Categoría : Reflexiones

Sigmund Jähn: “La evolución nos ha atado a esta tierra”

Excelente -y muy íntima- entrevista la que publicó Der Spiegel junto a Sigmund Jähn, primer cosmonauta alemán en el espacio. Más allá de contar algunos detalles históricos sobre sus misiones al cosmos, el programa espacial soviético y los cohetes Soyuz (!) me gustó mucho su reflexión final, sobre cómo nuestro destino y futuro, como especie, está atado a esta tierra.

SPIEGEL: Will humanity someday establish colonies on faraway planets?

JÄHN: I don’t believe the visions of humans emigrating into space one day. Evolution has tied us to the Earth. I would rather walk through the woods in the Vogtland region (ed’s note: where Jähn was born) than float through the narrow tubes of a spaceship forever.

Una visión muy cercana el pensamiento moriniano de pertenencia a una Tierra-Patria.

Pueden leer la entrevista completa desde aquí:

Mis propósitos para 2011

Vuelve la tradición anual de plantearnos propósitos para el año que viene. Toda una nueva oportunidad para emprender, cambiar, innovar y buscar nuevas motivaciones en lo personal y profesional.

Para 2011 los propósitos planteados a título personal son:

  • Bloguear mucho más. Estoy buscando algunas herramientas para facilitar esta tarea desde los shared items de Google Reader, por ejemplo, para aprovechar este recurso.
  • Escribir más. Reflexiones sueltas, apostillas, micropoesía, textos trans-género para ejercitar la mano literaria.
  • Comenzar un gran proyecto. Esos que te llevan a dejar y exigirte lo que más tenés.
  • Aportar mucho más tiempo y trabajo a la futura Fundación para el Pensamiento Complejo.
  • Por qué no, comenzar a estudiar un nuevo idioma o reforzar los ya aprendidos.
  • Y por último, organizar un poco más mis cosas, tomar procesos y un poquito de auto-disciplina para evitar la procrastinación (!)

El balance de 2010 fue estupendo. Muchas cosas nuevas que se pusieron en marcha y fundamentalmente, pude terminar el informe final de investigación requerido para la Maestría (objetivo prioritario según los propósitos para 2010). Aún resta oficializar la entrega (eso será otra historia) pero me deja satisfecho haber podido cerrar una etapa en este punto.

De cualquier manera, ¡2011, allá vamos!

Entrevista sobre Neutralidad de la Red

María Laura me entrevista para su trabajo de cuatrimestre en el Taller de Procesamiento de Datos (Comunicación – Universidad de Buenos Aires) sobre los temas más relevantes acerca de la neutralidad de la red. Comparto con todos ustedes las reflexiones y pareceres sobre el tema.

¿Se encuentra al tanto del debate sobre la Neutralidad en la Red? ¿Cuál es su opinión al respecto?

Seguro, el debate sobre la neutralidad de la red es uno de los más relevantes en cuanto a política tecnológica en el mundo e involucra a muchos actores y procesos, desde los mismos protocolos con los que Internet funciona desde sus orígenes, hasta los servicios que utilizamos todos los días en la red, pasando por gobiernos y marcos regulatorios. En mi opinión personal, los atributos y valores de una red neutral deben respetarse por la sencilla razón de que forman parte de la misma esencia de la red. Su topología fue diseñada para que el transporte de datos sea transparente, abierto y neutral. En mi opinión deben hallarse los caminos para que estos principios se mantengan, y a la vez permitan, una mayor oferta de servicios y la sostenibilidad de todo un ecosistema de negocios, información y accesibilidad.

¿A quién beneficia la Neutralidad en la Red, y a quién perjudica?

