Categoría : Tecnología

Obsolesencia programada: Comprar, Tirar, Comprar

Recomendable pieza documental de Cosima Dannoritzer sobre cómo los fabricantes de dispositivos manejan el período de obsolesencia de sus productos. El tiempo de vida útil se vuelve cada vez menor para impulsar el círculo de consumo y sus consecuencias llegan hasta límites

Pienso que en el futuro los dispositivos domésticos tendrán funcionalidades básicas y gracias a la Internet de las Cosas (IoT) uno deberá pasar por la tienda electrónica y comprar los features que quiera desbloquear.

¿Comprarías el modo picar hielo en tu licuadora?

Yo no. Por lo pronto, hay atisbos de resistencia.

San Luis Digital 2010

Ya está la fecha para conocer los avances del programa de Agenda Digital de la provincia de San Luis, que desarrolla en conjunto con la Universidad de La Punta en materia de inclusión digital y política tecnológica.

San Luis Digital 2010 va a reunir del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2010, a unas 90 empresas participantes en un interesante programa de actividades para distintos grupos (docentes, empresarios, estudiantes, ciudadanos). En esta ocasión el evento será en la nueva sede (o área cívica) del gobierno de San Luis, Terrazas del Portezuelo.

Sería interesante poder visitar la muestra, desde hace tiempo el gobierno de San Luis viene teniendo una política proactiva respecto al acceso a las nuevas tecnologías para sus ciudadanos, aunque claro, no exenta de algunas críticas.

Las 40 cosas que debemos conocer sobre lo que pasará en los próximos 40 años

Súper interesante y divertida la propuesta del Smithsonian para celebrar sus cuarenta años. ¿Cuáles son las cosas que debemos saber sobre lo que pasará en los próximos cuarenta años? Para la tarea consultó con tecnólogos y científicos las posibilidades de la técnica, la cultura, arquitectura, demografía, nanomedicina y cuidado ambiental sobre lo que veremos en 2050.

Algunas de las ideas más sobresalientes son:

Lean el resto de propuestas, todas muy interesantes y con un respaldo científico y técnico de primer nivel.

Vía @microsiervos

Vint Cerf, pensando la internet del futuro

Realmente recomendable estos vídeos sobre la conferencia “Reimagining the Internet” que tuvieron internamente los Googlers con una de las mentes más brillantes y visionarias de la red: Vint Cerf (Chief Internet Evangelist) en esa compañía.

Mucho de Internet of Things (Internet de las Cosas) y cómo afectará nuestras vidas, Interfases Neuronales (Man-Machine) y lo mejor de todo, una Internet Inter-Planetaria (IpN)

FTTH: Cuando la fibra llegue a nuestros hogares

Video promocional del consorcio FTTH Council Europe mostrando las ventajas y oportunidades de tener un acceso a Internet mediante Fibra Óptica al Hogar (FTTH). Para mi gusto se queda muy corto y con una visión sesgada puesta solamente en el ancho de banda que podrá disfrutar el consumidor final y no en los negocios que pueden montarse sobre ella.

Vía @fiberguy

Los 9 puntos clave a la hora de pensar el futuro de Internet

Interesante columna de John Naughton en The Guardian sobre algunas de las cosas que, aquellos interesados en el desarrollo futuro e innovación en Internet, muchas veces dejamos de tener presente.

A la hora de pensar cómo Internet puede crecer, nunca debemos dejar de olvidar algunos rasgos clave y determinantes que componen el ADN de la red:

1. Take the long view

So it is with us now. We’re living through a radical transformation of our communications environment. Since we don’t have the benefit of hindsight, we don’t really know where it’s taking us. And one thing we’ve learned from the history of communications technology is that people tend to overestimate the short-term impact of new technologies — and to underestimate their long-term implications

2. The web is not the net

On the internet, web pages are only one of the many kinds of traffic that run on its virtual tracks. Other types of traffic include music files being exchanged via peer-to-peer networking, or from the iTunes store; movie files travelling via BitTorrent; software updates; email; instant messages; phone conversations via Skype and other VoIP (internet telephony) services; streaming video and audio; and other stuff too arcane to mention.

