Categoría : Libros

In his story “The Aleph,” which may be his greatest, Borges managed to envision this Aleph without computers or anything like them. He skips the issue of what it is and how it works. It just sits there under the stairs in the basement of some old house in Buenos Aires, and nobody says why, but you have to go down the stairs, lie on your back, look at this thing, and if you get your head at the right angle, then you can see everything there is, or ever was, anywhere, at any time.

— William Gibson

William Gibson sobre “El Aleph”

[LIBROS] “Barefoot into Cyberspace” por Becky Hogge

Barefoot into Cyberspace, the book you’re about to read, is a zeitgeist book, too. At least, that’s what I intended it to be. At the end of 2009 I set out to record for posterity characters that, since I left adolescence and Brighton behind,had played key roles in the digital counterculture I eventually settled in to and that I suspected was about to disappear. These characters weren’t the “rip, mix,burn”, iPad -wielding social media consultants and purveyors of gadget-prop sooften associated with the web. They were hackers and geeks, command-linecowboys, info-terrorists and civil libertarians. They had seen in the rise of many-to-many communications technology an opportunity to free modern society fromcorrupt institutions, to develop new ways of organising away from the imperative of industrial capitalism, and to seize agency and power from the jaws of theconsumerist beast.

Reseña: “The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom” (Evgeny Morozov)

“The problem is that in Washington, the phrase ‘global Internet freedom’ is like a Rorschach test. Different people look at the same ink splotch and see very different things.”

Bienvenidos a un recorrido por el lado oscuro de la red, de la mano de Evgeny Morozov, lúcido analista y académico con un gran conocimiento de la intersección entre autoritarismo, tecnología y poder. En su último libro, “The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom” que aquí reseñamos y compartimos, no ahorra críticas a todos aquellos que piensan que Internet es la llave para llegar a un mundo feliz.

Sus dardos, finamente documentados y con una carga de inteligente humor, están dirigidos sobre todo hacia los ejecutores de políticas públicas o de asuntos exteriores, grandes grupos de policy-makers en los gobiernos occidentales, organismos internacionales y think tanks, que planifican las grandes estrategias de asuntos globales.

A poco de comenzar el libro deja ya en evidencia su primer crítica hacia este círculo de élites y su pecado original, el “ciber-utopismo” con el que actúan y dejan impronta en sus políticas públicas, una suerte de realismo mágico tecnológico donde predomina una creencia, “casi religiosa en el poder de Internet de hacer cosas sobrenaturales”. Según Morozov, todo vale para la todo poderosa Internet y su gesta emancipadora: desde democratizar sociedades hasta erradicar la corrupción política. Una especie de terreno donde todo puede ser posible si se cuenta con una conexión a Internet, financiamiento y ciudadanos comprometidos con la causa.

Los grandes medios de comunicación occidentales no hacen más que empeorar las cosas, apunta Morozov, al dotar de características cuasi heroicas a los nuevos servicios de comunicación y redes sociales como Twitter, Facebook o YouTube en las manifestaciones políticas y sociales. Sólo basta tomar como referencia los últimos sucesos en Egipto y Oriente Medio para enterarse de la miríada de bondades sobre estas nuevas revoluciones digitales. El determinismo tecnológico y la sobrevaloración del rol de estas tecnologías oscurece el rol clave que juegan las personas en los procesos de cambio político. La tecnología “puede dar forma a la estructura de la batalla, pero no a los resultados”, decía hace tiempo Ithiel de Sola Pool, pareciendo coincidir con moderada reserva.

Internet puede ser usado tanto para el bien como para el mal, tal como ha sucedido con distintas tecnologías a lo largo de nuestra historia. Morozov se lamenta al reconocer la persistente imagen -tecnófoba e ignorante- que persiste sobre los gobiernos autoritarios para emplear la tecnología y los nuevos medios de comunicación digitales, como las redes sociales. Nada más lejos que eso, asegura el autor, afirmando que estos regímenes ya han aprendido y se han adaptado a convivir con una sociedad en donde la información ha tomado la abundancia. Ejemplos como el “Fifty-Cent Party” de China y su ciber brigada de comentaristas en foros, blogs y redes sociales no es más que una muestra de cómo los gobiernos están utilizando la red y sus servicios como nuevos canales de propaganda y cooptación de grupos de interés. Es que en resumen de cuentas, Internet modifica de manera profunda los tres pilares del autoritarismo, haciendo que propaganda, censura y vigilancia sean cada vez más potentes y capilares que nunca.

En este mismo sentido, Morozov afirma que se ha caído para siempre el viejo y famoso “dilema del dictador”, aquel que presumía la imposibilidad de abrirse al mundo, a la inversión extranjera y la globalización sin antes hacerlo a las redes de información. No hacen falta muchos ejemplos cuando podemos observar a China. Los cuadros políticos de la República Popular ha demostrado tener maestría en la optimización de sus servicios de vigilancia y control de los contenidos en la red, en muchas ocasiones, con el apoyo de empresas y proveedores tecnológicos occidentales.