Hay opiniones divergentes sobre estos puntos, depende desde qué lugar o vereda miremos la problemática. A mi criterio, los grandes beneficiados de una red neutral son los usuarios. Una red neutral nos asegura de que nadie tendrá prioridad, en sus datos, sobre los míos. Sería una especie de reconocimiento de que todos los bits son libres e iguales. Una red neutral garantiza la igualdad y no-discriminación de los datos que enviamos y recibimos los internautas a través de nuestra conexión, ya sea por su destino, origen o tipo de servicio (protocolo). Hoy por hoy, de vulnerarse este principio, afectaría a los usuarios en primera instancia, ya que tendrían experiencias “diferentes” de internet y también a muchas compañías de la industria, que se basan en este principio para desarrollar sus negocios.

¿Quiénes se oponen a la neutralidad?

A nivel general, se encuentra oposición al concepto de parte de las compañías que brindan el acceso a Internet (operadoras de telecomunicaciones, empresas de banda ancha, de cable, ISPs y de hardware de redes). Su oposición no está basada en supuestos morales o filosóficos, sino más bien está fundamentada en criterios económicos: una red no neutral no está en el óptimo de la rentabilidad operativa del servicio.

¿Qué intereses cree que están en juego? ¿De parte de que sectores?

Respecto a la neutralidad de la red hay muchos intereses en danza, el más tangible puede ser el de convertir a Internet en una especie de televisión por cable, en el que cada cliente decide pagar por un acceso (o “experiencia”) a tal o cual servicio. Si la red hoy no fuera neutral y hubiese tomado otro camino como modelo de negocio, hoy nuestras conexiones estarían “paquetizadas” para tantas horas de video, acceso a ciertas redes sociales, etc. Sería el triunfo del Pay-per-Surf.

¿Cuál es el conflicto que Ud. considera?

El conflicto central lo ocupa la cuestión de los incentivos para invertir en infraestructura y los beneficios de las compañías que se sirven de ellas. Hoy por hoy el tráfico de video es uno de los más demandados de la red. Para tomar una dimensión de la actividad, por cada hora que pasa se suben 24 horas de video de alta calidad solamente a un servicio como YouTube. La demanda de tráfico, exclusivamente de este servicio ya es muy alta para poder satisfacerla con los enlaces y conexiones actuales.

El escenario entonces que se configura es simple. Hay toda una industria que se alimenta de la innovación y el desarrollo de aplicaciones, soluciones y servicios en Internet. Éstas han ganado masividad gracias a que la conectividad se extiende cada vez más y llega a sectores que antes no tenían esa posibilidad, por ende, ganando mucho dinero. Las operadoras e ISPs tienen la sensación de estar dando un servicio vital a sus negocios -es decir funcionan gracias a sus tubos- y no reciben márgenes, siendo que ellas deben cargar con todos los costos e inversiones de infraestructura sobre los que se montan. La postura de los operadoras entonces es la de “congelar” las capacidades de transmisión de la red si no existen incentivos –esto es, beneficios– para ampliar la capa técnica y continuar alimentando al sistema.

¿Cree Ud. que la mejor medida es que la Neutralidad debe ser aplicada mediante una ley?

Creo que sería un paso importante para los usuarios y un fuerte mensaje para la industria. De cualquier manera, puede no legislarse de manera particular sino incluyéndola en los marcos regulatorios de los servicios de comunicaciones. Sobre todo garantizando un servicio de calidad mínima, con auditorías por parte del organismo regulador y supervisión de los usuarios. Hoy estamos, al menos en Argentina, en una zona gris al respecto.

¿Conoce alguna ley o norma que regule la cuestión en algun país? ¿Está de acuerdo, o que diría al respecto?

Hoy ya existen regulaciones formales sobre el tema y otras tantas en camino. Los casos más resonantes de redes no neutrales se encuentran, por citar sólo algunos, en Rusia o Australia, donde los ISPs mantienen cuotas de utilización del servicio para la “internet exterior” y contenidos -datos- gratuitos en el abono en walled gardens internos. Esta práctica hace retroceder el esquema hacia los primeros 90′s, donde empresas como AOL y CompuServe en los Estados Unidos incluían navegación gratuita por la red propia del operador, y un abono para “salir” al resto de la red.

