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Informe de la Sociedad de la Información en España – SiE 2010

httpv://www.youtube.com/watch?v=wP-wCmNWHdM

Como todos los años, llega una edición más (en este caso la onceava) del clásico y bien documentado informe sobre el impacto de las TIC en la sociedad y economía española, el Informe de la Sociedad de la Información en España 2010 (SiE).

Publicado por la Fundación Telefónica, recoge las principales tendencias de cambio y la evolución de los indicadores de la incidencia de las TIC en los distintos sectores y comunidades autónomas de España. En esta edición, que mejora su enfoque editorial e incluye más infografías, se resaltan las diez claves principales para este año:

  1. El sector TIC apuesta por la innovación como medio para salir de la crisis
  2. Los segmentos de población más madura se contagian de las ventajas de la sociedad de la información
  3. Comienza la Internet de las cosas
  4. La Banda Ancha es cada vez más ubicua
  5. El vídeo domina el tráfico de Internet
  6. Comienza el movimiento Open Data
  7. 3 de cada 4 empresas usan cloud por flexibilidad y ahorro de costes
  8. Los dispositivos portátiles y portables revolucionan el mundo de las publicaciones
  9. Los servicios de la e-Administración de España se sitúan entre los mejores del mundo
  10. Europa y España han redefinido su estrategia digital en 2010

El informe completo puede descargarse desde este enlace [.ZIP, 12mb) y además, para el informe de este año prepararon un vídeo resumen con las principales conclusiones del trabajo.

Entrevista sobre Neutralidad de la Red

María Laura me entrevista para su trabajo de cuatrimestre en el Taller de Procesamiento de Datos (Comunicación – Universidad de Buenos Aires) sobre los temas más relevantes acerca de la neutralidad de la red. Comparto con todos ustedes las reflexiones y pareceres sobre el tema.

¿Se encuentra al tanto del debate sobre la Neutralidad en la Red? ¿Cuál es su opinión al respecto?

Seguro, el debate sobre la neutralidad de la red es uno de los más relevantes en cuanto a política tecnológica en el mundo e involucra a muchos actores y procesos, desde los mismos protocolos con los que Internet funciona desde sus orígenes, hasta los servicios que utilizamos todos los días en la red, pasando por gobiernos y marcos regulatorios. En mi opinión personal, los atributos y valores de una red neutral deben respetarse por la sencilla razón de que forman parte de la misma esencia de la red. Su topología fue diseñada para que el transporte de datos sea transparente, abierto y neutral. En mi opinión deben hallarse los caminos para que estos principios se mantengan, y a la vez permitan, una mayor oferta de servicios y la sostenibilidad de todo un ecosistema de negocios, información y accesibilidad.

¿A quién beneficia la Neutralidad en la Red, y a quién perjudica?

Hay opiniones divergentes sobre estos puntos, depende desde qué lugar o vereda miremos la problemática. A mi criterio, los grandes beneficiados de una red neutral son los usuarios. Una red neutral nos asegura de que nadie tendrá prioridad, en sus datos, sobre los míos. Sería una especie de reconocimiento de que todos los bits son libres e iguales. Una red neutral garantiza la igualdad y no-discriminación de los datos que enviamos y recibimos los internautas a través de nuestra conexión, ya sea por su destino, origen o tipo de servicio (protocolo). Hoy por hoy, de vulnerarse este principio, afectaría a los usuarios en primera instancia, ya que tendrían experiencias “diferentes” de internet y también a muchas compañías de la industria, que se basan en este principio para desarrollar sus negocios.

¿Quiénes se oponen a la neutralidad?

A nivel general, se encuentra oposición al concepto de parte de las compañías que brindan el acceso a Internet (operadoras de telecomunicaciones, empresas de banda ancha, de cable, ISPs y de hardware de redes). Su oposición no está basada en supuestos morales o filosóficos, sino más bien está fundamentada en criterios económicos: una red no neutral no está en el óptimo de la rentabilidad operativa del servicio.

