Categoría : Terrorismo

Los rostros de los 3.726 caídos en Iraq y Afganistán

Los rostros de los caídos

El Washington Post realizó un especial en su edición online, “Faces of the Fallen” (Los rostros de los caídos) acerca de las historias personales de los soldados (norteamericanos) muertos en las incursiones de Iraq y Afganistán. Hasta la última actualización suman ya 3726 las muertes en combate. A esta cifra, claro, hay que sumarle los cerca de 15.000 afganos e iraquíes víctimas también de este delirio. De todas maneras, como se están llevando a cabo las cosas, de manera trágica parece que no son suficientes.

Crítica: “Road to Guantanamo”

Road to Guantanamo

3stars.jpgUna de las razones por las cuales los Estados Unidos están pasando hoy, producto de los atentados del 9/11 por una crisis identitaria en su historia como nación y como sociedad,es justamente la existencia de una base militar y prisión clandestina como Guantánamo. Es algo que evidencia la presencia de este fuerte tironeo, casi intentendible, entre ser los promotores de la Justice & Liberty, los paladines del liberalismo y el progreso, y por otro lado, el oscuro accionar de torturar, crear campos de detención donde no existe ley, no existe identidad, derecho ni bandera. ¿Dónde quedó esa imagen de los pelotones americanos entrando a liberar Auschwitz, a sacar de aquel infierno a millones de personas casi convertidas en espectros? ¿Qué es lo que media entre eso y las torturas de Abu Ghraib? ¿Qué es lo que se perdió o sucedió en el medio? Este film en sí no busca respuestas a estos planteos, sino solamente mostrar, desde un punto de vista particular, porqué a veces el mundo no es un buen lugar para vivir.

El documental cuenta la historia de cuatro amigos (residentes en el Reino Unido) que viajan a Pakistán a participar del casamiento de uno de ellos. Posteriormente, y mostrando la realidad y aridez del Medio Oriente cruzan la frontera y emprenden camino hacia Kabul (Afganistán) para conocer más de cerca la situación y colabora con civiles a raíz de los bombardeos de los Estados Unidos sobre la capital afgana. La pesadilla comienza cuando son confundidos con milicianos talibanes y tomados prisioneros por militares de la Alianza del Norte.

Como eran de los pocos que hablaban inglés entre la muchedumbre, fueron utilizados para tomar información por parte de los servicios militares de inteligencia acerca de la situación y actividades de insurgencia afgana y posibles vínculos con la red terrorista Al-Qaeda. Obviamente, ninguno de ellos tenía algún vínculo con Osama Bin Laden y mucho menos con los atentados del 9/11, pero para interrogarlos en profundidad fueron llevados, de manera clandestina y en carácter de unlawful combatants, a la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, donde al día de hoy permanecen más de 400 detenidos por actividades terroristas no probadas ni juzgadas.

Mientras pueden sentirse los abusos y torturas sufridas durante la detención de los protagonistas, es inevitable trazar un paralelismo con lo que comentara, decenas de años atrás, Aleksandr Solzhenitsyn en su Archipiélago Gulag. Aplicación de tormentos físicos, psicológicos, tácticas y engaños para amedrentar y quebrar lo más profundo de la persona, todo esto al margen de cualquier norma internacional de trato humanitario a prisioneros, como por ejemplo las Convenciones de Ginebra. Según los protagonistas, incluso, no se pudieron representar en la película los tormentos tal como ellos lo sufrían porque los actores no resistían el guión.

Lo bueno que ofrece la película en su interacción con el espectador, casi transportándolo al lugar, el ida y vuelta con los testimonios de los protagonistas y los abusos y cínica utilización de la ilegalidad e impunidad con la que son sometidos es desperdiciado por una floja línea argumental y un cierre no muy bien logrado. De todos modos, es una buena realización que logra mostrarnos en qué estadio civilizatorio estamos, y porqué todavía no logramos crecer.

Más información:

 

Wal-Mart no acepta Osamas

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Me parece muy loco encontrar este tipo de cosas. Quizá sea, entre otras cosas, lo que me gusta de Internet. No sólo por lo loco de encontrarlo, sino también por lo locas que son verdaderamente algunas cosas y ésta es una de ellas.

