Categoría : General

Elecciones en Ecuador

Mañana domingo hay elecciones presidenciales en Ecuador. Aparentemente las campañas estuvieron bastante reñidas, y el favorito es Rafael Correa, quien ya está calado por el WSJ:

“What do you get when you cross a Venezuelan Bolivarian with an Argentine Peronist? Answer: a power-hungry demagogue who doesn’t believe in paying debts.

Para el seguimiento de los comicios les recomiendo Ecuador Elige. También hay varios videos pero este spot es imperdible: ¡Los Salieris de Charly! WTF??

[video]http://www.youtube.com/watch?v=PBmFmOaUURI[/video]

Buenos Aires abre el blog de las Comunas

Queremos conocer su parecer sobre los avances del proceso de transición, los ámbitos de participación que consideran más propicios, los interrogantes que se les plantean respecto a la puesta en marcha de la Ley de Comunas y las expectativas que tienen en relación al impacto que la misma tendrá para su vida cotidiana.

Hoy ingresa a la blogosfera “Comunas” un espacio para el debate de la Ley de Comunas, importante paso para la participación política de los vecinos de la ciudad de Buenos Aires.

La situación política en Cuba

Después de varios días ya de castritis, y de toda la vaina que alimenta la prensa internacional con conjeturas, rumores y largos etcéteras, creo que la situación política que está atravesando Cuba merece alguna reflexión profunda.

Tuve la suerte y el honor de visitar la isla el último enero. Conocí mucha gente, con la que hablé bastante intentando dilucidar eso tan complejo que es la sociedad cubana. Parece mentira, pero me sentí (a pesar de la cultura, el lenguaje, y la gente en sí), como bajo otro paradigma. Relaciones sociales poco comunes, extrañas para mi mundo de la vida aquí, en Buenos Aires, en Argentina.

La pregunta obligada con quien me cruzaba era ¿Y cómo piensas a Cuba sin Fidel? ¿Qué es lo que crees que pasará?. Desde barrenderas, médicos, emprendedores (sí, existen allí también) hasta músicos y taxistas fueron interpelados a tal pregunta.

La sensación general que me dejó es que la mayoría no quiere (o quería, en aquel momento) siquiera pensar qué es lo que podría suceder. Casi como que pateaban el momento para adelante. “Y bueno chico, ia veremos que pasa…”. Muchos otros decían que seguiría todo igual, con una leve apertura al comercio internacional, de a poco. Otros dejaban ver un cierto optimismo, diciendo que “vamos a estar mejor”, aunque no precisando porqué, si por una democracia competitiva multipartidista, si por el libre mercado, o si porque bajaría el precio del ron. Sólo uno me dejó con algo de preocupación: “Cuando Fidel no esté, esto se transforma en Colombia”, aseveró. Y claro, pensé. Cuba puede ser un puente perfecto para el ingreso de narcóticos a las costas de los Estados Unidos. Esta persona temía el ingreso de bandas de Miami que utilicen la isla como base de maniobras, aprovechando la clarísima posición estratégica de Cuba.

Un médico de Cienfuegos echó un poco mas de luz al tema al decirme algo como esto:

“Mira, aquí no creemos en el comunismo abstracto, o en el socialismo ideal. Aquí la mayoría de la gente, y me incluyo, somos fidelistas. Creemos en Fidel y en lo que dice. Si debe decirle al pueblo algo malo, pues te lo va a decir. En lo que no tenemos confianza es en la gente del entorno.”

Caramba dije. No en vano alguien se mantiene en el poder por cuarenta y siete años. Sentí que la gente creía en su palabra pero no en la de sus ministros, delegados populares o incluso en su hermano Raúl.

“Si Fidel dice que la libra de arroz debe valer tanto, pues al otro día lo vale”.

Y aquí es donde me quiero detener, y alejarme un poco de la anécdota. Según mi humilde pensar, Fidel es el centro solar del universo cubano. A diferencia del partido-sol que regía a los países comunistas tradicionales (URSS, China) en Cuba el sol es Fidel. Es el brazo motor de la vida social, la administración pública y hasta del precio del arroz.