¿Qué intereses cree que están en juego? ¿De parte de que sectores?

Respecto a la neutralidad de la red hay muchos intereses en danza, el más tangible puede ser el de convertir a Internet en una especie de televisión por cable, en el que cada cliente decide pagar por un acceso (o “experiencia”) a tal o cual servicio. Si la red hoy no fuera neutral y hubiese tomado otro camino como modelo de negocio, hoy nuestras conexiones estarían “paquetizadas” para tantas horas de video, acceso a ciertas redes sociales, etc. Sería el triunfo del Pay-per-Surf.

¿Cuál es el conflicto que Ud. considera?

El conflicto central lo ocupa la cuestión de los incentivos para invertir en infraestructura y los beneficios de las compañías que se sirven de ellas. Hoy por hoy el tráfico de video es uno de los más demandados de la red. Para tomar una dimensión de la actividad, por cada hora que pasa se suben 24 horas de video de alta calidad solamente a un servicio como YouTube. La demanda de tráfico, exclusivamente de este servicio ya es muy alta para poder satisfacerla con los enlaces y conexiones actuales.

El escenario entonces que se configura es simple. Hay toda una industria que se alimenta de la innovación y el desarrollo de aplicaciones, soluciones y servicios en Internet. Éstas han ganado masividad gracias a que la conectividad se extiende cada vez más y llega a sectores que antes no tenían esa posibilidad, por ende, ganando mucho dinero. Las operadoras e ISPs tienen la sensación de estar dando un servicio vital a sus negocios -es decir funcionan gracias a sus tubos- y no reciben márgenes, siendo que ellas deben cargar con todos los costos e inversiones de infraestructura sobre los que se montan. La postura de los operadoras entonces es la de “congelar” las capacidades de transmisión de la red si no existen incentivos –esto es, beneficios– para ampliar la capa técnica y continuar alimentando al sistema.

¿Cree Ud. que la mejor medida es que la Neutralidad debe ser aplicada mediante una ley?

Creo que sería un paso importante para los usuarios y un fuerte mensaje para la industria. De cualquier manera, puede no legislarse de manera particular sino incluyéndola en los marcos regulatorios de los servicios de comunicaciones. Sobre todo garantizando un servicio de calidad mínima, con auditorías por parte del organismo regulador y supervisión de los usuarios. Hoy estamos, al menos en Argentina, en una zona gris al respecto.

¿Conoce alguna ley o norma que regule la cuestión en algun país? ¿Está de acuerdo, o que diría al respecto?

Hoy ya existen regulaciones formales sobre el tema y otras tantas en camino. Los casos más resonantes de redes no neutrales se encuentran, por citar sólo algunos, en Rusia o Australia, donde los ISPs mantienen cuotas de utilización del servicio para la “internet exterior” y contenidos -datos- gratuitos en el abono en walled gardens internos. Esta práctica hace retroceder el esquema hacia los primeros 90′s, donde empresas como AOL y CompuServe en los Estados Unidos incluían navegación gratuita por la red propia del operador, y un abono para “salir” al resto de la red.

¿Quiénes son a su criterio los protagonistas más importantes en este grupo?

El gobierno de los Estados Unidos siempre ha sido pionero en regulación de comunicaciones. En este sentido, la FCC (Federal Communications Commission) está ejerciendo un papel relevante en el debate por la neutralidad de la red desde hace mucho tiempo atrás, y ha tomado relevancia con casos como el FCC vs. Comcast.

La administración Obama está dando un fuerte apoyo a la expansión de la banda ancha como herramienta de desarrollo nacional y remedio a la crisis económica actual y ya se ha manifestado, en palabras del mismo Presidente, a favor de una red neutral. Queda aún abierta la expectativa sobre cómo se desenvolverá el tema en el marco parlamentario y en el juego de fuerzas partidario. Hasta el momento se está dando un fuerte respaldo al National Broadband Plan. Desde el lado de las empresas, por su parte, compañías como Google o Amazon dan un fuerte apoyo al proyecto.

