Choque de culturas: Startups vs Corporaciones
Mientras leía un capítulo de Replay: The History of Videogames, un recomendadísimo libro para todos los amantes de los videojuegos y de la tecnología en general, me encuentro con una muy pintoresca anécdota de los primeros años de Atari que pinta perfectamente lo que puede ser el choque de culturas entre una startup (como Atari en esta época) y una gran corporación como Warner.
Como parte de las negociaciones de compra, Warner pidió a un experimentado CEO de la industria textil (?) como Ray Kassar, tomarse el trabajo de comenzar a auditar el negocio de los videojuegos en las oficinas de Atari en la costa oeste y se encontró con esta situación:
On his arrival in California, Kassar was shocked at Atari’s business practices: “The company had no infrastructure. No chief financial officer, no manufacturing person, no human resources, there was nothing. I had no idea how bad it was”. Just like Bushnell, Kassar felt there was a clash between Atari’s West Coast culture and the East approach of Warner and himself. “We’re all more serious in the east, you have a job and you do it the best you can. It’s not a playground”, he said. “In California, at that time, things were very casual. They still are. That’s ok, that wasn’t a problem for me, but someone had to be a grown-up. They were a bunch of kids playing games”. It was a divide that Kassar noticed from day one: “When I arrived on the first day, I was dressed in a business suit and a tie, and I met Nolan Bushnell. He had a t-shirt on. The t-shirt said ‘I love to fuck’. That was my introduction to Atari”.
Más tarde, Kassar tendría grandes problemas con Nolan Bushnell, quien se iría de la compañía que había fundado, y éste pasaría a tomar el control de Atari hasta el ’83, año que pega muy duro al negocio de los videojuegos. Pero claro, esa ya sería otra historia.

