Categoría : España

Cristina Kirchner en Madrid

Interesante esta nota (vía) de la corresponsal de La Nación en Madrid, Silvia Pisani, sobre el trato dado por la delegación argentina encabezada por la candidata Cristina Fernández en la última gira por España.

Me parece realmente lamentable como se limita y condiciona el trabajo de un periodista argentino en una visita de una funcionaria oficial a un destino tan importante como es España para la economía argentina. Ni hablar por supuesto de la “cobertura” de los principales medios nacionales del viaje. Ya me había parecido extraño el otro día al leer una nota del diario español El País sobre el fuerte cruce con el presidente del BBVA, que para Clarín fue sólo un “debate puntual y momento de tensión“.

Copio textual de El País:

Pero, más allá de los parabienes y saludos protocolarios que efectivamente se produjeron el miércoles, lo cierto es que varios empresarios (Juan Miguel Villar Mir, César Alierta o el armador Amador Suárez) dispararon con intención. Criticaron el exceso de trabas, la paralización de las tarifas en servicios públicos y la falta de seguridad jurídica. Y la verdad es que para ser candidata se la trató como si ya fuera presidenta.

El enfrentamiento más agrio llegó cuando tomó la palabra el presidente del BBVA, Francisco González. Poco dotado para la diplomacia, el banquero gallego lanzó algunos dardos que la senadora no tomó de buen grado. González, cuya entidad está presente en Argentina a través del Banco Francés, dijo primero que, según los economistas, Argentina ha sido el país que peor está aprovechando la bonanza económica de la zona y que ahora es el momento de aplicar la ortodoxia económica. Después, según fuentes presentes en el acto, apuntó directamente al corazón: “El señor Kirchner ha hecho cosas buenas, pero también muchas malas; ahora queremos que nos diga si usted defiende sus propias ideas o las de su marido“.

La pregunta encendió a Cristina Kirchner, quien contestó que ella está en política antes que su marido y que “las señoras en Argentina tienen ideas propias”, según testimonios de alguno de los presentes. Tras comentar que los mismos economistas que hacen las críticas ahora son los mismos que decían que Argentina iba a ir bien antes de la crisis, se puso más dura. Exigió que los empresarios se aprieten el cinturón como todos y les recordó que los argentinos creen que las empresas españolas “se han llevado mucha plata”.

González la interrumpió y le dijo que no le echaría piropos, sino que buscaba la forma de mejorar y defender a las empresas españolas. El diálogo cobró virulencia y, cuando otro empresario halagó a la candidata, ésta le interrumpió (“no me eche usted piropos que al señor González no le gusta”). Al final invitó a la Casa Rosada al banquero, quien le había recordado que de momento sólo era candidata.

Muy distinto de lo que pudo leerse en los medios argentinos.

Rediseño de elpais.com

No es habitual que discutamos estas cosas en Mundo Complejo, pero lo hago porque atañe a una fuente de información que chequeo a diario.

Sin palabras. Muy bueno el trabajo realizado por el diario español El País para el rediseño de su versión online. Incorpora una clara visión integradora de los medios escritos, visuales e interactivos: blogs, videos, fotogalerías, infografías y especiales. Todo en su justa dosis, y como decía Aristóteles, donde prima el término medio está la virtud.

Miren la sección de internacionales (RSS): disposición amigable de la información, notas contextuales debajo, lugar destacado para los corresponsales, “ultimo momento” bien posicionado, nube de etiquetas de la sección, etcétera. No menor el detalle en cada nota sobre la gestión de la noticia: puede ser enviada a servicios colaboartivos como menéame, digg, y del.icio.us; a la vez que nos marca notas relacionadas.

Pasen también por el editorial: (dicho sea de paso, incisiva opinión sobre la nueva idea de Manuel López Obrador) incorpora a la clásica presencia del editor del periódico, a los blogs, podcasts, notas participativas, viñetas (que también son un editorial) y al defensor del lector.

Para resumir, una excelente propuesta donde no hay abuso de recursos (basta con llenar la portada con videos de TN!!!), donde la publicidad está justo en el lugar donde tiene que ir y no acosa, y donde la calidad periodística e informativa es excelente.

España y Argentina: ¿dos caminos, dos destinos?

