Categoría : Software

¿Qué es la Realidad Aumentada? El puente entre el mundo real y el mundo virtual

Post publicado en Tendencias Digitales

Uno de los recursos más utilizados en ciencia ficción, y que atrae mucha atención y curiosidad en el público consiste en jugar a ver la realidad con ojos de ciborg. Ver a través de un visor multidimensional y tener información instantánea y en tiempo real de la realidad. Películas como Terminator, Robocop y otras más utilizaron este recurso para mostrarnos cómo sería ver con ojos de robot un acto tan real y nuestro como por ejemplo caminar por la calle.

La buena noticia es que, tal como pasa muchas veces, Hollywood y la ciencia ficción inspiran a los hombres a desarrollar nuevas tecnologías. Éste es el caso de lo que hablaremos en dos posts consecutivos en Tendencias Digitales sobre la Realidad Aumentada (RA) o Augmented Reality (AR), una tecnología que nos brinda la posibilidad de reconstruir y ampliar nuestra experiencia del mundo real a través de la superposición en la imagen de distintas capas de datos virtuales. El objetivo central es construir una realidad híbrida, que mezcle la visión en tiempo real de un lugar u objeto con información propia y contextual desde distintas fuentes y orígenes en internet

Técnicamente el funcionamiento de la Realidad Aumentada es muy simple y los requerimientos no son muy sofisticados, al punto de que sólo es necesario un dispositivo con una cámara incorporada, GPS, un browser o navegador especializado y una conexión a internet. La mayoría de los teléfonos móviles ya incorporan estas funciones, y por supuesto más si hablamos de la nueva generación de I-Phones o móviles con Android como sistema operativo.

Una vez activado el browser que hace “de puente” para la Realidad Aumentada, (como por ejemplo Layar para Android o Iphone) lo único que resta hacer es orientar la cámara de video del dispositivo a la zona u objeto del que se quiere tener información, casi como si fuésemos a tomarle una fotografía. En este momento es donde, mediante la combinación de la imagen en vivo capturada desde el mundo físico y los contenidos semánticos o datos extraídos de internet mediante geoposicionamiento, se construye una “realidad aumentada”, es decir, una realidad con capas llenas de datos e información asociada a ese objeto o lugar.

Con la ayuda de esta tecnología, que combina así el reconocimiento óptico de los objetos o entornos y el agregado de la información contextual, nuestra vista a través de la cámara se transforma en interactiva, ya que se enriquece con una capa independiente de datos informativos y útiles respecto al objeto, lugar o entorno al que está apuntando con su dispositivo.

Las aplicaciones de esta tecnología son infinitas, y de eso puntualmente hablaremos en el próximo post. Sectores como la publicidad, la industria editorial, el turismo, la ciencia o la mecánica pueden cambiar de manera revolucionaria con la aplicación de la Realidad Aumentada. ¿Se imaginan buscar apartamento por la calle, simplemente apuntando el móvil hacia los edificios para saber cuáles están en venta y su precio?, ¿O la ayuda que puede significarle a un cirujano a la hora de intervenir un paciente a través de anteojos con información contextual sobre los órganos? Como veremos más adelante, las perspectivas son muy amplias.

La pregunta que nos queda entonces plantear es si será la Realidad Aumentada la próxima revolución en el ámbito móvil, o una burbuja más entre las tantas de la industria. Personalmente creo que esta nueva tecnología cambiará de manera sustancial la interacción con nuestro entorno y ofrecerá muchísimas oportunidades de negocio para diferentes sectores. Maarten Lens-Fitzgerald, Co-founder de Layar, el browser pionero de Realidad Aumentada, se anima a vaticinar que los servicios asociados a esta tecnología sólo serán superados por el tráfico de voz, una afirmación ambiciosa para el momento inicial por el que está atravesando el servicio pero que sin dudas marcan una fuerte visión de futuro. En este mismo sentido la prestigiosa Technology Review, publicada por el Massachusetts Institute of Technology la incluyó entre las diez tecnologías emergentes más importantes para el futuro próximo.