¿Quiénes son a su criterio los protagonistas más importantes en este grupo?

El gobierno de los Estados Unidos siempre ha sido pionero en regulación de comunicaciones. En este sentido, la FCC (Federal Communications Commission) está ejerciendo un papel relevante en el debate por la neutralidad de la red desde hace mucho tiempo atrás, y ha tomado relevancia con casos como el FCC vs. Comcast.

La administración Obama está dando un fuerte apoyo a la expansión de la banda ancha como herramienta de desarrollo nacional y remedio a la crisis económica actual y ya se ha manifestado, en palabras del mismo Presidente, a favor de una red neutral. Queda aún abierta la expectativa sobre cómo se desenvolverá el tema en el marco parlamentario y en el juego de fuerzas partidario. Hasta el momento se está dando un fuerte respaldo al National Broadband Plan. Desde el lado de las empresas, por su parte, compañías como Google o Amazon dan un fuerte apoyo al proyecto.

¿Considera que se debe prestar atención a la Neutralidad en la Red? ¿Existe algo oculto detrás de esta cuestión?

El debate sobre este tema es en absoluto superficial. La neutralidad de la red, en su concepción amplia, abarca elementos que hacen a nuestros derechos de expresión e información, como así también a las políticas de inversión y competencia en telecomunicaciones. Si realmente estamos convencidos de que Internet es un catalizador del desarrollo social, económico y productivo para un país no debe obviarse, en absoluto, esta cuestión.

¿Cree que la capacidad en Internet es escasa, de tal manera que la congestión que a veces se produce, requiere en las redes, dar prioridad a un paquete de información sobre otro?

Esta es una pregunta interesante, y es uno de los basamentos de algunos sectores técnicos que están en contra de la neutralidad de la red. ¿Por qué no puedo discriminar entre distintos paquetes, de acuerdo a un orden de importancia o prioridad? Muchas veces se argumenta de que pueden utilizarse mecanismos de discriminación “inteligente” o “dinámica” de los paquetes de acuerdo a parámetros contextuales o situaciones de emergencia. La cuestión está en si tenemos que continuar con una “red tonta” que sólo tenga que rutear y transportar bits de manera simple, o pueda convertirse en una “red inteligente” que tome decisiones respecto a la transmisión de paquetes de manera proactiva. Hay allí también una visión de progreso técnico.

¿Existen métodos discriminatorios en Internet? ¿Cuáles?

Sí los hay y lamentablemente están siendo cada vez más utilizados. Las distintas técnicas de bloqueo o filtrado de servicios o contenidos por geolocalización hacen posible que al día de hoy muchos servicios se habiliten sólo para aquellas regiones en los que resultan rentables, como por ejemplo servicios de música en línea como Spotify o streaming de video como Hulu.

Otra arista de este mismo problema es que los derechos, licencias y permisos de muchos contenidos se pagan sólo para determinados países, haciendo imposible que éstos se reproduzcan fuera de esas fronteras. La identificación de la localización geográfica del número de IP del cliente que se conecta a ese servicio “delata” el origen e impide acceder al contenido.

¿Cómo considera que se refleja la situación de este debate en Europa, América Latina y Argentina?

En el caso de América Latina el ejemplo más claro y evidente es el de Chile, que se encuentra en estos momentos en la espera del tratamiento por parte del senado del proyecto de neutralidad de la red, propuesto por el organismo regulador (SubTel) en conjunto con otros órganos del gobierno. El debate en la Unión Europea es un poco más extenso y engorroso ya que hay múltiples actores en juego, se requiere armonización de las iniciativas locales al esquema comunitario y el consenso necesario para tomar una posición en conjunto. El “Paquete Telecom” que debe entrar en vigencia en 2011 en el ámbito europeo prevé otorgar a los usuarios más herramientas y derechos respecto a su conexión a internet.

¿Qué pasa con el libre mercado y la competencia?

