
En las próximas semanas se definirá la situación, que imagino será positiva. En cualquier caso, ya la declaración oficial pone un toque de atención y respaldo al trabajo que vienen haciendo muchísimas organizaciones y académicos sobre los controles y vigilancia de la red en China.
Por último, sólo aclarar una cosa que evidencia el cambio de los tiempos: Antes, ante un conflicto o rispidez sobre derechos humanos se retiraban las embajadas y los cuerpos diplomáticos. Hoy lo hacen también las empresas, quizá aún con mayor impacto y credibilidad pública.
Una brevísima selección de enlaces que me resultaron de interés. Pronto vendrán muchos más.