Resulta que en el Wal-Mart de La Plata no aceptan Osamas (o todo lo cercanamente que se le parezcna). Según lo comenta Der Spiegel (otra cosa loca, la única fuente que lo publicó) Oscar Brufani es un distribuidor de papas fritas (??) que abastece del material a varios supermercados de la zona, entre uno de ellos el Wal-Mart. Tal como relata la historia, fue a entregar su carga al Wal-Mart y justo ese día había dos empleados norteamericanos-de-casa-matiz que sugirieron, amablemente, que no se le compre ni permita el acceso al local a Brufani. Sí, sólo por parecerse a Osama Bin Laden.

La cuestión es que Brufani hizo la correspondiente denuncia al Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) pero todavía no pude encontrar declaración alguna.

Qué loco que la locura llegue hasta esto.

Los viejos (y seguros) tiempos de la Guerra Fría

Sobre este tema entrevistó Der Spiegel [EN] a Zbigniew Brzezinski, viejo halcón de la US Foreign Policy durante la guerra fría. Al preguntarle sobre la diferencia del «peligro» entre aquellos tiempos (los del balance nuclear de poder) y los actuales, donde George Bush hijo demanda una “victoria total” sobre el terrorismo, señala lo siguiente:

SPIEGEL: Dr. Brzezinski, President Bush compares the dangers of terrorism with the dangers of the Cold War. He has even spoken repeatedly of a “nation at war” and will only accept “complete victory.” Is he right or is he using exaggerated rhetoric?

Brzezinski: He is fundamentally wrong. Whether that is deliberate demagoguery or simply historical ignorance, I do not know. For four years I was responsible for coordinating the U.S. response in the event of a nuclear attack. And I can assure you that a nuclear war between the United States and the Soviet Union on a comprehensive scale would have killed 160 to 180 million people within 24 hours.

No terrorist threat is comparable to that in the foreseeable future. Moreover, terrorism is essentially a technique of killing people and not the enemy as such. If one wages war on an invisible, unidentifiable phantom, one gets into a state of mind that virtually promotes dangerous exaggerations and distortions of reality.

Y cierra con algo perfectamente cierto, que es sobre el método que es el «terrorismo». Bien puede ser usado para la lucha política-ideológica, la económica o la religiosa. Es una técnica para matar civiles, causando terror e infundiendo el miedo social, para presionar así a las autoridades estatales. Pienso que la «guerra» contra este fantasma hay que dirigirla atendiendo las causas que la provocan, y no deliberadamente, con costos civiles, contra los efectos que ya lo empuñaron.

[Vía]

¿Hezbollah en Argentina?

Tras que éramos pocos…aparentemente surgió una célula de la organización islámica en Argentina.

Hace unos días La Nación publicó una entrevista a Muafak Jammal, líder y cabeza política de Hezbollah, quien admite el financiamiento desde Argentina de las operaciones del grupo. A esta noticia se suma la aparición en la red de vario sitios que dicen ser “ramas” latinoamericanas de Hezbollah, como éste. Hasta incluso piensan poner alguna que otra bomba.

Lo único que nos falta.

Banda sonora: ‘No bombardeen Buenos Aires’, de Charly García.

Se endurece la barbarie en Medio Oriente

Hoy fue el día más sangriento en lo que va del conflicto, según lo cuentan algunos medios. No sólo eso sino que Israel ha matado ayer “por error” (y nuevamente los daños colaterales) a cuatro observadores de las Naciones Unidas, que protestó “enérgicamente” por la muerte, (sí, muerte) de sus agentes.

Mientras tanto, según dicen otros, la Secretaria de Estado Condoleezza Rice pasea como en Disneylandia. Tanto es así que hasta algunos se juntaron para darle consejos. Para poner un poco de cordura, recomendable leer el análisis de la BBC sobre los futuros escenarios.

Todo esto es muy triste, trágico y absurdo. ¿No les parece una absoluta mierda? Mientras la “alta política” delibera, sigue pasando esto.