¿Considera que se debe prestar atención a la Neutralidad en la Red? ¿Existe algo oculto detrás de esta cuestión?

El debate sobre este tema es en absoluto superficial. La neutralidad de la red, en su concepción amplia, abarca elementos que hacen a nuestros derechos de expresión e información, como así también a las políticas de inversión y competencia en telecomunicaciones. Si realmente estamos convencidos de que Internet es un catalizador del desarrollo social, económico y productivo para un país no debe obviarse, en absoluto, esta cuestión.

¿Cree que la capacidad en Internet es escasa, de tal manera que la congestión que a veces se produce, requiere en las redes, dar prioridad a un paquete de información sobre otro?

Esta es una pregunta interesante, y es uno de los basamentos de algunos sectores técnicos que están en contra de la neutralidad de la red. ¿Por qué no puedo discriminar entre distintos paquetes, de acuerdo a un orden de importancia o prioridad? Muchas veces se argumenta de que pueden utilizarse mecanismos de discriminación “inteligente” o “dinámica” de los paquetes de acuerdo a parámetros contextuales o situaciones de emergencia. La cuestión está en si tenemos que continuar con una “red tonta” que sólo tenga que rutear y transportar bits de manera simple, o pueda convertirse en una “red inteligente” que tome decisiones respecto a la transmisión de paquetes de manera proactiva. Hay allí también una visión de progreso técnico.

¿Existen métodos discriminatorios en Internet? ¿Cuáles?

Sí los hay y lamentablemente están siendo cada vez más utilizados. Las distintas técnicas de bloqueo o filtrado de servicios o contenidos por geolocalización hacen posible que al día de hoy muchos servicios se habiliten sólo para aquellas regiones en los que resultan rentables, como por ejemplo servicios de música en línea como Spotify o streaming de video como Hulu.

Otra arista de este mismo problema es que los derechos, licencias y permisos de muchos contenidos se pagan sólo para determinados países, haciendo imposible que éstos se reproduzcan fuera de esas fronteras. La identificación de la localización geográfica del número de IP del cliente que se conecta a ese servicio “delata” el origen e impide acceder al contenido.

¿Cómo considera que se refleja la situación de este debate en Europa, América Latina y Argentina?

En el caso de América Latina el ejemplo más claro y evidente es el de Chile, que se encuentra en estos momentos en la espera del tratamiento por parte del senado del proyecto de neutralidad de la red, propuesto por el organismo regulador (SubTel) en conjunto con otros órganos del gobierno. El debate en la Unión Europea es un poco más extenso y engorroso ya que hay múltiples actores en juego, se requiere armonización de las iniciativas locales al esquema comunitario y el consenso necesario para tomar una posición en conjunto. El “Paquete Telecom” que debe entrar en vigencia en 2011 en el ámbito europeo prevé otorgar a los usuarios más herramientas y derechos respecto a su conexión a internet.

¿Qué pasa con el libre mercado y la competencia?

El modelo que predomina en el negocio hoy (y desde hace unos diez años) es el de las tarifas planas. Con el pago de su abono el usuario puede consumir todo lo que quiera de su conexión, según su velocidad de bajada contratada. Este modelo incentiva de manera clara la utilización intensiva del servicio, y gracias a él toda una industria ha florecido (música y video por streaming, intercambio de archivos P2P, VoIP, etc.) y puede verse amenazada por cambios en este esquema. Ahora bien, las operadoras e ISPs pueden ofrecer tarifas medidas o limitadas sin ningún problema. Deben estar atentos, eso sí, a la respuesta del mercado para que sus precios sigan siendo atractivos para ese segmento de clientes. De cualquier manera, sí se estaría vulnerando la neutralidad de la red si de discriminan los bits por origen, destino o protocolo. La experiencia de internet no debe ser diferente para clientes del mismo ISP con una misma velocidad de conexión, ni diferente experiencia en servicios o protocolos iguales. Asumo que resultará muy difícil poder quitar el modelo de tarifas planas para conexiones domésticas, los usuarios están ya acostumbrados y habituados a este tipo de consumo. No así por ejemplo en internet móvil, que tiene una cultura más de consumo medido o por saldo.