Lo que pensaba entonces era, recapitulando esa falta de confianza en el entorno con la centralidad de su figura en la vida social del país, que cuando no esté a Cuba se le apagaba el sol. Debía buscar, rápidamente, otro eje ordenador, otro centro organizador.

Y esto es lo que quiero destacar. El argumento ahora es que Cuba ingresa (o es más, ya ingresó según algunos) en una “transición”. Prudencia con esto, simplemente hubo un cambio de mando, y miren lo escueto que es que hasta el mando sigue teniendo el mismo apellido.

Las demandas de “reforma” y apertura democrática, de mercado, etc., estimo no vendrán en mayor volumen desde el pueblo cubano, (como en la caída del muro, o en el sistema soviético) sino desde el mismo sistema internacional, presionando la situación para “incluir a Cuba en Occidente”. Y cuando digo sistema internacional, además de los Estados, incluyo a las Organizaciones Internacionales y los grandes holdings y firmas trasnacionales.
Por eso digo atención. Espero que Cuba encuentre su paso y ritmo para transitar la ausencia de su líder y centro rector. Considero que es un pueblo absolutamente capaz de dirigir su propio proceso de reemplazo de su eje.

Veremos lo que sucede.

El aislamiento internacional de la Argentina

Joaquín Morales Solá:

“Bachelet le ha perdido el afecto que le tuvo. Tabaré Vázquez no pagará más precios políticos para acercarse a Kirchner. Alan García se ha despojado de la histórica sensibilidad de los presidentes peruanos por la Argentina. El propio Evo Morales suele mirarlo desafiante al presidente argentino. Vicente Fox había decidido que México ingresara en el Mercosur por la puerta argentina, pero al final no tuvo más remedio que hacerlo por el postigo que le abrió Brasil. Kirchner se va quedando sin amigos.

El Presidente se queja de que algunos argentinos descubren siempre la razón en los que están afuera y nunca en él. Las cosas son como son y la pregunta que corresponde hacerse es si todos los que están afuera se han equivocado con la Argentina de Kirchner.

Kirchner sólo tiene una buena relación con Lula, producto de la paciencia oceánica del presidente brasileño. Muchas veces, en los años recientes, la paciencia de Lula pareció a punto de colmarse. Pero el líder de Brasil tiene objetivos estratégicos y no permite que ninguna contingencia los enturbie.

Kirchner hace exactamente al revés: tiene objetivos estratégicos relegados por las circunstancias internas, que nunca son otras que las cifras de las encuestas y las elecciones presidenciales para dentro de un año y tres meses. En esa elección remota aún está el eje de su gestión.

Kirchner tiene también una excelente relación con el venezolano Hugo Chávez, un socio rápido y eficaz. No es generoso, porque hace buenos negocios con la Argentina. Pero su sistema político (personalista, más preocupado por satisfacer a los militares que a los políticos) le permite despachar en horas los pedidos de Kirchner. El problema no es la buena relación de Kirchner con Chávez, sino el hecho de que sea la única buena relación de Kirchner en la región. Aun así, con Chávez ha tenido también algunas frialdades, que se apuró en caldear”.

Nota Completa: El aislamiento internacional de la Argentina

El futuro de la UE según Moravcsik

Yet there is no crisis of substantive policymaking in Europe. There is only a crisis of Europe’s self-image – a crisis that could easily have been avoided. The constitution is not the solution. It is the problem. The sooner it is behind us, the better.

Three lessons can be drawn from the recent debacle.

First, the constitution’s failure was inevitable. The draft constitution was, above all else, a public relations strategy designed to attract the attention of common Europeans, to stimulate their involvement in democratic debate over the future of Europe – and thus to convince them to fall in love with the EU. Yet political participation does not generally enhance legitimacy and certainly not with EU issues, most of which are simply not important enough to inspire voters. In recent referenda, European publics displayed neither interest in nor knowledge of the constitution itself, or even of EU policies more generally. They simply blamed the Union for their frustration with the things they really care about: national policies toward globalisation, immigration and social spending.

Second, the EU’s tried-and-true de facto constitution, the much-amended Treaty of Rome, is performing very well. Over the past decade, the EU implemented a single market, a single currency, and more effective foreign and internal security policy, while enlarging from 15 to 25 member states. Recently, the budget has been settled, a services directive has passed and now the US is moving toward a more ‘European’ policy on Iran. In no country is there serious opposition to EU membership. Solid majorities favour instead a series of incremental reforms in areas from energy to terrorism, such as those in the constitution.