Si bien las aplicaciones y usos de esta tecnología son recientes, y se encuentran en la mayoría de los casos en fases experimentales, podemos vislumbrar un enorme abanico de posibilidades para su aplicación en sectores tan disímiles y particulares como la publicidad, la ciencia, la formación a distancia o el turismo urbano. Compartimos algunos videos y prototipos sobre distintas aplicaciones en el mundo real de la Realidad Aumentada.

Márketing interactivo

En este sector la Publicidad Aumentada (Augmented Advertising) daría la posibilidad de situar anuncios geoposicionados con posibilidad de interactuar con ellos, tener una sensación del producto mucho más rica y una “pre-experiencia” por parte del cliente sobre la compra. En estos casos podemos ver, por ejemplo, cómo podemos probarnos ropa antes de comprarla o “tocar” unas zapatillas antes de llegar a la tienda.

Turismo y Arquitectura

Reconstruir sitios, ruinas o paisajes que ya no existen mediante modelos geoposicionados será fácilmente posible con esta tecnología (imagínense recorrer ciudades como Roma o Atenas en tours con realidad aumentada), o por ejemplo adelantar obras arquitectónicas que están siendo construidas (poder ver el edificio o torre antes de que esté terminado) o incluso buscar apartamentos por la ciudad simplemente señalando la cámara a los edificios para saber cuáles están en venta, entre otras aplicaciones. También para usos más técnicos puede aprovecharse, como por ejemplo para los Sistemas de Información Geográfica (GIS).

Ocio y Entretenimiento

Imagínense aplicaciones para parques temáticos, zoos y atracciones, pudiendo por ejemplo traer información de las distintas especies que vemos en los parques o hasta cuánto tiempo nos resta de hacer cola de acuerdo a la cantidad de gente que hay en la fila. También la Realidad Aumentada puede tener grandes renovaciones para el sector del gaming y videojuegos, como ya lo están demostrando tímidos ejemplos para Iphone.

Música

Más posibilidades para que los artistas interactúen con sus fans, llevando los clips de vídeo a auténticas plataformas interactivas, como el caso de la banda australiana Lost Valentinos.

Libros, Revistas y Educación

La Realidad Aumentada puede ser la tecnología que salve al papel como soporte físico del derrumbe. Imagínense la revolución que pueden traer los libros interactivos, los contenidos premium en revistas y publicaciones, o los manuales de estudio con video y datos embebidos de manera directa en el papel. Recientemente, la revista Esquire, pionera en la aplicación de tecnología a su edición impresa, lanzó su número con contenidos de Realidad Aumentada.

Medicina – Ayuda a procesos técnicos

Sin lugar a dudas, éste es un ámbito en el que esta tecnología puede marcar diferencias abismales entre el presente y el futuro. La Realidad Aumentada puede salvar vidas brindando información más certera y exacta a médicos en tratamientos riesgosos, o también para mecánicos o técnicos a la hora de reparar instrumentos y artefactos de gran precisión, como este caso de material militar en los Estados Unidos.

Conclusiones

Creo personalmente que tenemos elementos muy precisos y contundentes para poder decir que la Realidad Aumentada puede convertirse en “ese” paso hacia adelante respecto a cómo vemos las cosas en nuestra realidad. Hasta ahora, la tarea de encontrar el nexo entre el mundo virtual-informacional y el real-espacial había sido esquivo y muy primitivo (recuerden las primeras experiencias de realidad virtual). En estos momentos estamos en un escenario en el que los requerimientos para el acceso son relativamente bajos y comunes a la industria o mercado, a la vez que las demandas de desarrollar y proyectar productos más atractivos, interactivos y ricos en experiencia están a la orden del día.

Habrá que estar muy atento al devenir de esta nueva puerta que se nos abre para poder hacer confluir lo mejor de ambos mundos, entre el de lo tangible y físico, aquel de los átomos; y el de la información y lo virtual, aquel de los bits.