3. Disruption is a feature, not a bug

The internet’s disruptiveness is a consequence of its technical DNA. In programmers’ parlance, it’s a feature, not a bug – ie an intentional facility, not a mistake. And it’s difficult to see how we could disable the network’s facility for generating unpleasant surprises without also disabling the other forms of creativity it engenders.

4. Think ecology, not economics

Since the web went mainstream in 1993, our media “ecosystem”, if you like, has become immeasurably more complex. The old, industrialised, mass-media ecosystem was characterised by declining rates of growth; relatively small numbers of powerful, profitable, slow-moving publishers and broadcasters; mass audiences consisting mainly of passive consumers of centrally produced content; relatively few communication channels, and a slow pace of change. The new ecosystem is expanding rapidly: it has millions of publishers; billions of active, web-savvy, highly informed readers, listeners and viewers; innumerable communication channels, and a dizzying rate of change.

5. Complexity is the new reality

Even if you don’t accept the ecological metaphor, there’s no doubt that our emerging information environment is more complex – in terms of numbers of participants, the density of interactions between them, and the pace of change – than anything that has gone before. This complexity is not an aberration or something to be wished away: it’s the new reality, and one that we have to address.

6. The network is now the computer

Here was a transition from a world in which the PC really was the computer, to one in which the network is effectively the computer. It has led to the emergence of “cloud computing” – a technology in which we use simple devices (mobile phones, low-power laptops or tablets) to access computing services that are provided by powerful servers somewhere on the net. This switch to computing as a utility rather than a service that you provide with your own equipment has profound implications for privacy, security and economic development.

7. The web is changing

Once upon a time, the web was merely a publication medium, in which publishers (professional or amateur) uploaded passive web pages to servers. For many people in the media business, that’s still their mental model of the web.

8. Huxley and Orwell are the bookends of our future

Many years ago, the cultural critic Neil Postman, one of the 20th century’s most perceptive critics of technology, predicted that the insights of two writers would, like a pair of bookends, bracket our future. Aldous Huxley believed that we would be destroyed by the things we love, while George Orwell thought we would be destroyed by the things we fear.

9. Our Intellectual Property regime is not longer fit for purpose

Since our current intellectual property regime was conceived in an era when copying was difficult and imperfect, it’s not surprising that it seems increasingly out of sync with the networked world. To make matters worse (or better, depending on your point of view), digital technology has provided internet users with software tools which make it trivially easy to copy, edit, remix and publish anything that is available in digital form – which means nearly everything, nowadays. As a result, millions of people have become “publishers” in the sense that their creations are globally published on platforms such as Blogger, Flickr and YouTube. So everywhere one looks, one finds things that infringe copyright in one way or another.

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Entrevista sobre Neutralidad de la Red

María Laura me entrevista para su trabajo de cuatrimestre en el Taller de Procesamiento de Datos (Comunicación – Universidad de Buenos Aires) sobre los temas más relevantes acerca de la neutralidad de la red. Comparto con todos ustedes las reflexiones y pareceres sobre el tema.

¿Se encuentra al tanto del debate sobre la Neutralidad en la Red? ¿Cuál es su opinión al respecto?

Seguro, el debate sobre la neutralidad de la red es uno de los más relevantes en cuanto a política tecnológica en el mundo e involucra a muchos actores y procesos, desde los mismos protocolos con los que Internet funciona desde sus orígenes, hasta los servicios que utilizamos todos los días en la red, pasando por gobiernos y marcos regulatorios. En mi opinión personal, los atributos y valores de una red neutral deben respetarse por la sencilla razón de que forman parte de la misma esencia de la red. Su topología fue diseñada para que el transporte de datos sea transparente, abierto y neutral. En mi opinión deben hallarse los caminos para que estos principios se mantengan, y a la vez permitan, una mayor oferta de servicios y la sostenibilidad de todo un ecosistema de negocios, información y accesibilidad.

¿A quién beneficia la Neutralidad en la Red, y a quién perjudica?

Hay opiniones divergentes sobre estos puntos, depende desde qué lugar o vereda miremos la problemática. A mi criterio, los grandes beneficiados de una red neutral son los usuarios. Una red neutral nos asegura de que nadie tendrá prioridad, en sus datos, sobre los míos. Sería una especie de reconocimiento de que todos los bits son libres e iguales. Una red neutral garantiza la igualdad y no-discriminación de los datos que enviamos y recibimos los internautas a través de nuestra conexión, ya sea por su destino, origen o tipo de servicio (protocolo). Hoy por hoy, de vulnerarse este principio, afectaría a los usuarios en primera instancia, ya que tendrían experiencias “diferentes” de internet y también a muchas compañías de la industria, que se basan en este principio para desarrollar sus negocios.