¿Y qué tal si, a fin de cuentas, el potencial “liberador” que se presume que Internet tiene lleva también en sí mismo el poder de despolitizar? El fenómeno de escapismo que produjo el hecho de poder ver las señales de televisión occidentales en la Alemania Oriental -y así poder adormecer su disidencia- podría aquí jugar un rol similar. Una vez más, se cae en la trampa de pensar que ni bien se tenga una conexión a Internet en aquellos países sus ciudadanos irán a buscar inmediatamente los reportes de Human Rights Watch o a bloguear contra el régimen en vez de buscar fotos de la estrella pop de moda, la mejor receta para bajar de peso o descargarse el último estreno de Hollywood.

Pasando al plano de la acción política, Morozov sigue afinando su puntería. Luego de analizar las famosas “revoluciones de color” cree que los nuevos medios facilitan la “miclictancia” pero poco hacen para desarrollar una participación real. Si bien está comprobado que las nuevas tecnologías pueden ayudar a movilizar, poco pueden hacer para organizar y sostener las acciones para un cambio de régimen. El peor peligro, afirma, es que las nuevas generaciones tomen este camino como el más fácil y sencillo, en detrimento de la participación activa en los movimientos y acciones de disidencia tradicionales, retrasando un cambio político en sus sociedades.

La génesis del problema, sostiene Morozov, es allí mismo donde Occidente construye su concepto de libertad en Internet desde una mirada ciberutópica: esto es, más conectividad e internet significan más libertad y democracia. La simplificación de las fuerzas interiores en sociedades autoritarias no hace bien al tratamiento de este fenómeno, de naturaleza compleja y en las cuales se entrelazan aspectos religiosos, culturales y políticos que no se resolverán mediante un browser.

¿Debemos entonces conformarnos con este escenario, pesimista y gris sobre el futuro de Internet? Creemos que no tanto. El autor plantea, desde el inicio, que se preocupará por mostrarnos “el lado oscuro” de la red y lo consigue muy bien a lo largo de las más de trescientas páginas del libro. La vía de escape a todas estas trampas llegan hacia el final, aunque el lector sagaz puede ir adviertiéndola con el correr de los capítulos. Morozov pretende dejar de lado los dos males que aquejan al pensamiento sobre política tecnológica y exterior, la ciber-utopía y el internet-centrismo, con lo que él bautiza como “ciber-realismo”, una posición en la que, fundamentalmente aconseja pensar cómo internet está afectando a las estrategias y acciones actuales en las sociedades autoritarias y no al revés, como sostiene en las más de 300 páginas de la obra.

Según Morozov los grandes policy makers están poniendo el carro delante del caballo, haciendo una analogía con el popular refrán, intentando que Internet quepa delante de sus acciones de política exterior. Quizá el mejor consejo que puedan encontrar en “The Net Delusion” es no buscar soluciones tecnológicas a problemas que son, por naturaleza, políticos. Necesitamos encontrar, sostiene hacia el final Morozov, “maneras en las que el se conjugue la promoción y apoyo a una Internet libre con mecanismos de participación activa en el cambio social y político”.

Evitar el determinismo, una vez más, parece la tarea más difícil ■


Ficha de lectura:

  • Título: The Net Delusion. The Dark side of Internet Freedom.
  • Autor: Evgeny Morozov
  • Editorial: Public Affairs
  • Colección: -
  • Lugar de Edición: New York
  • Año de Edición: 2010
  • ISBN: 978-15-86-48874-1
  • Páginas: 432


[Libro] “In the Plex: How Google Thinks, Works and Shapes our Lives”

Steven Levy, columnista senior de Wired y autor de excelentes libros como Hackers, Crypto o Insanely Great (sobre la historia de la Apple Macintosh) pasó más de dos años viviendo los pasillos del Google Plex, el mítico campus y sede de los cuarteles generales de Google en Mountain View.

Manteniendo conversaciones y entrevistas con empleados y directivos, reconstruye la historia de la compañía y se adentra en el manejo de su toma de decisiones, la construcción de su cultura corporativa, la relación con Apple, Microsoft y el resto de los competidores, su política exterior y sobre todo, en cómo impactará el futuro de Google en nuestras vidas.

Tanto, según Levy, que para muchos ya Google se ha convertido en sinónimo de Internet.

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[LIBRO] 32 Tendencias de Cambio (2010-2020)

Prólogo de Francis Pisani y Antonio Gutiérrez-Rubí y Juan Freire en conjunto forman Laboratorio de Tendencias

Buena lectura para este verano (en el hemisferio sur) en donde los autores repasan, de manera breve pero sucinta, las tendencias de cambio que prevén para los próximos veinte años.

Les dejo en marcados en *itálica* los puntos que más llamaron mi atención durante su lectura. El libro puede descargarse en su versión en PDF de manera completa.