El “Cloud Computing”, o cuando la red se transforma en una nube

Columna publicada en Tendencias Digitales

Desde ya algún tiempo viene hablándose con creciente insistencia sobre nuestra vida en “la internet de las nubes”, una suerte de espacio etéreo donde están flotando nuestros datos, correos electrónicos, servicios, aplicaciones, etcétera. Como desde sus inicios, no deja de ser una de las tantas metáforas que se utilizan para representar a Internet.

Sin ir más lejos, hoy en día nuestra presencia en las redes sociales, correo electrónico y fotos y videos ya se encuentra en ese espacio, por fuera de nuestros terminales o formatos de resguardo.

Por eso nos interesa desde Tendencias Digitales hacer un breve y simple recorrido por los factores claves de este nuevo momento que hace converger nuevos servicios a nivel de conectividad y software con cambios culturales a la hora de nuestra actividad en la red. Este fenómeno se conoce hoy como el ”Cloud Computing”.

A fines prácticos creo que podemos dividir los servicios de “la nube” en tres grandes categorías: en tanto oferta de infraestructura (hardware y procesamiento); software (aplicaciones) y entornos de desarrollo (application engines). De cualquier manera, todas estas variantes comparte una única fuente: la de contar con recursos (ya sea infraestructura, software, o plataformas) de manera remota y deslocalizada a través de una conexión a Internet.

La nube como Servicio de Infraestructura (IaaS – Infrastructure as a Service)

Este concepto no es para nada nuevo, sino que se remonta al “Utility Computing” de fines de los años setenta, cuando grandes mainframes comenzaban a alquilarse para formar los centros de cómputos de grandes compañías. Por eso continúa aún siendo el “bajo nivel” del cloud computing y permanece más que nada desde perfiles muy técnicos relacionados con el hardware.

Como una suerte de revival, ahora la infraestructura vuelve a alquilarse, aunque en este caso ya no es necesaria tenerla en la sala de al lado, ni en grandes centros de cómputos con supervisión, energía y personal dedicado, sino completamente deslocalizada en cualquier parte del mundo. En sus diferentes variantes, puede alquilarse capacidad de procesamiento de datos, almacenamiento, procesos de resguardo, servidores de bases de datos, entre otros.

Con servicios como el de Amazon S3 o GoGrid puede configurarse una infraestructura de cloud computing en sólo algunos minutos. En este caso puede verse el impresionante avance frente al concepto de utility de treinta años atrás.

La nube como servicio de Plataformas de Desarrollo (PaaS – Platform as a Service)

Este es uno de los lados menos vistos o abordados del cloud computing, pero que tiene una gran relevancia para el crecimiento de la red y los servicios a futuro. Esta dimensión se refiere puntualmente al alquiler integral de entornos para el desarrollo y ejecución de aplicaciones.

En este caso, el empuje al PaaS está dado por dos de las grandes compañías que aprovechan su estructura de red, procesamiento y alojamiento ocioso como Google y la oferta de su AppEngine o Amazon bajo los WebServices.

La clave de este servicio es poder brindar a desarrolladores y start-ups las dos claves para su negocio (al menos desde el lado técnico), que es infraestructura y un entorno de “diálogo” con otros servicios web como el Marketplace de Amazon o las mismas APIs de Google. De esta manera, startups pueden contar con modelos de negocio más flexibles, sin necesidad de invertir fuerte en tecnología o infraestructura en los momentos iniciales del servicio, pudiendo ser escalables e ir de a poco en la medida que vaya necesitándose mayor capacidad operativa. Por supuesto, también se prescinde de la gestión y mantenimiento técnico y operativo de la infraestructura. Actualmente servicios como los de Twitter o 37Signals están brindados en parte por esta infraestructura.

La nube como servicio de software (SaaS – Software as a Service)

Aquí llegamos a la versión más conocida o difundida de “la nube”, el uso de software a través de internet, y por medio de su interfaz más simple, un browser.

Hoy en día aplicaciones como Gmail (que desplazó a los clientes de correo electrónico de escritorio), Google Docs (una suite ofimática en línea) o Basecamp son un claro ejemplo del uso de aplicaciones de manera remota en los que el usuario no necesita ningún tipo de software preinstalado en su terminal, que puede ser fijo (portátil, desktop, etc.) o directamente móvil (Netbook, Iphone, Blackberry, etc.)