El modelo que predomina en el negocio hoy (y desde hace unos diez años) es el de las tarifas planas. Con el pago de su abono el usuario puede consumir todo lo que quiera de su conexión, según su velocidad de bajada contratada. Este modelo incentiva de manera clara la utilización intensiva del servicio, y gracias a él toda una industria ha florecido (música y video por streaming, intercambio de archivos P2P, VoIP, etc.) y puede verse amenazada por cambios en este esquema. Ahora bien, las operadoras e ISPs pueden ofrecer tarifas medidas o limitadas sin ningún problema. Deben estar atentos, eso sí, a la respuesta del mercado para que sus precios sigan siendo atractivos para ese segmento de clientes. De cualquier manera, sí se estaría vulnerando la neutralidad de la red si de discriminan los bits por origen, destino o protocolo. La experiencia de internet no debe ser diferente para clientes del mismo ISP con una misma velocidad de conexión, ni diferente experiencia en servicios o protocolos iguales. Asumo que resultará muy difícil poder quitar el modelo de tarifas planas para conexiones domésticas, los usuarios están ya acostumbrados y habituados a este tipo de consumo. No así por ejemplo en internet móvil, que tiene una cultura más de consumo medido o por saldo.

¿Cómo se puede garantizar la neutralidad en la red?

Como se defienden o garantizan el resto de derechos, con apoyo y enforcement institucional, en complemento con una fuerte cultura de parte de los usuarios de defender el derecho a tener una red abierta, democrática y transparente. Los derechos no se hacen valer exclusivamente con las leyes, sino también con el compromiso de los usuarios. Tener un usuario comprometido e informado sobre las condiciones de seguridad, privacidad y eficiencia de su conexión a Internet es muy importante.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías desafían permanentemente a los marcos regulatorios, muchas veces escritos ya con tinta vieja. Estos son más bien genéricos, abstractos y muchas veces ocurre que deben interpretarse sobre la marcha. En mi opinión, a medida que la conexión se hace omnipresente y se canaliza a través de distintos dispositivos, se multiplican las posibilidades de interactuar con datos e información. Este esquema de una red ubicua desafiará los esquemas regulatorios y nos obligará a buscar, de manera permanente, alternativas superadoras.

¿En el gobierno se entiende suficientemente bien qué es la neutralidad de la red y qué implica?

No conozco posiciones oficiales en el gobierno argentino sobre el tema. Haber dejado fuera de la discusión a las comunicaciones electrónicas en la llamada Ley de Medios no fue acertado. De cualquier manera, el debate sobre la neutralidad de la red debe incluir temas como la Propiedad Intelectual y debe, además, estar en consonancia con el proyecto nacional de desarrollo de la Sociedad de la Información. De poco serviría, y en este asunto los argentinos tenemos sobrada experiencia, de legislar sin observar las perspectivas a futuro del tema y su integración con planes locales más amplios.

¿Por dónde tendrían que ir encaminados los siguientes pasos de los ciudadanos en cuanto a propiedad intelectual, descargar en internet y neutralidad de la misma?

Lo crucial es no desviar los debates y evitar que uno ensucie la discusión sobre el otro. Una cosa es discutir un ámbito propicio para el desarrollo de la propiedad intelectual y los aportes positivos hacia la cultura, el acceso al conocimiento y el aporte económico del uso justo de los derechos, pero otro muy diferente es centrar el debate en si es legal o no descargar una película desde la red. En mi opinión deben evitarse los debates centrados en los modelos de negocio ya obsoletos (como el de la industria discográfica, por citar alguno) y cómo defenderlos, sino más bien en las posibilidades que se abren al proyectar otro modelo de gestión de la cultura.

Algún comentario acerca del Software Libre.

El software libre es una excelente alternativa a las aplicaciones comerciales y en muchos casos contribuyen a reducir costos y asegurar un acceso social al software. Más allá del sentido o uso práctico, también nos provee un modelo de desarrollo abierto, libre y en el que todos podemos contribuir.