¿Quiénes se oponen a la neutralidad?

A nivel general, se encuentra oposición al concepto de parte de las compañías que brindan el acceso a Internet (operadoras de telecomunicaciones, empresas de banda ancha, de cable, ISPs y de hardware de redes). Su oposición no está basada en supuestos morales o filosóficos, sino más bien está fundamentada en criterios económicos: una red no neutral no está en el óptimo de la rentabilidad operativa del servicio.

¿Qué intereses cree que están en juego? ¿De parte de que sectores?

Respecto a la neutralidad de la red hay muchos intereses en danza, el más tangible puede ser el de convertir a Internet en una especie de televisión por cable, en el que cada cliente decide pagar por un acceso (o “experiencia”) a tal o cual servicio. Si la red hoy no fuera neutral y hubiese tomado otro camino como modelo de negocio, hoy nuestras conexiones estarían “paquetizadas” para tantas horas de video, acceso a ciertas redes sociales, etc. Sería el triunfo del Pay-per-Surf.

¿Cuál es el conflicto que Ud. considera?

El conflicto central lo ocupa la cuestión de los incentivos para invertir en infraestructura y los beneficios de las compañías que se sirven de ellas. Hoy por hoy el tráfico de video es uno de los más demandados de la red. Para tomar una dimensión de la actividad, por cada hora que pasa se suben 24 horas de video de alta calidad solamente a un servicio como YouTube. La demanda de tráfico, exclusivamente de este servicio ya es muy alta para poder satisfacerla con los enlaces y conexiones actuales.

El escenario entonces que se configura es simple. Hay toda una industria que se alimenta de la innovación y el desarrollo de aplicaciones, soluciones y servicios en Internet. Éstas han ganado masividad gracias a que la conectividad se extiende cada vez más y llega a sectores que antes no tenían esa posibilidad, por ende, ganando mucho dinero. Las operadoras e ISPs tienen la sensación de estar dando un servicio vital a sus negocios -es decir funcionan gracias a sus tubos- y no reciben márgenes, siendo que ellas deben cargar con todos los costos e inversiones de infraestructura sobre los que se montan. La postura de los operadoras entonces es la de “congelar” las capacidades de transmisión de la red si no existen incentivos –esto es, beneficios– para ampliar la capa técnica y continuar alimentando al sistema.

¿Cree Ud. que la mejor medida es que la Neutralidad debe ser aplicada mediante una ley?

Creo que sería un paso importante para los usuarios y un fuerte mensaje para la industria. De cualquier manera, puede no legislarse de manera particular sino incluyéndola en los marcos regulatorios de los servicios de comunicaciones. Sobre todo garantizando un servicio de calidad mínima, con auditorías por parte del organismo regulador y supervisión de los usuarios. Hoy estamos, al menos en Argentina, en una zona gris al respecto.

¿Conoce alguna ley o norma que regule la cuestión en algun país? ¿Está de acuerdo, o que diría al respecto?

Hoy ya existen regulaciones formales sobre el tema y otras tantas en camino. Los casos más resonantes de redes no neutrales se encuentran, por citar sólo algunos, en Rusia o Australia, donde los ISPs mantienen cuotas de utilización del servicio para la “internet exterior” y contenidos -datos- gratuitos en el abono en walled gardens internos. Esta práctica hace retroceder el esquema hacia los primeros 90′s, donde empresas como AOL y CompuServe en los Estados Unidos incluían navegación gratuita por la red propia del operador, y un abono para “salir” al resto de la red.

¿Quiénes son a su criterio los protagonistas más importantes en este grupo?

El gobierno de los Estados Unidos siempre ha sido pionero en regulación de comunicaciones. En este sentido, la FCC (Federal Communications Commission) está ejerciendo un papel relevante en el debate por la neutralidad de la red desde hace mucho tiempo atrás, y ha tomado relevancia con casos como el FCC vs. Comcast.