No obstante la notoria explosión de servicios en la web (algo que a muchos inspira a denominar 2.0 a este momento), sin lugar a dudas el gran avance en el SaaS está dado por aplicaciones para el ambiente corporativo.

Puestos virtuales de trabajo, gestión de comunicaciones, paquetes completos de Gestión de Relaciones con el Cliente (CRM) o análisis de datamining ya están disponibles para su uso en la nube por parte de las empresas. Casos como el de Salesforce o Aravo son claros ejemplos de productos o suites CRM que se ofrecen directamente al cliente corporativo a través de un browser, sin necesidad de inversión en infraestructura de redes, procesamiento o licencias por terminales. Sólo se cobra por el uso de la plataforma y el volumen de datos gestionados.

Conclusiones sobre la nube: Voces a favor y en contra

Mucho se viene diciendo sobre bondades y amenazas de este momento que atraviesa el negocio, donde la alta disponibilidad de conexión (al menos en países desarrollados y algunos en vías de serlo) y los reducidos costos del hardware hacen posible que aquellas empresas con grandes infraestructuras y ventajas de escalabilidad puedan servirse de ellas para incrementar su presencia en la industria digital.

Desde el lado del usuario, las ventajas se cuentan desde el lado de la simpleza, la indepencia del dispositivo y la ubicuidad de los datos. Ya no más depender de un terminal y la localización física. El concepto es acceder al software desde cualquier dispositivo y desde cualquier lugar. Por el contrario, hay voces que alertan sobre la disponibilidad de los datos, su privacidad y seguridad. ¿Será siempre más seguro tener los datos en casa?

Por el lado de los clientes corporativos y negocios, las ventajas redundan en una baja considerable de los costos operativos dentro de la compañía, en infraestructura, redes de datos, energía, licencias, etc. En general, estas inversiones son repagadas a un mediano o largo plazo, y en tiempos de crisis no permiten mucha flexibilidad a la hora de crecer y ganar ese mercado donde aún hay oportunidad. Por el lado de las desventajas, las justas y suficientes, nuevamente la disponibilidad y seguridad de la información (¿se imaginan perder todos los datos de contacto de miles de clientes?) y en los servicios de PaaS, muchas veces la dependencia a un esquema de desarrollo que configura altos costos de salida hacia otras plataformas.

Enlaces recomendados:

Cómo gestionar una base de datos bibliografíca para tu tesis o trabajo académico

Desde hace bastante tiempo vengo indagando en aplicaciones para la gestión bibliográfica de trabajos académicos (papers, tesis, informes, libros, etc.) sin poder llegar a una herramienta que cumpla de manera relativamente satisfactoria todo lo que necesito.

Como nota preliminar, vale decir que antes de ponerse a trabajar en cualquier trabajo académico, es esencial manejar y ordenar nuestra base bibliográfica. Creo que esto no es cuestión de costumbres, sino de mera necesidad. Una tesis puede llegar a tener más de mil referencias, y si no se las ordena, cataloga e indexa de manera organizada, todo se hará cuesta arriba.

En este sentido, desde hace tiempo ya pude ir probando algunas herramientas que no me convencieron totalmente y una que hasta ahora lo está haciendo muy bien. Les detallo mi experiencia con ellas:

1. EndNote X2

Interfaz de Endnote X2

Interfaz de Endnote X2

Creo saber bien que es el software más utilizado para este ámbito, pero a mí no me ha convencido del todo. A pesar de que el soft cliente (muy Win98) que se instala en el ordenador personal es muy bueno y potente (filtrado por categorías, conexión a bibliotecas y bases, entre otras), su interfaz web es lamentable pésima (y bastante onerosa). Hoy por hoy contar en cualquier lugar con la bibliografía de tu trabajo es más que imprescindible, no sólo a la hora de la consulta sino de la incorporación de referencias, y EndNote presenta una clara deficiencia en este plano.