Third, there is no democratic deficit in Europe. Joint oversight by democratically-elected national governments and directly-elected European parliamentarians, combined with a system of ‘checks and balances’ that would make James Madison proud, are enough to ensure responsive decision-making. No wonder polls show that Europeans trust EU political institutions as much, or more than, their own.

The way forward is clear. What is needed is more pragmatic problem-solving addressed at immediate issues like terrorism, foreign policy co-ordination and over-regulation. Modest treaty reforms should be implemented in a piecemeal practical and quiet way – the polar opposite of the public relations strategy underlying the failed constitution. No one will come out onto the streets of Paris or Amsterdam to oppose a re-organisation of the EU foreign policy bureaucracy or a shift in voting weights – unless, of course, you call it a new constitution. The EU’s secret weapon is that its policies are so boring.

[Vía]

Kasparov y el futuro de Rusia

Muy incisivo el artículo que publica hoy el Times y que escribe el genial Garry Kasparov.

Porque no sólo del ajedrez vive el hombre (de hecho lamentablemente ya se ha retirado de los tableros), sino también de reflexionar sobre el futuro de su país, manifiesta que Occidente debe dejar de mirar y tratar a Rusia como un aliado, y por su parte terminar con el cinismo de exigir garantías y derechos humanos en otros países y no en Rusia, tomando una posición crítica con la Administración Bush y la Unión Europea.

Perhaps silence is the best option if the most Mr. Bush has to offer are weak expressions of concern and remarks about his personal relationship with Mr. Putin. President Ronald Reagan’s hard public line on the Soviet Union let us know that someone out there was aware of our predicament and was fighting for us. Now this American president seems to be saying that Iraqis and Afghans are deserving of democracy, but Russians are not.

Un péndulo llamado Argentina

 

 

El último post de Martín Varsavsky, donde habla de la creciente relación del Presidente Kirchner con Hugo Chávez me hace disparar algunas reflexiones a favor y algunas otras en contra. De todas maneras me parece una excelente manera de sintetizar lo que yo llamaría este péndulo argentino.

Coincido en que:

1. La culpa de que a la Argentina le vaya tan mal la tienen nada más y nada menos que todos los argentinos en mayor y menor grado.

Sí. El gran deporte argentino: echarle la culpa al otro. Se ve tanto en izquierda como en la derecha, en peronistas y radicales, en funcionarios y consumidores, y la lista puede ser infinita. Indudablemente un signo de inmadurez política y social.

2. La Argentina vista desde afuera parece un país sin personalidad, víctima de todas las modas internacionalistas.

Sí. Tenemos ese irremediable impulso a pretender ser la vanguardia en todo, excepto en lo más impotante: el desarrollo. Eso explica porqué Argentina penduló constantemente a lo largo de su historia.

3. En el mundo no hay recetas mágicas.

Sí. Por algo el mundo es tan complejo como es.

No estoy de acuerdo con Martín en:

1. Que en los años 90 el 70% de la gente apoyaba la convertibilidad y ahora el 70% de la gente apoya el Chavismo.

No. Dudo que los argentinos aprueben en un 70% a Hugo Chávez. Lo que sí pueden aprobar es su billetera.

2. La Argentina tiene que mirar a España como ejemplo.

No. Por la sencilla razón que España tuvo, y tiene, ni más ni menos que a la Unión Europea como varilla tutora en su desarrollo. España modestamente creo que no es un modelo de desarrollo equiparable al nuestro, lo que no me impide estar de acuerdo con el camino que España consiguió. Sí creo que Chile es un ejemplo (para la región) de coherencia institucional, maduración política y apertura internacional.

3. Chávez es listo y no es inteligente.

No. Creo que es más inteligente de lo que puede parecer. Arrastrar a la Argentina a su imagen e indicarle a Evo Morales que nacionalice hidrocarburos (a expensas de su rivalidad hegemónica sudamericana con Brasil) no es de lerdos. Creo que comete algunos errores pero es una rara avis: un populista con plata.