La administración Obama está dando un fuerte apoyo a la expansión de la banda ancha como herramienta de desarrollo nacional y remedio a la crisis económica actual y ya se ha manifestado, en palabras del mismo Presidente, a favor de una red neutral. Queda aún abierta la expectativa sobre cómo se desenvolverá el tema en el marco parlamentario y en el juego de fuerzas partidario. Hasta el momento se está dando un fuerte respaldo al National Broadband Plan. Desde el lado de las empresas, por su parte, compañías como Google o Amazon dan un fuerte apoyo al proyecto.

¿Considera que se debe prestar atención a la Neutralidad en la Red? ¿Existe algo oculto detrás de esta cuestión?

El debate sobre este tema es en absoluto superficial. La neutralidad de la red, en su concepción amplia, abarca elementos que hacen a nuestros derechos de expresión e información, como así también a las políticas de inversión y competencia en telecomunicaciones. Si realmente estamos convencidos de que Internet es un catalizador del desarrollo social, económico y productivo para un país no debe obviarse, en absoluto, esta cuestión.

¿Cree que la capacidad en Internet es escasa, de tal manera que la congestión que a veces se produce, requiere en las redes, dar prioridad a un paquete de información sobre otro?

Esta es una pregunta interesante, y es uno de los basamentos de algunos sectores técnicos que están en contra de la neutralidad de la red. ¿Por qué no puedo discriminar entre distintos paquetes, de acuerdo a un orden de importancia o prioridad? Muchas veces se argumenta de que pueden utilizarse mecanismos de discriminación “inteligente” o “dinámica” de los paquetes de acuerdo a parámetros contextuales o situaciones de emergencia. La cuestión está en si tenemos que continuar con una “red tonta” que sólo tenga que rutear y transportar bits de manera simple, o pueda convertirse en una “red inteligente” que tome decisiones respecto a la transmisión de paquetes de manera proactiva. Hay allí también una visión de progreso técnico.

¿Existen métodos discriminatorios en Internet? ¿Cuáles?

Sí los hay y lamentablemente están siendo cada vez más utilizados. Las distintas técnicas de bloqueo o filtrado de servicios o contenidos por geolocalización hacen posible que al día de hoy muchos servicios se habiliten sólo para aquellas regiones en los que resultan rentables, como por ejemplo servicios de música en línea como Spotify o streaming de video como Hulu.

Otra arista de este mismo problema es que los derechos, licencias y permisos de muchos contenidos se pagan sólo para determinados países, haciendo imposible que éstos se reproduzcan fuera de esas fronteras. La identificación de la localización geográfica del número de IP del cliente que se conecta a ese servicio “delata” el origen e impide acceder al contenido.

¿Cómo considera que se refleja la situación de este debate en Europa, América Latina y Argentina?

En el caso de América Latina el ejemplo más claro y evidente es el de Chile, que se encuentra en estos momentos en la espera del tratamiento por parte del senado del proyecto de neutralidad de la red, propuesto por el organismo regulador (SubTel) en conjunto con otros órganos del gobierno. El debate en la Unión Europea es un poco más extenso y engorroso ya que hay múltiples actores en juego, se requiere armonización de las iniciativas locales al esquema comunitario y el consenso necesario para tomar una posición en conjunto. El “Paquete Telecom” que debe entrar en vigencia en 2011 en el ámbito europeo prevé otorgar a los usuarios más herramientas y derechos respecto a su conexión a internet.

¿Qué pasa con el libre mercado y la competencia?

El modelo que predomina en el negocio hoy (y desde hace unos diez años) es el de las tarifas planas. Con el pago de su abono el usuario puede consumir todo lo que quiera de su conexión, según su velocidad de bajada contratada. Este modelo incentiva de manera clara la utilización intensiva del servicio, y gracias a él toda una industria ha florecido (música y video por streaming, intercambio de archivos P2P, VoIP, etc.) y puede verse amenazada por cambios en este esquema. Ahora bien, las operadoras e ISPs pueden ofrecer tarifas medidas o limitadas sin ningún problema. Deben estar atentos, eso sí, a la respuesta del mercado para que sus precios sigan siendo atractivos para ese segmento de clientes. De cualquier manera, sí se estaría vulnerando la neutralidad de la red si de discriminan los bits por origen, destino o protocolo. La experiencia de internet no debe ser diferente para clientes del mismo ISP con una misma velocidad de conexión, ni diferente experiencia en servicios o protocolos iguales. Asumo que resultará muy difícil poder quitar el modelo de tarifas planas para conexiones domésticas, los usuarios están ya acostumbrados y habituados a este tipo de consumo. No así por ejemplo en internet móvil, que tiene una cultura más de consumo medido o por saldo.