¿Cómo se puede garantizar la neutralidad en la red?

Como se defienden o garantizan el resto de derechos, con apoyo y enforcement institucional, en complemento con una fuerte cultura de parte de los usuarios de defender el derecho a tener una red abierta, democrática y transparente. Los derechos no se hacen valer exclusivamente con las leyes, sino también con el compromiso de los usuarios. Tener un usuario comprometido e informado sobre las condiciones de seguridad, privacidad y eficiencia de su conexión a Internet es muy importante.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías desafían permanentemente a los marcos regulatorios, muchas veces escritos ya con tinta vieja. Estos son más bien genéricos, abstractos y muchas veces ocurre que deben interpretarse sobre la marcha. En mi opinión, a medida que la conexión se hace omnipresente y se canaliza a través de distintos dispositivos, se multiplican las posibilidades de interactuar con datos e información. Este esquema de una red ubicua desafiará los esquemas regulatorios y nos obligará a buscar, de manera permanente, alternativas superadoras.

¿En el gobierno se entiende suficientemente bien qué es la neutralidad de la red y qué implica?

No conozco posiciones oficiales en el gobierno argentino sobre el tema. Haber dejado fuera de la discusión a las comunicaciones electrónicas en la llamada Ley de Medios no fue acertado. De cualquier manera, el debate sobre la neutralidad de la red debe incluir temas como la Propiedad Intelectual y debe, además, estar en consonancia con el proyecto nacional de desarrollo de la Sociedad de la Información. De poco serviría, y en este asunto los argentinos tenemos sobrada experiencia, de legislar sin observar las perspectivas a futuro del tema y su integración con planes locales más amplios.

¿Por dónde tendrían que ir encaminados los siguientes pasos de los ciudadanos en cuanto a propiedad intelectual, descargar en internet y neutralidad de la misma?

Lo crucial es no desviar los debates y evitar que uno ensucie la discusión sobre el otro. Una cosa es discutir un ámbito propicio para el desarrollo de la propiedad intelectual y los aportes positivos hacia la cultura, el acceso al conocimiento y el aporte económico del uso justo de los derechos, pero otro muy diferente es centrar el debate en si es legal o no descargar una película desde la red. En mi opinión deben evitarse los debates centrados en los modelos de negocio ya obsoletos (como el de la industria discográfica, por citar alguno) y cómo defenderlos, sino más bien en las posibilidades que se abren al proyectar otro modelo de gestión de la cultura.

Algún comentario acerca del Software Libre.

El software libre es una excelente alternativa a las aplicaciones comerciales y en muchos casos contribuyen a reducir costos y asegurar un acceso social al software. Más allá del sentido o uso práctico, también nos provee un modelo de desarrollo abierto, libre y en el que todos podemos contribuir.

Para países en vías de desarrollo como el nuestro resulta imperativo contar con posibilidades de acceder a aplicaciones a bajos costos y con fácil disponibilidad. Muchas administraciones públicas y pequeños comercios, tanto como grandes corporaciones, pueden funcionar perfectamente bajo software libre.

Para terminar, ¿cómo ves el panorama de aquí a diez años respecto a la industria e Internet en el mundo?

En la industria de Internet y las comunicaciones, hablar a diez años equivale casi a hablar de “futurología”. Para tomar una magnitud sólo tenemos que pensar que hace diez años atrás recién se formaba y se ponía en operación Google, una empresa que ha dado vueltas, por ella misma, un sector económico. Creo que la clave estará en la creciente cantidad de dispositivos que se conectarán a internet, desde heladeras hasta juguetes, automóviles o espejos, para darnos información y contenidos cada vez más ajustados a nuestros intereses. Esta perspectiva, conocida como “La Internet de las Cosas” (The Internet of Things) revolucionará una vez más nuestras vidas.