2. BibCiter

Bibciter

Desarrollado bajo licencia GPL por Ismael Peña-López, un referente en el estudio de la aplicación de nuevas herramientas al ámbito de la investigación académica, se brinda como una herramienta para instalar en tu propio server, totalmente customizable. Al principio anduvo muy bien, pero luego se empezó a liar con campos cruzados, formularios que duplican algunas entradas, etc. Quizá no tuve toda la pericia para ajustar el mantenimiento, pero eso también constituye un punto débil (por no decir tener un hosting propio para alojarlo). Lo bueno de BibCiter es que por cada catálogo de citas genera automáticamente un feed RSS, lo que permite sindicarlo en cualquier otro servicio web. De poder contar con los recursos y conocimientos para administrarlo, es una muy buena opción.

3. Aigaion

Interfaz de Aigaion

Interfaz de Aigaion

Es similar en funciones a BibCiter, pero con la diferencia de que brinda mayores posibilidades a la hora de categorizar (por ejemplo, se pueden hacer árboles de keywords por publicación, y suscribirse a ellas) como así también a la hora de anotar diferentes textos. Me resultó un poco más dificultosa su instalación, y nuevamente la barrera de entrada está puesta en tener un hosting propio y cierta pericia en el manejo de instalación/customización de aplicaciones web. Permite diferentes tipos de usuarios y roles en su administrador.

4. Connotea

Connotea

Un servicio de gestión bibliográfica online, apuntado más que nada hacia las ciencias duras, ya que tiene conectores con bases de datos especializadas. Permite también una suerte de red social académica en base a las referencias utilizadas o ciertos grupos de disciplinas y estudios. No termina de convecerme por su interfaz un poco críptica y poco amigable.

5. Zotero

Zotero, para Firefox

Funciona como una extensión para Firefox, muy liviana y flexible. Su principal ventaja es que guarda las referencias “mientras se navega” directamente en el terminal local, arrastrando las referencias a la extensión. Eso también lo pone en desventaja porque no se pueden compartir, ni resguardar ni exportar por RSS (aunque en la versión beta creo que lo ofrece, no lo probé aún) y aún más que se limita a un browser en particular. Además me parece un poco inexacto en algunas referencias, sobre todo en las bases de datos académicas.

5. Mendeley

Cliente terminal de Mendeley

Cliente terminal de Mendeley

Hasta ahora, la herramienta que más me ha convencido. Combina dos herramientas en una: por un lado un cliente de escritorio, que te descargas e instalas, y una cuenta en línea que se sincroniza automáticamente de manera bidireccional. Creo que es una buena combinación, porque permite el manejo desde el ordenador y también el acceso permanente a través de una conexión a internet, para agregar o editar referencias de manera remota en otra oficina o lugar.

Tiene aún algunas cosas por mejorar (no genera feeds RSS,  no se permiten crear categorías desde la web, como tampoco exportar la bibliografía) pero quizá estén considerados para la próxima versión. El servicio es gratuito, y permite como funcionalidad extra compartir listas de bibliografía, entre varios usuarios, para algún trabajo que necesite interacción colectiva.

Conclusiones

Creo que todavía no encuentro la aplicación perfecta para poder administrar una base de datos bibliográfica a un nivel de usuario medio, con necesidades de sincronización directa, feeds RSS, fácil administración y gestión, y fundamentalmente usable. Hay muchas más, como pueden ver en este listado, pero hasta ahora sólo pude probar las que les detallé más arriba. 

Cualquier comentario o sugerencia sobre alguna otra herramienta (sé que hay algunas para Mac) es más que bienvenido para compartirlo con todos los lectores e interesados.

El “Eje del Mal”, sin Messenger

Como en todo, una de cal y una de arena. Me entero de que Microsoft suspendió el servicio de su mensajero, el MSN Messenger (uno de los softwares más utilizados de la red) para aquellos países que se encuentran en la “lista negra” de los Estados Unidos. Esto es, países sobre los que pesan sanciones o embargos comerciales.

El mensaje que devuelve a cualquier usuario que se encuentre en estos países es:

Microsoft ha discontinuado el servicio de mensajería instantánea en algunos países sujetos a sanciones de los Estados Unidos. Los detalles de estas sanciones están disponibles en los la Oficina de Control de Activos Extranjeros de los Estados Unidos.