¿Cómo se puede garantizar la neutralidad en la red?

Como se defienden o garantizan el resto de derechos, con apoyo y enforcement institucional, en complemento con una fuerte cultura de parte de los usuarios de defender el derecho a tener una red abierta, democrática y transparente. Los derechos no se hacen valer exclusivamente con las leyes, sino también con el compromiso de los usuarios. Tener un usuario comprometido e informado sobre las condiciones de seguridad, privacidad y eficiencia de su conexión a Internet es muy importante.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías desafían permanentemente a los marcos regulatorios, muchas veces escritos ya con tinta vieja. Estos son más bien genéricos, abstractos y muchas veces ocurre que deben interpretarse sobre la marcha. En mi opinión, a medida que la conexión se hace omnipresente y se canaliza a través de distintos dispositivos, se multiplican las posibilidades de interactuar con datos e información. Este esquema de una red ubicua desafiará los esquemas regulatorios y nos obligará a buscar, de manera permanente, alternativas superadoras.

¿En el gobierno se entiende suficientemente bien qué es la neutralidad de la red y qué implica?

No conozco posiciones oficiales en el gobierno argentino sobre el tema. Haber dejado fuera de la discusión a las comunicaciones electrónicas en la llamada Ley de Medios no fue acertado. De cualquier manera, el debate sobre la neutralidad de la red debe incluir temas como la Propiedad Intelectual y debe, además, estar en consonancia con el proyecto nacional de desarrollo de la Sociedad de la Información. De poco serviría, y en este asunto los argentinos tenemos sobrada experiencia, de legislar sin observar las perspectivas a futuro del tema y su integración con planes locales más amplios.

¿Por dónde tendrían que ir encaminados los siguientes pasos de los ciudadanos en cuanto a propiedad intelectual, descargar en internet y neutralidad de la misma?

Lo crucial es no desviar los debates y evitar que uno ensucie la discusión sobre el otro. Una cosa es discutir un ámbito propicio para el desarrollo de la propiedad intelectual y los aportes positivos hacia la cultura, el acceso al conocimiento y el aporte económico del uso justo de los derechos, pero otro muy diferente es centrar el debate en si es legal o no descargar una película desde la red. En mi opinión deben evitarse los debates centrados en los modelos de negocio ya obsoletos (como el de la industria discográfica, por citar alguno) y cómo defenderlos, sino más bien en las posibilidades que se abren al proyectar otro modelo de gestión de la cultura.

Algún comentario acerca del Software Libre.

El software libre es una excelente alternativa a las aplicaciones comerciales y en muchos casos contribuyen a reducir costos y asegurar un acceso social al software. Más allá del sentido o uso práctico, también nos provee un modelo de desarrollo abierto, libre y en el que todos podemos contribuir.

Para países en vías de desarrollo como el nuestro resulta imperativo contar con posibilidades de acceder a aplicaciones a bajos costos y con fácil disponibilidad. Muchas administraciones públicas y pequeños comercios, tanto como grandes corporaciones, pueden funcionar perfectamente bajo software libre.

Para terminar, ¿cómo ves el panorama de aquí a diez años respecto a la industria e Internet en el mundo?

En la industria de Internet y las comunicaciones, hablar a diez años equivale casi a hablar de “futurología”. Para tomar una magnitud sólo tenemos que pensar que hace diez años atrás recién se formaba y se ponía en operación Google, una empresa que ha dado vueltas, por ella misma, un sector económico. Creo que la clave estará en la creciente cantidad de dispositivos que se conectarán a internet, desde heladeras hasta juguetes, automóviles o espejos, para darnos información y contenidos cada vez más ajustados a nuestros intereses. Esta perspectiva, conocida como “La Internet de las Cosas” (The Internet of Things) revolucionará una vez más nuestras vidas.