Para países en vías de desarrollo como el nuestro resulta imperativo contar con posibilidades de acceder a aplicaciones a bajos costos y con fácil disponibilidad. Muchas administraciones públicas y pequeños comercios, tanto como grandes corporaciones, pueden funcionar perfectamente bajo software libre.

Para terminar, ¿cómo ves el panorama de aquí a diez años respecto a la industria e Internet en el mundo?

En la industria de Internet y las comunicaciones, hablar a diez años equivale casi a hablar de “futurología”. Para tomar una magnitud sólo tenemos que pensar que hace diez años atrás recién se formaba y se ponía en operación Google, una empresa que ha dado vueltas, por ella misma, un sector económico. Creo que la clave estará en la creciente cantidad de dispositivos que se conectarán a internet, desde heladeras hasta juguetes, automóviles o espejos, para darnos información y contenidos cada vez más ajustados a nuestros intereses. Esta perspectiva, conocida como “La Internet de las Cosas” (The Internet of Things) revolucionará una vez más nuestras vidas.

Creer o no creer, doscientos años después

Llegar a los doscientos años para un país no es poca cosa. Muchos aún están en el camino, y otros tantos quedaron perdidos en él. Llegar a un bicentenario es una señal de permanencia, más allá de circunstancias políticas o institucionales. En eso el tiempo no falla. Espera, paciente y con naturalidad mecánica, el momento de cruzar las agujas en ese bendito número. Para un país como la Argentina, en el que pareciera que las leyes del tiempo desafían lo conocido y asumido, créanme que doscientos años es mucho tiempo.

Sin ánimo de querer arrojarnos una cierta excepcionalidad, la Argentina es un país atípico. Todos lo saben, pocos lo entienden. Conocedora por igual del oro y el barro, fatídicamente experta en el arte del péndulo, abrazó sus extremos una y otra vez a lo largo de la historia. En todos ellos encontró victorias y fracasos. De una tierra próspera y abierta a millones de personas que vinieron sin más que hambre y guerra en sus maletas, a un país emigrante en dos generaciones. De ser un faro cultural, intelectual y científico de América, a un país en ruinas y tecnológicamente dependiente. De un país con un porvenir de grandeza, a un porvenir de subsistencia.

Muchas veces me pregunté por lo que había pasado en el camino, y aún muchas más me lo han preguntado. Es difícil creer tal cosa, incluso más explicarlo. No sé si algún argentino habrá sentido lo mismo que yo en el exterior, eso de sentirse, a veces en épocas de guardias bajas, un embajador del fracaso. De no poder dar razones. De no entender porqué. De no poder articular una respuesta que explique nuestro destino. De haber sido un país enorme, con futuro, libre y democrático a uno dependiente, pobre y marginado. Del querer ser y no poder, o peor aún, de haber sido y ya no ser.

A lo largo de estos doscientos años, los argentinos fuimos muy creyentes. Creímos ser el “granero del mundo”, mientras la tierra se concentraba en pocas manos. Creímos tener a “París en Sudamérica”, mientras el resto del país permanecía en el otro hemisferio. Creímos ser solventes, mientras nos convertíamos en el mayor deudor del mundo. Creímos ser de ése primer mundo, mientras la pobreza estallaba en nuestras manos. Creímos en dos guerras, canallas y absurdas, que no mostraron más que nuestra ineptitud para tal materia. Creímos ser derechos y humanos, mientras militares indignos y mesiánicos torturaban embanderados. Creímos en propios y extraños. Creímos en dioses y en diablos.

Creo, sin embargo, en que llega un nuevo tiempo. Muchos argentinos, como yo, creen que es hora de creer en otras cosas. Creer en un país posible, mínimamente realizable. Sin péndulos ni vaivenes, sin mezquindades y egoísmos, sin revisionistas ni futuristas. Creer en recordar, sellar a fuego nuestras experiencias que fracasaron para no volver a caer. Creer en poder levantarse una vez más. Creer en seguir gritando, después de doscientos años, libertad, libertad, libertad.