Sin embargo no hay porqué preocuparse. Precisamente en uno de esos países, en la bella isla de Cuba, una nueva esperanza comienza a andar. Yoani emprende con otros tantos amantes de la libertad y la expresión talleres de uso de WordPress, desafiando las políticas de censura y de no-acceso a la red del gobierno de Cuba. Un verdadero ejemplo de civismo pacífico y activismo por la libertad de expresión.

Espero que esta primavera traiga brotes de blogsfera en la isla.

La conclusión es simple: mientras unos dan, otros quitan.

Las edades de Internet: Cinco escenarios para el futuro social de la red

Contribución publicada en Tendencias Digitales

El post anterior de Gustavo Papasergio sobre el crecimiento de Internet y el derrotero seguido en los últimos veinte años de desarrollo tecnológico en la red me dispara la idea de comentar y compartir con todos los lectores de Tendencias Digitales un muy buen análisis de Jeremiah Owyang, analista principal de Forrester Research, (una de las principales referencias en el análisis de la industria tecnológica), que publica en Web Strategist, su blog personal.

Jeremiah habla sobre las edades futuras de la red social, esto es, posibles trayectorias y escenarios que puede tomar Internet de acuerdo al uso, regulación, desarrollo de aplicaciones, vinculación con el mundo cotidiano y doméstico, evolución de la industria, estándares, y muchos factores más.

¿Cómo usaremos la red en los próximos años? ¿Cómo se aprovecharán las marcas y redes sociales de toda nuestra actividad virtual y real?

Jeremiah llama a este análisis las “Cinco Eras de la Web Social”, momentos por los que ha atravesado y atravesará nuestra experiencia social en la red. Claro está que estos momentos o etapas no son consecutivos sino que se van superponiendo e intercalando, producto de la misma naturaleza dinámica de la red.

1. La Era de las Relaciones Sociales (Era of Social Relationships)

(2000-2005) Aquí es donde nos encontramos, a grandes rasgos, hoy: Personas se conectan con Personas a través de aplicaciones con posibilidades de interacción social, no sólo a través de las comúnmente llamadas “redes sociales” como Facebook, Linkedin, MySpace sino de redes verticales y de pertenencia identitaria mucho más marcada.

Las marcas reciben con escepticismo la explosión del fenómeno, pero rápidamente abren sus espacios para probar qué sucede ahí dentro (en algunos casos con errores) y posicionarse en una carrera de todos contra todos.

2. La Era de la Funcionalidad Social (Era of Social Functionality)

(2005-2007) El camino lógico de crecimiento es extender estas vías de relacionamiento más allá del “friendling”, esto es, avanzar hacia otras funcionalidades y plataformas, como por ejemplo el trabajo colaborativo, entretenimiento en línea, entre otros usos.

Las redes sociales se convierten en gateways o contenedores de aplicativos, widgets, y código híbrido que nos permite colaborar y compartir con nuestros nodos casi toda nuestra actividad en línea, sea desde el escritorio o a través de un dispositivo móvil.

3. La Era de la “Colonización” Social (Era of Social Colonization)

(2006-2008) Todo sitio y espacio en la red es social, compartible y participativo, incluso si no está creado para tal fin. Servicios y plataformas intermedias hacen posible que cualquier rastro, lifestream o contenido de la red pueda ser susceptible de re-distribución y re-mixing por parte de cualquier usuario.

Las identidades se van tornando más fuertes, las agrupaciones o “tribus” del escenario virtual se hacen más preponderantes.

4. La era de la creación colectiva del contexto (Era of social context)

(2008-20010) Cada vez crece más la dependencia a nuestro nodo de relaciones en la red, que moldea y forma todo trazo de nuestra experiencia virtual. Nuestros contactos son los que nos pautan lo que leemos, comentamos, distribuimos y rechazamos.

En estos momentos es donde comienza a abrirse paso la participación de lo virtual en lo real y viceversa: las marcas comienzan a redefinir su identidad y productos de acuerdo a los patrones de comportamiento, distribución y relaciones de sus clientes en la red y al nodo al que pertenecen.