Interesantísima la nota de Martín Varsavsky que publicó la revista Noticias sobre las trayectorias de desarrollo de España y la Argentina. Con el corazón en un lado, y la razón en el otro, procura encontrar en qué falló nuestro país para ser lo que España es hoy: un país plural, con una democracia sólida, notable prosperidad económica y respeto por la ley. Si bien comparto algunos puntos, el desarrollo español hoy, como todo, tiene sus puntos que mejorar. La integración de los inmigrantes, los problemas de la vivienda y las expectativas de los jóvenes españoles son “problemitas” en la agenda actual.

Pero claro, quién no quisiera tener esos “problemas”. Éstos no ni tienen ni punto de comparación con los nuestros, donde se evidencia de la manera cada vez más cruda la concentración de poder, las viscerales relaciones político-sindicales-clientelares-sultanisticas del peronismo y la carencia absoluta de opciones opositoras viables. Sumando la (in)seguridad de la justicia y el aparato policial, un sistema educativo temblequeante y un aparato productivo muchas veces egoísta, estamos bastante jodios.

Pero bueno, hay que ser optimistas. Según el FT estamos en el mejor contexto de nuestra historia. WTF??

A setenta años de la guerra civil española

Para leer: Editorial de hoy del diario español El País.

Hace setenta años, el 18 de julio de 1936, Franco y otros militares felones se levantaron contra la legalidad de la República, en un golpe de Estado dirigido a reemplazar el régimen democrático por un sistema autoritario de corte fascista, conforme a la realidad ideológica de aquellos tiempos. Los golpistas tardaron tres años en conseguir su objetivo, a través de una terrible y devastadora guerra civil. La República, que empezó como una gran esperanza, tuvo sus errores y sus crisis, y vivió las convulsiones de un tiempo revolucionario que culminó en la II Guerra Mundial, de la que la guerra española fue una especie de ensayo general. Uno de los mayores errores fue su incapacidad para mantener el orden y evitar que el golpe de Estado se convirtiera en una horrible carnicería, que empezó con los asesinatos de civiles de uno y otro bando. Pero el 18 de julio, la legalidad republicana funcionaba y las instituciones también, y fue el golpe de Estado el que abrió el periodo de las grandes convulsiones y de la guerra.

España lleva ya casi treinta años de democracia y ha superado con éxito gran parte del retraso que produjo el triunfo de Franco en un país que quedó en los márgenes de Europa. Cuando el régimen desapareció, incapaz de sobrevivir a la muerte del dictador, en un contexto internacional totalmente distinto, la sociedad española iba ya varios pasos por delante. Y por eso la transición fue posible y exitosa. La transición se fundó en un acuerdo de amnistía que permitía volver a empezar desde un principio de reconciliación nacional. La amnistía era muy asimétrica, porque los crímenes de los republicanos hacía 40 años que se habían cometido y, en cambio, los crímenes franquistas estaban todavía calientes. Pero se trataba de mirar al futuro y el recuerdo de la Guerra Civil operaba como motor ético de la transición: nunca más. El miedo y la prudencia hicieron que la amnistía viniera acompañada de la amnesia.

Si, en su momento, la amnesia pudo ser una opción de supervivencia, la memoria es ahora una cuestión de lealtad y de reconocimiento mutuo. Por eso es perfectamente razonable que este aniversario coincida con la aparición de una voluntad decidida de hablar del pasado: por respeto a los que la protagonizaron y a las propias generaciones actuales. La encuesta que publica hoy EL PAÍS muestra que la memoria de la guerra está viva todavía; más del 54% de los españoles cree conveniente la elaboración de una Ley de la Memoria Histórica como la que prepara el Gobierno.

Hay quienes se oponen con el argumento de que recordar el pasado divide el país. Los que cayeron víctimas del bando republicano recibieron todo tipo de reconocimiento durante los 40 años de franquismo. Todavía los nombres de algunas calles lo testifican. Las víctimas del franquismo no lo han tenido nunca. Son más de un 64% los españoles partidarios de que se investigue todo lo relativo a la Guerra Civil, se descubran las fosas comunes y se rehabilite a todos los afectados. Ha llegado, pues, la hora de resolver esta asimetría. Y de resolverla a partir del principio de reconciliación. Es decir, que las víctimas del franquismo reciban el reconocimiento que se les debe y que las víctimas de los republicanos no se queden sólo con el reconocimiento del franquismo, sino que lo tengan también por parte de la democracia. Que luego la memoria haga su trabajo, porque el país es fuerte para poder hacerlo. Y, sobre todo, que se eviten las confusiones: la historia es para los historiadores y no para los políticos. Pero la memoria es de los ciudadanos.