Transformaciones tecnológicas

  • Tendencias en computación
  • La fabricación personal
  • Realidad aumentada
  • El cuerpo digital. El cerebro digital

Transformaciones políticas

  • Los nuevos liderazgos
  • El fin de la agrupación y la comunidad política
  • El activismo como elemento de cohesión
  • La creatividad política
  • La recuperación de la palabra y de las ideas

Transformaciones de la Información

  • Evolución de la capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos
  • La revolución de los datos personales
  • La revolución de la información y la comunicación
  • Mainstream media y grassroots media
  • Ciclos de noticias más cortos

Transformaciones de los Modelos de Negocio

  • Acceso, precio y cadena de valor
  • El cambio de paradigma de la propiedad intelectual
  • Redes e innovación abierta
  • El nuevo concepto de organización empresarial

Transformaciones en las Organizaciones

  • Nuevos modelos de trabajo
  • Nuevos modelos de management: empresa, competencias y redes sociales
  • Segmentación y nichos sociales
  • Desmembración de webs corporativas
  • Crowdsourcing

Transformaciones en las Relaciones

  • Geolocalización
  • El tercer espacio
  • Nueva privacidad
  • Lenguas y comunicación

Transformaciones Urbanas

  • Informática urbana y computación oblicua
  • Participación ciudadana local
  • Urbanismo emergente
  • Las ciudades como nuevos actores políticos y económicos
  • Microclusters

“Geekonomía, un radar para producir en el postdigitalismo” último libro de Hugo Pardo Kuklinski


Post originalmente publicado para Tendencias Digitales

Tal como comenta Pablo en Amphibia, hay libros que hay que leer, y más aún si están escritos en nuestra lengua y con una óptica geográfica compartida. Hace poco encontré una lista, muy buena por cierto, de los libros más relevantes de la década en el ámbito de las políticas tecnológicas y el impacto que tiene Internet en la sociedad, economía y cultura. La lista es amplia y recorre todo el espectro metodológico e ideológico, pero lamentablemente tiene un sesgo inevitable en su marcado anglo-centrismo.

Por eso mismo hay que fomentar la lectura de los buenos trabajos en el ámbito de la cibercultura en nuestra lengua, y más si es distruibido electrónicamente bajo un sistema de donaciones y licencia Creative Commons, con libertad de copia, distribución y derivación. Este es el caso de “Geekonomía. Un radar para producir en el postdigitalismo”, en el que Hugo Pardo Kuklinski, especialista en el ámbito de los nuevos medios, impacto cultural de la tecnología y como él lo mantiene, el post-digitalismo, nos invita a una aventura conceptual que arriesga el cómodo presente para ya discutir un incierto futuro como animales sociales de la red.

El libro logra un notable equilibrio entre el lenguaje académico, el argot digitalista y los casos cotidianos del medio, tocando temas como el cloud computing, economía de la red, la transición de formatos, las implicancias de la propiedad intelectual en las actividades (y usos) de la red, el remixeo y la cultura commons, modelos p2p, átomos y bits, identidades plurales, la era post-desktop, etcétera.

Un punto interesante -y filoso- que aborda Hugo en “Geekonomía” y que no está muy difundido, salvo honrosas excepciones en la literatura iberoamericana, es el debate sobre el impacto que tiene el modelo abierto y colaborativo y las capacidades relacionales que el ecosistema-red desarrolla en el ámbito universitario. Según Pardo, la institución universitaria, como espacio tradicional -y físico- del saber y el conocimiento, está en riesgo de default, decidiéndose entre formar parte de una vanguardia social con liderazgo en el cambio o quedar relegada a ser una “marca blanca distribuidora de títulos oficiales”.Por eso resalta la importancia y emergencia de conceptos como el edupunk, la educación expandida, los journals abiertos (OpenJournal) como alternativa libre y distribuida ante la rigidez y la obsolescencia del áncien regime de los journals pagos.

En fin, es más que evidente que es una lectura que no hay que dejar pasar, y de la que seguro vamos a comentar alguna reflexión más. Hugo nos propone una invitación a debatir el presente y futuro de nuestra vida postdigital.

PD: No pierdan pisada a la colección del libro (Transmedia XXI) del Laboratori de Mitjans Interactius de la Universitat de Barcelona,que promete muchas obras de interés y calidad como esta que hoy comentamos.
PD2: Tampoco dejen de ver el canal de Youtube que mantiene el autor con entrevistas complementarias al libro.


Los mejores libros sobre Internet, políticas tecnológicas e información de la década

Impresionante entrada la que publica Adam Thierer en Technology Liberation Front sobre los libros más influyentes en políticas tecnológicas y de información de la década [en].

¿Porqué? Si hay una década en la que el salto tecnológico en lo que a Internet respecta ha resultado determinante, ésa es la del 2000. Para eso Adam compila una lista exhaustiva sobre los libros que más influyeron a la hora de pensar el impacto de internet, las políticas tecnológicas y las consecuencias en distintas áreas de la vida social (usuarios, gobiernos, propiedad intelectual, economía, cultura, etc.).

Sería interesante aportar algunos trabajos en español “genuinos”, esto es, que no sean traducciones o compilaciones. ¿Recomiendan algunos, más allá de los trabajos de Piscitelli, Scolari, Castells y Katz?

Con ustedes, la lista de la década:

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009