5. La era del Comercio Social (Era of Social Commerce)

(2012 -) Aquí el comercio verdaderamente será digital, no sólo a nivel transaccional y operativo, sino también –y lo más importante- a nivel de diseño de producto y funcionalidad.

Las comunidades o tribus virtuales definirán los productos del mercado, sus características y posibilidades. Las marcas ya no podrán influir en tal nivel de agregación de opinión colectiva y confiarán en estos grupos para el desarrollo de sus negocios.

Las redes sociales jugarán un rol clave a la hora de abrir sus bases a las marcas para que puedan extraer de allí toda nuestra vida traducida en bits, (qué estamos comiendo, qué no nos gusta, qué es lo que deseo para mi cumpleaños, porqué habré recomendado a un amigo el producto de la competencia o porqué razón comenté que me gustan sus nuevas zapatillas).

Conclusiones

En línea con este último escenario, y esta es una opinión personal, creo que si en las otras eras “el rey” era el contenido (Content is King), o en otras, como la actual, el contexto lo es (Context is King), en las venideras el rey será el código (Code is King), piezas de bits analizadas minuciosamente para encontrar dentro de ellas regularidades, disfunciones y patrones en millones de personas compartiendo sus vidas para construir nuestras posibilidades de ocio, comercio, consumo y producción.

A pesar de ser un análisis bastante restringido a las actividades comerciales o de ocio en la red y no, por ejemplo, las políticas –que es ya discusión para otro post- creo que esta perspectiva merece ser compartida en este espacio, y nos obliga a pensar, como el nombre de este espacio lo recoge, las tendencias digitales para nuestro futuro.

 

En la Campus Party Iberoamérica – San Salvador

Recién hoy puedo hacerme de un ratito para actualizar el blog. Desde este último sábado estoy en San Salvador (El Salvador) en la Campus Party Iberoamérica, un gran encuentro de jóvenes (y no tanto) de 22 países de la región para hacer lo que se hace en las Campus: compartir conocimiento, tecnología, hablar con gente grosa en lo suyo y respirar ese aire comunero que entre todos armamos. A pesar de no ser un campusero full-time, ya que trabajo para la compañía patrocinante y estoy con tareas de no-campusero (je!) puedo disfrutar igual de esta experiencia magnífica.

Esta Campus Party no es tan grande como la de Colombia (que visité en julio) ni por lejos como la última de Valencia, pero tiene un encanto particular porque hay gente de muchos países y oradores realmente muy buenos. En estos dos días pasaron Marcos Pontes (primer cosmonauta brasileño en el espacio), Alfonso Cuarón (reconocidísimo director y productor de cine mexicano), y muchos talentos más de la red. El hilo conductor es animarnos a más. Somos latinoamericanos y la llave de nuestro desarrollo está en la innovación y la tecnología, aunque tenemos que incluir a todos en este reto. Ese es el mensaje y consigna para todos los que estamos en esta Campus Party Iberoamérica.

Sin dudas, uno de los puntos fuertes es la zona de inclusión digital. Tal como se hizo en la Campus de Colombia, hay una zona especial del recinto donde se montan dos aulas completas con ordenadores y un software educativo específico para comenzar a enseñar a niños y adultos sus primeros pasos en Internet y la tecnología. A lo largo de todos los días de Campus, pasarán más de mil niños por estos “bautizos digitales”.

Por lo demás, mil cosas… zonas de astronomía, modding, overclocking (¡ayer se zarparon con nitrógeno líquido!), presentación de proyectos como Webmasters Sin Fronteras (bien Ferrán), televisión tridimensional por Telefónica I+D, desarrollo de software multilingue para comunidades aborígenes, entre tantos otros.

Verdaderamente resulta una experiencia magnífica. Hay muchísima gente siguiendo el evento, muchas personalidades nos están visitando y mañana se prevé aún más actividad.

En suma, una Campus frenética.

Mañana veré si puedo postear nuevamente, aunque mientras voy actualizando mi set de flickr. Pueden seguir el evento en vivo desde aquí.