¿Cómo será el tricentenario? No podía dejar de pensar en eso. ¿Cómo nos verán, que dirán de este momento? ¿Seremos los mismos? Unos cálculos rudimentarios me dicen que el futuro hijo de mi bisnieto tendrá dentro de cien años, la misma edad que tiene mi hijo hoy. A pesar de que no sé dónde nacerá, siento que no deseo otra cosa que verlo feliz, orgulloso de su raíz argentina y de haber tenido a un bisabuelo que haya hecho algo para que este país sea un lugar mejor en el que vivir.

Hoy una bandera argentina juega con el viento en mi balcón. Claro, era cuestión de volver a creer.

¡Buen comienzo de año!

Doble coincidencia respecto al recibimiento del año tiene encuentra este 2010: tomé vacaciones desde navidad hasta hace pocos días (uno de los mayores períodos offline que experimenté) y hacemos una lista de las cosas “deseadas” a nivel personal y profesional para el año que comienza.

Puedo decir que respecto a lo prometido hace un año, hubo balance positivo para 2009 enfrentando muchos cambios que fueron bien sorteados (ciudad, casa, oficina, y hasta sistema operativo ;-) )

Para 2010, el gran objetivo para el primer semestre es poner un foco muy certero en culminar mi tesis sobre el modelo complejo de Gobernanza de Internet (que avanzó muchísimo por cierto en 2009) pero que ya necesita comenzar a tomar forma de texto final. Éste va a ser sin dudas el mayor desafío de gran parte de este año.

Por supuesto, vamos a ir comentando en el blog los avances del trabajo.

Les deseo lo mejor para este año que como siempre, nos trae el regalo de más esperanzas y también el rico sabor de la incertidumbre. Está en nosotros aprovecharlo.

Volver

Tal como reza uno de nuestros tangos más célebres, volví a Buenos Aires. Sin la frente marchita y no tras 20 años, que no son nada, pero sí sintiendo luego de un año y medio de estancia en Madrid que es un soplo la vida.

En el medio, durante este tiempo, pasaron muchas cosas y pude experimentar unas cuantas otras. En ciertas cosas nos separa un océano de por medio, de manera literal, y en otras no tanto. Si hay algo que me queda de experiencia es que el mundo es mucho más chico de lo que parece, pero sí más diverso y heterogéneo.

Poder viajar y migrar es una buena oportunidad para ver las cosas de otra manera, adquirir nuevos hábitos, conocer gente nueva. Es la experiencia de vivir y de viajar. De abrir la ventana para ver el mundo desde otra perspectiva, cerca de muchas cosas nuevas pero lejos de otras tantas.

Madrid es una ciudad para vivirla y quererla. La voy a llevar siempre presente en algún rincón del recuerdo, y a España, como ya lo dijo el poeta, la guardaré en el corazón.

La semana vía twitter

  • Leyendo: El Partido Pirata Sueco gana su lugar en el Parlamento Europeo http://tinyurl.com/nmnbyc #
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  • @sircookieface @dariogallo En realidad el problema es que las direcciones IPv4 son escasas y en poco se acabarán. No todos precisan IP fijas in reply to sircookieface #
  • @sircookieface depende de la oferta comercial del ISP, en general las IPs fijas están en planes home office. Como adicional, lo proveen… in reply to sircookieface #
  • @dariogallo No estoy de acuerdo… sin la infraestructura puesta por las telcos todavía estaríamos viendo Gifs animados y usando ICQ. in reply to dariogallo #
  • @dariogallo No entiendo porqué, son modelos de negocio diferentes. Que los medios se busquen su financiamiento, ahí estará su supervivencia! in reply to dariogallo #
  • Menos mal que esperé… :D D #wwdc #
  • Terminando post sobre cloud computing para Tendencias Digitales #
  • Viendo que tal está la nueva versión de WordPress… #

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